¿HUARAZ, UNA CIUDAD SIN HISTORIA?

Lucho Roca, periodista de Panamericana Televisión, me decía: Oye Olimpio, venir a Huaraz y no visitar al Señor de La Soledad y no comerse un Pecán Caldo, es como no haber venido a esta tu linda tierra.

Y así como Lucho, hay muchos visitantes extranjeros y nacionales, que llegan a algún rincón del Perú en búsqueda de su pasado, a conocer su historia, a comerse un plato típico o de repente a bailar un baile propio del lugar, aparte de conocer sus lugares más atractivos de huellas pasadas; a conocer sus mitos, leyendas, sus cuentos y novelas..

No hace mucho, hablando de la época post sismo del 70, la Plaza de Armas de Huaraz concentró los monumentos más egregios de sus prohombres, propios de esta tierra o héroes que hicieron historia nacional pero con hechos acontecidos en Huaraz y el Callejón de Huaylas.

En nuestra ágora principal estaban erigidos las figuras señeras de Luzuriaga, Atusparia, hablando de los naturales del lugar y luego José Antonio de Sucre, Andrés Avelino Cáceres Dorregaray y Bolognesi. Todos en un mismo lugar.

Pero a algún iluminado se le entró la idea de que nuestra Plaza parecía un cementerio y que mejor era distribuirlos a diferentes lugares.

Muy solícito la autoridad edil, solo dejó el monumento de nuestro paisano el Mariscal Toribio de Luzuriaga y Mejía, lo escondió en un pasaje a Pedro Pablo Atusparia, lo expatrió al héroe de Arica Francisco Bolognesi Cervantes por la salida a Casma y al Brujo de los Andes Andrés Avelino Cáceres Dorregaray lo mandó al olvido junto al Río Seco, al Sur de la ciudad.

Para los que conocen algo de historia, estos traslados inconsultos, era un acto de lesa patria y un acto de irreverencia a sus héroes más conspicuos que la Nación los supo honrar en Huaraz, pero que un ignaro de poca monta, creyéndose dueño de la ciudad hizo lo que tu pobre conocimiento le dictó.

Si las estatuas a los que nos hemos referido hubieran seguido en la Plaza de Armas, todo visitante se hubiera enterado al instante del pasado histórico glorioso de nuestra tierra, Huaraz y a los que tendríamos que añadir: La verdadera historia de Pumacayán ante el paso de los primeros españoles, Huaraz y el Ejército libertador con Bolívar a la cabeza, la niñez y juventud de Luzuriaga el Primer Mariscal del Perú, La Confederación Perú Boliviana y Santa Cruz, y Gamarra y Castilla en el Callejón de Huaylas. La Revolución Campesina de Pedro Pablo Atusparia y su lugar teniente el carhuacino Pedro Celestino Cochachin, “Uchcu Pedro”.

También se está borrando del recuerdo los desastres naturales más grandes ocurridos el 13 de Diciembre de 1941 y el sismo del 31 de Mayo de 1970.

El desastre más grande de la historia, escrita por César Joaquín Alvarez Aguilar, Presidente de la Región Ancash al haber desaparecido 13 mil millones de soles del canon minero dejando en la pobreza y el atraso a los pueblos de Ancash.

Ancash y Huaraz en particular tienen historia, lo que pasa es que no se difunde ni se perenniza con placas recordatorias en el lugar de los hechos gracias a la inteligencia y diligencia de las autoridades de turno.

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