EL PREDESTINADO (*)

Hubo cierta vez, en un lugar de la Pancha (Lugar de nacimiento de Terencio), donde un director de escuela, era tan fanático en cuestiones religiosas, que hacía permanecer a sus alumnos toda una mañana, de todos los días, haciendo rezar interminables oraciones.

Un buen día llegó al paroxismo, gritando a los párvulos. ¡Miren niños…ahí baja Dios!…!Miren…miren!.

Los infantes buscaban el firmamento sin distinguir nada de nada, atónitos, anonadados.

Luego de un rato de incertidumbre, el director les preguntaba: ¿Han visto a Dios, como yo lo he visto?

Los niños respondieron al unísono ¡Nooooo!, a lo que el director les increpó enfadado: ¡Claro, qué van a ver ustedes pecadores…! ¡Yo sí lo he visto!

Así hay los predestinados, los escogidos, los señalados, los marcados que aveces nos alarman con haber visto una flotilla de objetos no identificados (OVNIS).

En fin, ellos por lo menos ellos por lo menos ya conocen OVNIS y pueden llamarse con orgullo extraterrestres. En algún caso llegaron a sostener que los OVNIS tenían su centro de operaciones en la cima del Huascarán ¡Vaya certeza!.

Eso lo cuento negrita, eso te digo cholita para que te acuerdes de mí. Resulta que desde hace aproximadamente 17 años atrás, Huaraz tiene un nuevo cementerio. Pero no para sepultar a nuestros muertos, sino a vehículos que ingresan por sus propios medios, es decir funcionando, vivitos y coleando; pero claro está un poco deteriorados. Es decir que con una reparación podían volver al servicio. Pero vayan a ver cómo se encuentran actualmente tractores, camionetas, cargadores frontales, volquetes y cuanto vehículo ha existido en CRYRZA, ORDEZA, ORDENOSCENTRO, CORDE ANCASH. No tienen motor ni llantas, no tienen las piezas fundamentales. Por último ni lunas. Son pura chatarra que apenas SIDER PERÚ los puede comprar por kilos y como no hay espacio, no se sabe a dónde estarán yendo los vehículos supuestamente viejos.

Por ventura ese director visionario, esa gente que ve platos voladores o mádame “medianoche”, o el adivino de las huaringas ¿No habrán visto quién o quiénes se llevaron todo lo servible del cementerio de Vichay?

O tal vez no sabrán de todo esto, siquiera por comentarios de los vecinos los huachimanes, el jefe de los servicios de equipo mecánico, inspectoría o tal vez la ex PIP o el Ministerio Público?…Tal vez si…tal vez no.

Pero la mayoría de la gente está segura que esos platillos voladores son la causa de la pérdida de bienes de Vichay, porque dicen que en las noches apagan las luces, hipnotizan a los huachimanes y ¡zuácate! se posan en el cementerio y cargan con todo de valor. De esto nadie se ha dado cuenta…Ni Charles Holmes.

Ayer en una entrevista de Lalo Villa, un señor pidió a los medios de comunicación que no hablaran de inmoralidad para evitar que los jóvenes y niños tengan una mala imagen de las instituciones, pero él mismo estaba contribuyendo a ella. Denunció al Director Ejecutivo, al Comedor Popular y a la Secretaría de COOPOP.

La juventud y la niñez tienen que estar seguros de que hay algunas personas

que están hastiados de tanta inmoralidad, porque como dijo Manuel Gonzáles Prada: “donde se pone el dedo salta el pus” y algo más, en el Perú la vergüenza pasa, el dinero queda.

Pero los corruptos están cayendo uno a uno y la juventud que sepa cómo se está

descabezando al dragón de las siete cabezas y sus siete males.

 

(*) Del libro Tiro al Bull de OCC, pags.  del 54 al 56. Esta crónica fue leída el 28 de agosto de 1992 por una emisora local. Ediciones KAFE.

También te podría gustar...