CARLOS ALBERTO ZAVALETA, HA MUERTO

            A los 83 años de haber visto los colores de la vida, de haber recorrido a pasos agigantados los caminos de su entrañable Caraz, de haber sido fuente inagotable de consejos y tertulias con los jóvenes de los colegios de su tierra a donde siempre llegó cargado de recuerdos y añoranzas, ha fallecido apaciblemente, Carlos Eduardo Zavaleta Rivera.

Nalo Alvarado y Carlos E. Zavaleta

            No hace mucho, vino a su lar nativo a solazarse trayendo en alforjas pesadas sus CUENTOS PARA CARAZ, según se dijo en aquel entonces como una retribución a la tierra de su niñez y juventud; porque por esos azares de la vida, él muy joven se fue en busca de nuevos horizontes hasta escalar la carrera de la diplomacia como Ministro Consejero de Asuntos Culturales en Gran Bretaña, donde permaneció muchos años, también como Agregado Consejero y Ministro de Asuntos Culturales del Perú en Bolivia, México y España donde siempre dejó el timbre de orgullo de su raza milenaria.

            Confieso, no fui muy amigo de Carlos Alberto, pero un solo reportaje en Caraz, en el Auditorio, que después llevaría su nombre, bastó para conocer muy profundamente los secretos de su pensamiento, sus inquietudes y sus observaciones hacia la vida de la juventud. Escudriñé el contenido de sus obras y el mensaje de los mismos y pude ver como en el límpido espejo las facetas de su vida.

            Fue docente de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el ciclo de doctorado y según se dice sus discípulos fueron Macedonio Villafán Broncano, destacado escritor ancashino, Carlos Toledo y Segundo Castro, todos ellos actuales docentes de la UNASAM.

            También pasó como discípulo de Carlos Eduardo, Mario Vargas Llosa de quien se sintió premiado con creces cuando recibió el Premio Nobel de Literatura. El discípulo ha superado a su maestro, fue la frase que exclamó lleno de gozo, cuando supo de su triunfo en Estocolmo-Suecia de donde vino cargado de gloria.

            Precisamente, hay mucho de este paso por su vida como diplomático en su libro LA ESQUINA DE TORRE TAGLE donde en las altas esferas de la política también se juegan los dados de las influencias y los acomodos para los puestos públicos.

            Como no podía ser de otra manera, el editor caracino, Rómulo Pajuelo Prieto, ha difundido las obras de Carlos Eduardo Zavaleta y sin duda con motivo de su triste partida al más allá, se desempolvarán las bibliotecas para reencontrarse con los personajes a quienes inmortalizó.

            Carlos Eduardo Zavaleta escribió las novelas: El cínico (1948), Retratos turbios (1982), Un campo de espinas (1995), Viaje hacia una flor (2000). Cuentos: La batalla (1954), El Cristo Villenas (1955), Un día en muchas partes del mundo (1979), El padre del tigre (1993) y Cuentos para Caraz (2010).

            La UNASAM le confirió el tírulo de Doctor Honoris Causa y ha merecido el Premio Fomento a la Cultura “Ricardo Palma” y el Premio Nacional de novela “Federico Villarreal” en el año 2000.

            En suma, las obras de Carlos Eduardo Zavaleta son consideradas como “una de las mayores de la literatura peruana”

            El Alcalde de la Provincia de Huaylas-Caraz, Dr. Fidel Broncano Vásquez viaja esta noche a Lima a dar el último adiós al mejor escritor de su pueblo luego de haber izado a media asta el pendón Nacional en el mástil de la Plaza Mayor de Caraz. La tierra natal de Carlos Eduardo Zavaleta, llorará su ausencia, por mucho tiempo.

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