CRÓNICAS DE MI PUEBLO EL HUELE GUISO (*)

Revisando el vademécum político, en sus páginas amarillas encontramos a un personaje clasificado de nuestro folclore rico y anecdótico.

A uno que empieza comiendo migajas junto a los canes, y al menor descuido se le ve presidiendo la mesa, comiendo el pavo de doble pechuga.

Anda de tienda en tienda, de agrupación en agrupación, de partido en partido. No tiene ley ni bandera. Pasa la vida probando los potajes para ver cuál responde a sus apetencias. Desprecia las cenas recalentadas de los matrimonios viejos y se acurruca sutilmente a las dietas jóvenes para ver que tal aderezan.

Tiene una suerte de los mil diablos. Es hijo de GLORIA, sobrino de la DANESA e hijo adoptivo de NESTLE. En cualquier gobierno agarra un puesto y si puede más.

A él, con justeza, Nicomedes Santa Cruz lo ha inmortalizado con eso de “Cómo has cambiado pelona…”. En efecto, es el ser cambiante, transmutante y tránsfuga de sus convicciones

Es el típico huele guiso. No le importa vender su suerte, no le importa empeñar su consciencia o hipotecar su prestigio. Para él todo vale. Es como el jabón “mamay”, todo le resbala.

La época preelectoral es de su preferencia. Sin duda ya sabe los nombres de las cabezas partidarias. Sin duda ya estudió sus pelos y señales. Sin duda ya tocó las puertas averiguando ¿Cuándo expiden los carnets? Para luego tenerlos como naipes, listos para presentarlos en la mejor ocasión.

El huele Guido es el que habla, discute, opina sin razón, se jacta de ser el “más” de entre los mejores. En toda reunión toma la palabra para decir barbaridades. Es el salamero y el “diplomático” criollo. Le gusta pasar bien con todos. Tiene los dedos pulgares por las puras porque no le hace mella al bicho picador.

Durante el cómputo de votos está en un partido y luego en otro, apuntando los resultados hasta encontrar al ganador para pasearlo en hombros y ser el que encabece las barras bravas.

Aparentará identificarse con la ideología del ganador y como es hijo de GLORIA, sobrino de la DANESA e hijo adoptivo de NESTLE, será el primero en acomodarse a un puesto público.

La suerte del huele guiso nunca está echada, siempre tendrá rédito sus sacrificios.

El huele guiso tiene como antónimo al fanático que muere en su ley y ofrenda su alma al jefe o caudillo.

El huele guiso, está en todas las cenas probando los aderezos.

Si ha echado ojo al ganador y este no responde a sus requerimientos, recurre si es posible al celestinaje, arma infalible para las debilidades humanas masculinas.

Están advertidos, si llama a tu puerta un huele guiso, ciérralo con siete candados y pon a un dragón como guardián, porque lejos de sumar va a restar, y lejos de multiplicar va a dividir con tal de que él –solo él-esté elevado a la quinta potencia.

 

(*) Del libro Tiro al Bull de OCC, pag. 106-107 – Ediciones KAFE. Leído en una emisora local el 16 de Noviembre de 1994

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