EJEMPLO PARA NO TENER ENEMIGOS

                                                     Cortesía: Orlando Osorio Maguiña

Al final del servicio dominical el sacerdote pregunta:

-¿Cuántos de ustedes han perdonado a sus enemigos?

El 80% levantó la mano.

El sacerdote insistió con la pregunta. Todos respondieron esta vez, excepto una viejita.

-No esta usted dispuesta a perdonar a sus enemigos?

-Yo no tengo enemigos, respondió dulcemente la viejita.

-Eso es muy raro…¿Cuántos años tiene usted?.

-Ciento un años, respondió la viejita.

La congregación se levantó y la aplaudió.

-¿Puede pasar al frente y decirnos cómo se llega a los 101 años sin tener enemigos?.

La dulce señora pasó al frente, se dirigió a la congregación y dijo:

-Yo ya no tengo enemigos, porque todos ya se murieron. 

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