LA LIBERTAD

La libertad es ser como el viento. Como el pájaro sin jaula, como el río sin represa.

De obrar o no obrar sin dependencia.

Y según el diccionario Encas, Pág. 758, “facultad del que se goza en las naciones bien gobernadas de hacer y decir todo aquello que no se oponga a la ley o las buenas costumbres. Desembarazo, franqueza. Facultad de comprar o vender sin trabas. Facultad de profesar cualquier religión sin ser molestado por la autoridad. Facultad de imprimir y publicar lo que se quiera, sin previa censura…

Por eso, sin duda, algunos que han delinquido y no viven tranquilos con su consciencia, sienten pavor ante la proximidad de ser apresado, juzgado y enjaulado.

Aparentan ser valientes, “machos”, soberbios, el que todo lo puede y todos se le arrodillan por poner un rostro de “demonio viejo”.

A veces, el protagonista de un fiasco, cree que siempre está en la cúspide de la fama y como tal le deben pleitesía así cometa aberraciones.

Esos tiempos se acabaron en una democracia.

Y peor si quiere aplicar el mismo truco que alguna vez le salió bien por azar del destino.

Por lo menos en el Perú, estos primeros meses de un nuevo gobierno, que al parecer tiene buenas intenciones y quiere podar las ramas que torcían al árbol, está poniendo las primeras vigas maestras para lo que podría ser una rectificación de lo pasado con los protagonistas en jaula.

Por eso, los buenos peruanos tienen que ver la llegada de un nuevo portón por donde se puede acoger a todos los que piensan en un mejor mañana, en un nuevo despertar luego de una terrible pesadilla.

¡Eureka…eureka…!

También te podría gustar...