MI ADHESIÓN, VOLUNTARIADO Y PASIÓN POR CAPULÍ, VALLEJO Y SU TIERRA

Al igual que toca a muchos de ustedes, quienes participarán por primera vez en el Congreso Peregrinación Internacional Capulí, Vallejo y su tierra, para mí fue el año 2012 la primera oportunidad en que asistí a este extraordinario y original certamen. No tenía conocimiento cómo sería la peregrinación y lo único que me motivó a colaborar en el equipo de la organización, representando al Instituto de Estudios Vallejianos de la ciudad de Utah en los Estados Unidos, fue la admiración desde mi niñez que tengo por el poeta liberteño César Vallejo y el prurito de conocer y estudiar la enjundia de su obra. Fue una experiencia fascinante, enriquecedora, y ¡única!, que no había vivido nunca anteriormente en otro evento literario en ninguna parte del mundo. Desde la inauguración en Lima en la Capilla de la Virgen de Loreto de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se pudo sentir la presencia del vate universal, tanto que de la emoción declamé espontáneamente en ese acto un poema completo de César Vallejo.

El segundo día en la capital peruana tuve el privilegio de participar como ponente junto a otros colegas vallejianos de renombre, entre ellos los críticos: Max Silva Tuesta, Jorge Kishimoto y Roberto Beltrán Neyra en el Instituto Raúl Porras Barrenechea de la casa de estudios Decana de América. Asimismo, ser parte del público de las ponencias temáticas que se presentaron en la Casa de la Literatura Peruana y lectura de poemas a César Vallejo. En esa ocasión conocí en persona al vallejiano Jorge Kishimoto y me emocionó el apoyo que brindaba a Capulí. Después entendí que todos los que admiramos a César Vallejo formamos parte de este VOLUNTARIADO UNIVERSAL que apoya a Capulí Vallejo y su tierra cuyo fundador y presidente es el poeta, escritor y crítico literario nacido en Santiago de Chuco que es tierra del poeta, Danilo Sánchez Lihón.

No puedo olvidar el trayecto de Trujillo a Santiago de Chuco que en aquella oportunidad no tenía pista asfaltada como la tiene ahora.  El ómnibus de pasajeros, se transformó en una AULA RODANTE VALLEJIANA, donde todos los participantes nos enriquecimos con anécdotas y poemas sobre Vallejo y el mundo andino, bajo la conducción de los colegas Ramón Noriega Torero, Eriberto Galindo y Javier Delgado Benites. Las jornadas en Trujillo y Santiago de Chuco estuvieron preñadas de emoción y espíritu Vallejiano.  Además de las mesas literarias y culturales que se presentaron, fue impactante ver elevarse 12 globos gigantescos, en donde los presentes trabajamos con denuedo y camaradería para elevarlos; hasta que éstos bamboleantes al principio, se empinaron y desaparecieron en el cielo de Santiago de Chuco. Según mi óptica, ese acto fue un ejemplo de solidaridad y trabajo colectivo que simboliza la tarea que realiza Capulí para organizar esta cita de honor que se realiza anualmente.

Y es que César Vallejo es un poeta de culto que convoca, hermana y solidariza y gracias a Capulí, Vallejo y su Tierra he aprendido a conocer más al autor de Trilce, y a valorar el mundo andino. Por eso, desde el año 2012 colaboro Ad honorem representando al IDEV de Utah, para que otros colegas disfruten de la bella experiencia de recorrer los caminos de Vallejo. Al igual que quien escribe estas líneas, hay muchos críticos, escritores, artistas, y público en general que regresan cada mes de mayo como participantes asiduos nacionales e internacionales, y se suman a las filas de este voluntariado en homenaje a Vallejo. Así, el poeta chileno Alfred Asís desde el 2012 prometió no faltar nunca a ningún Capulí. Y soy testigo que no solo lo está cumpliendo, sino que desarrolla proyectos específicos como el Semillero Vallejiano incentivando la creatividad literaria en los niños de Santiago de Chuco. Y así son muchos los nombres que podría enumerar de colegas que he visto regresar religiosamente desde el 2012 en que yo también participé.

El Congreso Peregrinación Internacional Capulí Vallejo y su Tierra tiene un valor espiritual, ritual, literario y cultural, inmenso. Es posible que encontremos piedras físicas y metafóricas en este trayecto. Sin embargo, al llegar al santuario de Santiago de Chuco, y ver al pueblo noble donde nació el vate universal, es todo un ensueño. Donde la ciudad nos da la bienvenida con sus aleros señoriales, su gente amable, el humo de sus hornos y cocinas y la felicidad de sus niños, es un regocijo del alma que solo nos queda vivir y admirar, “sus campos humanos” y “sus surcos inteligentes” que tanto amó quien no pudo volver a él. Busquemos esa esencia vallejiana que solo se encuentra en su tierra natal, Santiago de Chuco, donde se siente a Vallejo y a nosotros caminar con él, porque cada ciudadano chuco lleva en su corazón y en su mirada algo del vate universal. No dudo que muchos de ustedes, después de este peregrinaje, se unirán a este VOLUNTARIADO UNIVERSAL que cada año engrosa las filas de legionarios que promueven el mundo andino, y la vida y obra del poeta.  ¡Bienvenidos perennemente al Congreso Peregrinación Internacional Capulí, Vallejo y su Tierra, que se ha nacido para vivir para siempre!

MARA L. GARCÍA, PhD.

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