CARTA ABIERTA AL SABIO ANTÚNEZ DE MAYOLO (*)

 

¡Atención humanidad entera!, quiero compartir con ustedes mis remordimientos en esta carta dirigida al sabio Santiago Antúnez de Mayolo.
 

Estimadísimo y sempiterno sabio SADM, te dirijo esta misiva con el corazón contrito, esperando ser indultada de tamaña ingratitud.
El año pasado, al conmemorarse un año más de tu encuentro con la inmortalidad, tuve el gran honor de ser invitada a la romería que se organizó en tu honor. Presente en el cementerio Presbítero Maestro, los mausoleos más elegantes y bellamente decorados desfilaban ante mis ojos, que deslumbrados trataban de ubicar al que contenía tus restos. Pero, cuál sería mi sorpresa cuando a cierta distancia pude avistar, al pie de un pabellón de nichos muy humildes, al pequeño grupo de personas que iniciaba el homenaje al más grande sabio de todos los tiempos. Arriba, en la última fila, apenas pude leer tu nombre y el de tu esposa y fiel compañera.

No conseguí contener el llanto, no puede ser… me decía para mis adentros, ¡cómo un gran hombre merece tan poco!, sentí mucha vergüenza y me pregunté a mí misma dónde estuve aletargada e indiferente tanto tiempo sin hacer nada al respecto, ¡perdón, sabio! Yo que desde niña te admiro por todas tus proezas, y cada vez que aprieto el interruptor de la luz te bendigo, también te confieso haberme quedado boquiabierta frente a aquella excelsa obra del Cañón del Pato donde he percibido tu sonrisa en cada túnel y tu carcajada en la inmensa caída de agua. Debo conseguir acuñar tu nombre en roca sólida.
 

Aún me sigo preguntando a mí misma si aquellas personas, cuyos restos reposan dentro de tanto lujo y tanta pompa, hicieron en su vida algo similar aunque sea en escala mínima frente a tus grandes hazañas científicas.
 

Desde 1905, cuando ingresaste a la Sección de Matemática de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), codeándote con los grandes de aquel tiempo, entre ellos los maestros García Godos, José Granda, Enrique Hermosa, Federico Villarreal, quien te motivó a estudiar la teoría física-matemática del polaco Hoené Wronski, que te sirvió para hurgar en la física. En setiembre de 1907 obtuviste el grado de bachiller en Ciencias y, ese mismo año, fuiste el primer latinoamericano en matricularse en la Universidad de Grenoble (Francia), casa de estudios donde lograste el título de ingeniero electricista con diploma de electroquímico, en medio de una gran ovación. Tu romance con la ciencia te llevó a Suiza, Austria, Alemania, Dinamarca, Suecia, Inglaterra y los Estados Unidos de América. Ya en Noruega, en las fábricas de Notodden y Saahein, en Rujkan, percibiste que las caídas de agua engendraban fortunas y pensaste: “Con esfuerzo y dedicación las caídas en el Callejón de Huaylas también pueden producir igual o más riqueza”. Enseguida tu trabajo concretaría ese pensamiento. No fuiste simplemente un turista, acaso un peregrino interminable por y para el conocimiento, el cual volcaste enteramente en beneficio de tu amada patria… el Perú.
 

En 1924, en la “Hipótesis referente a la constitución de la materia”, que presentaste en el Tercer Congreso Científico Panamericano, en Lima, plasmaste claramente la intuición de la existencia de un ‘elemento neutro’ en la composición del átomo. Más tarde, la gloria fue para Inglaterra. Fuiste un científico visionario. Pudiste predecir la presencia del electrón positivo en los rayos cósmicos poco antes de que lo demostrara el estadounidense Carl Anderson (quien lo llamó positrón). Contribuiste a revolucionar la física moderna. Tu erudita producción intelectual, signada por tu originalidad, te permitió bosquejar hipótesis novedosas, perfilando nuevas rutas del conocimiento. Tu sabiduría abarcó desde la física, matemática, química, arqueología y la historia. En tu expedición a Chavín de Huántar, en 1915, describiste estupendamente el OBELISCO. Max Ulhe y Julio C. Tello fueron tus amigos.
 

Por todo lo expresado te prometo que de ahora en adelante las romerías en tu honor serán multitudinarias, y aunque naciste en Aija, entre la cordillera Blanca y Negra, eres ciudadano del mundo, y Huaraz, como capital del departamento de Ancash, te espera para que continúes tu eterno y merecido descanso, junto a tu esposa y fiel compañera.
 

Te admira siempre.
 

Reyna Verónica Solórzano Vidal.
 

Toda esta trayectoria me estremece, y como huaracina me siento comprometida a mover el mundo para hacerle justicia. Invoco a los familiares que aún quedan, a los paisanos aijinos, ancashinos, a todos los peruanos, a la Embajada de Noruega en el Perú, al colegio Lucy Rinning, a las autoridades en general y, especialmente, al Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a su plana docente y a todo su alumnado, para que nos acompañen a la romería que se llevará a cabo el próximo domingo 8 de enero 2012, a horas 09;50, para que esta vez el homenaje al gran sabio Santiago ANTÚNEZ DE MAYOLO considerado EL PERUANO MAS INTELIGENTE DE TODOS LOS TIEMPOS sea multitudinario, como se merecen los grandes hombres que nos legaron gloria, ciencia y amor. Por mi parte ya le hice un pedido al señor Presidente Regional de Ancash, don César Álvarez, quien me ofreció un parque temático en Huaraz; asimismo, suplico a sus parientes y paisanos que permitan traer los restos del sabio y su plausible esposa a Huaraz, donde se erigiría un mausoleo digno de un gran hombre, quien en vida nos iluminó con su sapiencia y nos otorgó un fructífero legado.
 

Lima, 5 de enero del 2012.
(*) El título es de la redacción

También te podría gustar...