EMMA DÍAZ Y SU CANTO A LA VIDA

Yo adolescente, ella una candorosa niña, vecinos de la calle Ayacucho del Huaraz inolvidable, para quienes tienen memoria.

La vi juguetear, correr por las calles empedradas y después de unos pocos años, desapareció sin dejar rastros, solo recuerdos.

Volvió a su Huaraz querido, ya como profesional e inquieta hacedora de ensueños. Socióloga, Educadora. Con experiencia en ENRAD PERÚ, EL SINADI y estimada docente en diversos colegios y exhibiendo varios libros de su producción intelectual.

Esta vez nos presenta su hermoso libro “El Grito del Dolor” que es un compendio de poemas y ensayos de una población andina, editado por Bibliofilia.

En sus 64 páginas nos canta y encanta, con sabrosas nuevas ideas “porque duele tanto haberlo dicho en su momento y no haberlo conseguido ninguna turbación, pero sigue doliendo al ver que se repite en todo orden de cosas”, nos dice.

Es una lucha silenciosa de la autora, que se enfrenta consigo misma en un monólogo interminable.

Como que la intelectualidad actual está muy preocupada por los sucesos del mundo, ella lo está doblemente por la enfermedad que sufre la tierra con el cambio climático, la contaminación ambiental por el mayor enemigo del planeta: el hombre inconsciente que vive el hoy y no se preocupa por la herencia que deja a las próximas generaciones la de un mundo en deterioro y hasta quizás insalvable hasta llegar al holocausto.

Se allí que Emma Shirley, escribe su mensaje:

 

Huascarán “está enfermo”

 

 Ese hermoso y majestuoso nevado,

que representa la natural belleza

de Ancash y el Perú, está enfermo, Señores.

 

Nosotros lo vemos todos los días,

algunos asombrados, admirándolo…

otros días, cruelmente indiferentes,

acostumbrados a tenerlo cerca.

 

Su blanca, blanquísima vestimenta,

se está perdiendo, se está deshielando;

pero nos damos cuenta que el Huascarán,

ese alto y esbelto nevado, está enfermo.

 

Tú te has preguntado, ¿qué puedes hacer

por esta hermosa y exótica belleza…?

podemos evitar el calentamiento

global…en tu pueblo, desde tu trabajo.

 

Selecciona la basura orgánica,

volteando como abono con la tierra,

las hojas secas y otros, sin necesidad

de quemarlos, contaminar la tierra,

el aire puro, el agua cristalina.

 

Nuestras autoridades deben cuidar

que no haya exploración y explotación

minera cerca de su zona de influencia.

 

Que se conserven los amplios bosques,

las plantas naturales, pues éstos

oxigenan el ambiente, refrescan

la tierra, curan a nuestros nevados.

 

Desde el lugar donde te encuentres

seas poblano o turista, puedes

tú, cuidar la riqueza natural

que tantas satisfacciones nos brinda.

 

Hagamos siempre algo por alguien, no nos

quedemos contemplando cómo ataca

la enfermedad y luego tengamos

que lamentar tanto, lo irremediable:

la extinción del Huascarán, señores.

 

(*) Del libro “El Grito del Dolor” de Emma Shirley Díaz Mallqui, Pag. 30 y 31. Ediciones Bibliofilia, 2017. Huaraz-Perú.

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