YA VA A VENIR EL DÍA

FOLIOS DE LA UTOPÍA

UN ABRAZO CON VALLEJO EN SU TIERRA

 

Danilo Sánchez Lihón

Qué mañana entrará

satisfecha, capulí de obrería, dichosa

de probar que sí sabe, que sí puede

¡CÓMO NO VA A PODER!

azular y planchar todos los caos.

César Vallejo

 

  1. Para que otros los sigan

 

Capulí, Vallejo y su Tierra es un movimiento ligado totalmente a la tierra de Santiago de Chuco, cuna poyo y pirca del poeta universal César Vallejo.

Con luz, abrigo y devoción en la frente hacia sus techumbres y aleros insignes que felizmente aún perviven como alas de palomas con sus plumas de carrizo alzadas hacia lo hondo de las calles, el patio y el viento.

Con reverencia por sus calles empinadas que ascienden a lo alto lúcidas y transparentes, con ventanas de antepecho y cerchas de barro alucinado, empedrados sus senderos de esperanzas e ilusiones.

Mundo en verdad prodigioso, porque el pueblo de César Vallejo es como las páginas de un libro abierto donde ocurre en alguna esquina una fiesta de celebración porque alguien nace o contrae bodas, y a la vuelta se vela a un muerto y se prepara a partir al panteón de la colina un cortejo fúnebre.

Y que con sus techos vuela con sus alas de sus tejados rojos y sus élitros tambaleantes hacia el azul del infinito.

 

  1. Un camino

 

Quienes militamos en las filas de Capulí, Vallejo y su Tierra hemos nacido en este pueblo tembloroso, transido y milenario. ¡Somos chucos!

Y quienes nacieron en otros ámbitos llegan como chucos y luego se afilian y militan como chucos de alma, corazón y vida.

Y a muchos que no nacieron aquí el movimiento cultural Capulí, Vallejo y su Tierra, en coordinación con la Municipalidad Provincial y la Gobernación Provincial, poco a poco los adopta como pertenecientes a esta tierra.

Y esto gracias a su consagración por la valoración de la vida y obra de César Vallejo y a su constancia en venir a este lar nativo.

De ese modo se van incorporando a nuestro seno, extendiéndoles una partida donde se le declara hijos adoptivos, edictos numerados y que tienen el carácter de Ley de la República.

Hemos abierto así una ruta, un trazo, un camino. Lo han hollado todos los que han venido antes y están regresando ahora fervorosos.

 

  1. En la tierra amada

 

Los jóvenes, los maestros, los artistas y artesanos que vinieron hoy, volverán mañana y seguirán viniendo siempre, incluso ya en espíritu, para que otros los sigan.

Porque, para todo peruano es un deber moral estar aquí, volver aquí, quedarse aquí y volver a partir desde aquí, para otra vez retornar.

Y para todos los hermanos de otros países, qué importante es tener el referente de qué es lo que gestó a un poeta que desde la poesía imanta otros campos, incluyendo todo desempeño y quehacer: la educación, la religión, la ciencia y la política

Y todo ello en razón y en pasión de lo que es para el Perú y el mundo el poeta César Vallejo. Porque hay que conocer al poeta de los “Poemas humanos” en su tierra y con su gente, inmerso y enraizado a sus tradiciones y a su cultura milenaria, como comprenderlo inmerso en sus ancestrales utopías.

Y recorrer su pueblo donde cada una de sus piedras nos da testimonio de él, porque él las miró, las tocó, ellas recogieron su imagen, su voz, y palpitó largamente junto a ellas.

 

  1. De pie mirando el infinito

 

Y las evocó después ya lejos cuando solo era posible tenerlas en el recuerdo y la añoranza.

Cuando en él era un anhelo muy hondo habitar siquiera por un breve instante hasta lograr ubicar este punto de la patria distante.

Las evocó con el sentido anhelo de estar en la tierra amada, hecho que dominaba su emoción y enaltecía su inteligencia. Y en donde nosotros ahora permanecemos de pie, vivos y palpitantes como una ofrenda y un privilegio.

Las evocó al esbozar su utopía social en “Telúrica y magnética”, con imágenes que desde entonces constituyen y representan mensajes de afirmación y de esperanza, en donde resuena aquel rugido:

¡Yo, me adhiero

Y es en su tierra en donde ahora nosotros estamos de pie mirando el infinito, fuertemente abrazados.

 

  1. Resurgir de nuevo

 

Ahora contemplando mecerse los trigales en flor, admirando precipitarse en cascadas los arroyos cristalinos. ¡Y saludando estos labriegos que se detienen en su faena para vernos pasar con nuestras banderas y estandartes en alto!

¿Qué quieren decirnos con sus ojos tiernos e ingenuos de asombro, de fe y de límpida alegría? ¿Cómo nos verán? ¿Y qué ilusión se harán de nosotros? Ellos contribuyen a nuestro sustento. Nosotros, ¿de qué manera escribimos y blandimos la palabra defendiéndolos y a favor de ellos?

Estos arrieros que atajan sus vacas o carneros para que nuestro ómnibus prosiga mientras se preguntan ¿quiénes somos?

En tato ellos son el cuerpo místico y sagrado de la Pacha Mama, quien nos ve regresar alborozada. Todos en verdad así retornamos triunfantes al origen de lo que somos, y de donde hemos de resurgir de nuevo.

Nada que sea inútil, ni gratuito ni fútil nos reúne. Ni nada que sea evanescente. Nos convoca o moviliza el ideal. Pero eso sí algo muy valioso, la convicción de que así estamos construyendo una inmensa y sólida esperanza.

 

  1. Y siendo así

 

Quienes lo organizamos y preparamos constituimos un voluntariado que nada recibe como ganancia, prebenda o canonjía.

Eso sí, consolidamos definitivamente a Capulí con Vallejo como el baluarte de los principios que el mundo andino alentó y alienta.

Y aspiramos a ser un referente cultural y moral que el Perú y el mundo reclaman y necesitan. Ser el lucero del alba que su destino de hoy, de ayer y de siempre nos tienen determinado ser.

Siendo así Capulí ya es patrimonio del Perú y el mundo. Con dieciséis años continuos y consecutivos en su realización de este peregrinaje y consolidando la Telúrica de Mayo como una actividad permanente en celebración de la vida y de los más caros anhelos de una humanidad redimida, reconociendo haber encontrado un diamante en el corazón de la gente.

Como hallazgo de la vida en esta tierra transida y hermosa que nos dio como un portento humano a César Vallejo Mendoza, como es Santiago de Chuco. Y siendo así ya todo resulta trascendente y significativo.

 

  1. ¡Yo, me adhiero!

 

Porque el mensaje central de Vallejo es forjar nuevas sociedades, dignas y hermosas. Aquí y ahora un nuevo Perú, el Perú de la fraternidad humana.

Por eso hemos venido hasta aquí, a fin de afirmar, prometer, jurar que si es posible construir el país legítimo que nos merecemos.

Hemos venido aquí para soñar lo que nos corresponde cumplir como una generación que recoge lo mejor del pasado, lo funde en el presente y lo proyecta al futuro.

Para cimentar un compromiso profundo con la vida; porque hacerlo es consagrarnos a lo esencial de nuestra historia individual y colectiva.

Porque hay que ir hacia adentro. Y aquí renacer. Salir desde el fondo y aquí descubrir otra vez la vida, cada vez más prístina.

Hemos venido hasta aquí porque en ningún lugar del mundo resuena tan nítido y luminoso aquello que nos convoca y nos abarca. Y que es la proclama, el clarín y el juramento:

“¡Sierra de mi Perú, Perú del mundo y Perú al pie del orbe; yo me adhiero!”.—

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