SALUDO A HUARAZ

Por Américo Rodríguez Osorio

Hay quienes señalan que Huaraz se escribe con “s” final y acento o tilde en la última “a”, más o menos así, Huarás, cuando niño denominábamos maestros a los docentes de primaria y profesores eran los docentes de secundaria, en ambos casos nos enseñaron a escribir el nombre de esta ciudad capital del departamento de Ancash en las 2 formas, debido a que este nombre proviene de un término ancestral de este terruño, “waraq”, amanecer en castellano, donde la Real Academia del idioma español no puede condicionar si existe o no la “z”en nuestro idioma o dialecto original, donde incluso el quechua se adaptó a las formas de pronunciación de los habitantes de esta singular comarca, bueno este es un tema que encanta a los seguidores de Martha Hildebrandt, pero yo prefiero siempre escribirlo con “z”, así Huaraz.

La fundación o existencia de Huaraz, se pierde en la insondable oscuridad del tiempo donde la historia no cuenta, pero se encuentra registrado en la singular cuenta cabalística de los Quipus, indescifrable hasta ahora para nosotros, pero que con su existencia nos trasmite su mensaje claro, que traspasando las barreras dimensionales del tiempo, nos permite observar y constatar con asombro que los waraq con su centro Pumacayan, siempre fueron un pueblo organizado, laborioso, activo y viril, con su consigna ante todos los pueblo de hacer respetar su derecho a la existencia, de esto no quedan dudas, porque fueron un pueblo que se hizo respetar, lo cual nos confirman los restos monolíticos que se encuentra en el INC-Hz, que muestran a guerreros con los huevos al aire, los pumakayan, verdaderos pumas, demostrando su entereza, virilidad y hombría, cual reclamo anticipado a nuestro tiempo de no mariconear para defender nuestra heredad, la tierra del waraq kuoyllur.

La actividad febril de los wuaraq, con un grandioso potencial minero en el Callejón de Huaylas, no pasó desapercibido a los ojos de los colonizadores y poco a poco se fueron adentrando en su vida, modificando su organización, la ancestral presencia milenaria de los waraq, realmente no dispone de una partida de nacimiento de la ciudad de Huaraz, solo los quipus esconden celosamente su verdad, sin embargo a partir de la colonia, se señala que en 1540 Jerónimo de Alvarado fundó Huaraz, en 1574 el capitán Alonso de Santoyo nuevamente funda la ciudad con el nombre de San Sebastián de Huaraz, es desde esta época que empieza a distinguirse su vida cívica, en 1788 la ciudad de San Sebastián de Huaraz se desliga de Tarma, obteniendo del Virrey la categoría de Villa y creándose el primer cabildo que se implementó en enero de 1789, siendo su primer alcalde Jacobo del Real, en el último trimestre de 1820 el coronel Campino enviado por San Martín proclama la independencia en la ciudad de San Sebastián de Huaraz, meses antes de la proclama de la independencia nacional por el libertador San Martín en la ciudad de Lima, los huaracinos nos anticipamos al grito libertario peruano, este acontecimiento no fue casual y se dio porque fue bastión en población, intelectualidad y entereza libertaria, junto a estos acontecimientos en febrero de 1821 el General San Martín crea la presidencia de Huaylas con su capital Huaraz, designando al prócer y libertador Toribio de Luzuriaga como su primer prefecto, finalmente lo que tomamos como referente o partida de nacimiento de la ciudad de Huaraz, es el dispositivo legal del 25 de julio de 1857 emitido por el presidente Ramón Castilla, mediante el cual crea la provincia de Huaraz con su capital Huaraz, este fue un acto de reconocimiento al apoyo incondicional que le brindó el pueblo huaracino, para el triunfo de Gamarra ante Santa Cruz.

Hoy, pasadas varias décadas de la hecatombe telúrica del 31 de mayo de 1970, Huaraz resurgió de los escombros y acoge con cariño a propios y a los huaracinos nacidos en otras comarcas, quienes han sentado sus raíces en este paraje singular de nieve, cielo y sol, generando descendencia huaracina, sin embargo la variopinta estratificación cultural, no ha permitido cohesionar su identidad, por eso resuena en nuestros oídos el grito felino de reclamo de los waraq, ¡dónde están los pumakayanes para conducir mi límpido destino!, inicialmente fueron el Consejo de Ancianos, los Notables durante los cabildos y ahora aventureros por dinero, lo mismo da un burro que un gran señor, no hay distinción entre regidor, consejero o congresista, todo es igual nada es mejor.

Huaraz, este 25 de julio en tu 153 aniversario, habrá pasacalle, serenata, izamiento de
l pabellón patrio y huaracino, sección solemne, desfile, champaña, baile, etc. pero pese a los avances fabulosos de la ciencia y la industria, ahora te tienen más descuidada que antes, diariamente te llenan de basura, orinan y se ensucian también en tus calles, el lenguaje grosero entre profesores y alumnos es de uso normal, la corrupción convive en los hogares, en tus parques no hay jardines ni árboles, están llenos de torpes losas de concreto con piletas sin agua y exceso de postes de alumbrado que solo alumbraron en la inauguración, sin verdor que llenen de vida tu encanto, tu seguridad ciudadana está coludida con la delincuencia, tus veredas están invadidas por feroces comerciantes informales, los bares y restaurants baldean sus locales hacia tus calles, las bocinas y parlantes estridentemente inundan el ambiente, y para colmo el poco dinero que te corresponde, es malgastado y sustraído por quienes están encargados de cuidarte.

Sólo los hombres de bien podrán cambiar esta triste realidad, por eso para estas próximas elecciones, debemos depurar a los aventureros y elegir al candidato a Alcalde que efectivamente sea hombre de bien, que tenga una límpida y destacada trayectoria, manteniendo una correcta vida personal, y se comprometa a ejercer un gobierno transparente, con una real y obligada participación ciudadana y a proponer a los niveles regional y nacional normas que faciliten el accionar municipal y el cambio en la forma de elección de regidores, para que en lo sucesivo los Consejos Municipales, estén conformados por destacadas personalidades, que puedan revertir la improvisación, ineficiencia, corrupción en que se encuentran sumergidos los gobiernos locales.

¡Por mejores gobernantes, local, regional y nacional!

¡Por la descentralización real y total del poder!,

¡Viva Ancash!, ¡Viva Huaraz!

¡Por tu aniversario Huaraz!

UN SALUDO A HUARAZ EN SU ANIVERSARIO

A MI HUARAZ QUERIDO, LA DE LAS CALLECITAS EMPEDRADAS…

Por Walter Vidal Tarazona

Hoy al recorrer, mi pequeño lebrel de espuma, los cansados senderos del recuerdo, ¡Oh pensamiento bendito!, te has asomado, ágil, por aquellas callecitas estrechas tersamente empedradas, a la plaza de mi Huaraz querido…

A aquella plaza iluminada pálidamente en noches de emoliente, ponche de canela y coco. ¡Cómo aroma aún humeante y delicado el frío nocturno del parque a la melodiosa música de Atusparia por radio Huascarán!

¡Cómo redobla aún el tambor en mi pecho, cuando, empañado con el sudor salvaje, corría tras aquellos pasitos dulces, que apresurados subían por el jirón Sucre cada mañana al Colegio Santa Rosa de Viterbo, mientras muchos lo hacían por la calle Comercio hasta la puerta del Instituto de Mujeres, “cristina al cinto, aire de muchacho, cuadernos bajo el brazo”, como lo recuerda nostálgico mi amigo Néstor Espinoza, en su Carta a un Amigo.

Pero hoy camina, pequeño lebrel de espuma, camina hasta el Quillcay, sin salirte de 1956. Cuando aún todo Huaraz era del Colegio de La Libertad:

Quillcay querido, te dejaré con tus piedras blancas tendidas como pañuelos de despedida, con tus nubes de plata y plomo elevándose como incienso a cubrir los senos de cristal de la blanca cordillera; ya no estarán más al alcance de mis ojos aquellas trenzas de alabastro nadando en tus aguas bullangueras, aquellos ojitos de capulí turbados en el azul cielo de ensueño…

Mi boca no disolverá más el dulce apetito de sus labios de jora, a la sombra de los pequeños eucaliptos entrando de bajada al río Santa…

No más plazuelas de Huarupampa, de Belén, de la Soledad; no más Alameda Grau con su Iglesia de San Francisco. No más los pocos amigos que salieron por Tacllán, Calicanto, Moterrey.

Yo salí por Tacllán, como diría Vallejo: “un día del cual tengo ya el recuerdo”, pícaro lebrelillo de espuma.

También te podría gustar...