LOS CÓNDORES MUEREN VOLANDO

Por Armando Alvarado Balarezo (Nalo)

A la memoria de mi amigo 

Claudio Rivera Jaimes,

“Cholo chiquiano”

 

Tan pronto la TV informó del terremoto en Áncash visité Chiquián, hallando sana y salva a mi abuelita Catita. Después de inspeccionar los daños que sufrió la casa el 31 de mayo, recorrimos el pueblo con mi tío Fidel Balarezo Barrenechea, hermano de mi abuelo Hortensio. El recorrido culminó en el cementerio. Allí, el sepulcro de mi bisabuelo había colapsado, dejando al descubierto un ataúd vacío. Mientras arreglábamos la tumba con piedras sueltas, mi tío Fidel narró esta historia:

“Yo era un niño muy pequeño cuando tu bisabuelo murió; y como comprenderás, no recuerdo dicho acontecimiento. Comentan que fue un hombre fornido, campechano y tan alto como tu abuelo y yo, no sé a quién habrás salido mediano de estatura. Lástima que tu bisabuelo no llegó a los 34 años, como tampoco llegó Jesús. En una ocasión nos contó mi mamá, que tu bisabuelo entró en trance de agonía una semana antes de su muerte, pero ese día despertó lúcido al declinar la madrugada, tan lúcido que pidió ser vestido con el atuendo de Inca que tantas veces usó en las fiestas patronales, recorriendo las calles con sus remangas extendidas, como las alas de un cóndor en pleno vuelo. Parado frente al espejo de la habitación se vio tan majestuoso como un cóndor. Luego se persignó y salió al patio caminando erguido. En el patio corrió en círculo batiendo sus remangas y se elevó al cielo. Minutos después doblaron las campanas anunciando su partida. Escribe esta historia, pero compártelo cuando yo me haya ido de este mundo, mientras tanto que el ataúd vacío sea un secreto entre los dos, pues en vida no quiero ser la burla de los incrédulos. Tú, querido Nalito, tienes que representar al Inca como lo hicieron mi padre y tu abuelo Felipe, y correrá por tus venas la sangre amada de Atahualpa. Ese día tu bisabuelo dejará de volar los confines, y descansará en paz”.

 

Jircán, 3 de junio de 1970

 

Un trocito de la novela “LOS CÓNDORES MUEREN VOLANDO”, de Nalo Alvarado Balarezo (edición artesanal). 

 

FRASE CÉLEBRE

         EN SERIO

El mundo no vuelve a ser el mismo cuando le agregamos un buen poema

Dylan Thomas

 

EN BROMA

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. Cuando tu estómago siente hambre…

 

CURIOSIDADES

BRUJA

 

         Una gran amiga, como Doris Lorena, se ha inspirado sobre su misma persona y ha escrito el siguiente acróstico.

 

B ella

R adiente

U nica

J ovial

A legre

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