COMENTARIO 2

POEMAS DE UN CAJAMARQUINO QUE NOS CASTIGA EL ALMA

Hay golpes en la vida, tan fuertes…Yo no sé!

Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos.

la resaca de todo lo sufrido

se empozara en el alma…Yo no sé!

(Los heraldos negros, poema de César Vallejo)     

         Sin duda la intención de nuestro gran escritor, poeta, reconocido docente, Luis Idelso Albitres Mendo, natural de Cajamarca, no ha sido castigarnos tan despiadadamente, pero lo ha hecho para que los huaracinos y ancashinos, sientan que están obrando mal al olvidarse con indiferencia de uno de nuestros restos arqueológicos más importantes de Ancash como es PUMACAYÁN, enclavado en el mismo centro de la ciudad de Huaraz, vale decir en el barrio de San Francisco a pocos pasos del sesquicentenario Colegio de La Libertad.

en los muros de tu holocausto.

Frágil expiación que ahora toca tus puertas

Increíble olvido, fatal resignación,

horrendo conformismo, vergüenza colectiva…

 

Albitres Mendo, visitó la ciudad de Huaraz y al contemplar lo poco que queda de PUMACAYÁN, sirvió para escribir tres hermosos poemas, donde loa a nuestros antepasados los Huaras, que con mano diestra edificaron un adoratorio (¿?) en honor a Huarac Coyllur o Lucero del Amanecer.

En esta colosal oda a Pumacayán, Albitres Mendo, se resiste a escribir un réquiem, porque sabe que a todo mal hay un remedio. Él nos dice:

Precoz antinomia

Ayer glorioso, hoy día

Inerme pero indomable,

Grita al mundo las desidias

de los que se llaman paisanos

coetáneos de tu desgracia.

Para colmo de males,

nadie denunció

todos se coludieron

y te ignoran

hasta el presente

 

La misma fascinación tuvieron dos damas arequipeñas, cuando en una ceremonia en la Sala de Usos Múltiples del Centro Cultural de Huaraz, manifestaron que cómo era posible tanta indiferencia de los huaracinos al dejar que se deprede tan importantes restos arqueológicos en el centro de la ciudad, privilegio que se estaba desperdiciando, pues Huaraz podría tener un Machu Picchu a pocos pasos de su Plaza de Armas.

Es que los huaracinos estamos huérfanos de autoridades nativas que no sienten el cariño ni luchan por lo suyo. Son aves de paso.

Esta es la razón por la cual PUMACAYÁN cada día está siendo invadida por gente sin escrúpulos y lo peor, huaracinos desclasados que lo único que les importa es su bienestar personal y no ven la importancia del bien común.

 

En Albitres Mendo, nunca mueren las esperanzas; aún confía en que los lugareños despertarán de su letargo y harán respetar lo que la humanidad entera admira y quiere ver renacida:

 

¡Aún no has muerto!

pese al ominoso desdén

de los tuyos.

 

Gracias Lucho Albitres, por hacernos sentir nuestras culpas, por echarnos látigo en la conciencia y por hacer llorar a nuestras almas por este delito de lesa cultura.

El único que se libra de esta reprimenda, sin duda es Yehudi Collas, el Quijote empeñado en rescatar PUMACAYÁN.

También te podría gustar...