SE SOLTÓ LA MANGUERA…DE LA LAVA JATO

Por: Enrique Tinoco

En este lado del continente es muy raro movimientos sísmicos, pero este 09 de junio tuvo uno, cibernético, 8.0 en la escala equivalente de Richter, con epicentro en la Operación Lava Jato a partir de una publicación del site The Intercept. Presentémoslo: es una publicación jornal on line creada en 2013 cuya primera acción fue informar sobre los documentos de Edward Snowden y que para el largo plazo se propone “producir periodismo sin miedo y contradictorio en una amplia gama de cuestiones”, según formulación de Glen Greenwald, uno de sus creadores; este, con Laura Poitras y Jeremy Scahill lanzaron la versión brasileña en octubre de 2016.

Ahora, el 09 de junio, lanzaron una serie de tres materias sobre “Las conversaciones secretas de la Lava Jato”, aclarando en su editorial que “Ese es apenas el comienzo de lo que pretendemos convertir en una investigación periodística continua de las acciones de Moro, del procurador Deltan Dallagnol y de la fuerza-tarea de la Lava Jato, además de la conducta de inúmeros individuos que aun detienen un enorme poder político dentro y fuera del Brasil”, sus efectos corren mundo, inclusive La Republica, Lima, le dedica dos artículos, uno de Mirko Lauer y otro de Nelson Manrique, también vi en La Mula una materia de la redacción y otro de Luis Pasara.

¡Miel sobre hojuelas! Como saben los seguidores de las Crónicas Bahianas, hace algún tiempo vengo sosteniendo que la Operación Lava Jato nunca fue una estrategia de combate a la corrupción, en realidad fue un instrumento para sacar del poder el gobierno de centro izquierda, liderado por el Partido de los Trabajadores – PT y neutralizar sus líderes, principalmente Lula. Pero investigó, detuvo, juzgó y sentenció corruptos; si, es verdad, pero eso hace parte de sus “efectos colaterales”, que se extienden a otros relativos a los atropellos cometidos en el camino y que ahora les produce un efecto boomerang. Intentaré diseñar un paño de fondo que permita visualizar los alcances de esta acción de The Intercept

El fenómeno de la corrupción es sistémico en el Brasil, hay quien diga que comenzó con Cabral (el primer portugués en el Brasil); considerando el periodo posterior al régimen militar, se puede afirmar que el país fue generando leyes explícitamente dirigidas al combate a la corrupción, creo y/o fortaleció instituciones para cumplir esa función, ajustó las dotaciones presupuestales, adquirió y generó tecnología sobre el tema, en fin, se puede decir que en la actualidad, con altos y bajos, existe una acción dirigida al combate a la corrupción, traducida, de manera simplificada, en mas de 390 Operaciones, además de la Lava Jato. El periodo que esta estructura se desarrolló com mas intensidad fue el de los gobiernos del PT. Pero, el propio PT comenzó a aparecer en casos de corrupción a partir de 2005.

Sobre ese paño de fondo, en marzo de 2014, año electoral, se inicia la Operación Lava Jato.

La primera cuestión a considerar es la competencia del juez Sergio Moro para asumir el caso (competencia jurisdiccional, no técnica), lo que se conoce como juez natural; según la ley brasileña la prioridad era de juzgados de Rio de Janeiro o de São Paulo pero, forzando la interpretación legal el Ministerio Publico indica Curitiba y la 13ª Corte donde despacha Moro; quien podrá actuar con tranquilidad porque tiene el respaldo

de dos poderes institucionales: el Poder Judicial y el Ministerio Publico, sabiendo que no es un juez natural sino un juez por encargo. El MP asigna al caso una fuerza-tarea de 14 integrantes y la Policía Federal dedica un contingente mayor a esta operación.

La prensa corporativa, teniendo como pelotón de frente: Organizaciones Globo (TV, radio y periódico), revistas Veja e IstoÉ y sus revistas especializadas, periódicos Folha de São Paulo y Estado de São Paulo, convierte la Operación Lava Jato en exclusiva, las otras 390 (aprox.) pasan a ser dispensadas o, eventualmente, ocupan páginas interiores, muy raramente alguna obtendrá la atención de un titular de caratula o más de 01 minuto de TV.

Identificados los actores es relativamente simple seguir su actuación en el campo de acción y se verifica que su ritmo inicial acompaña el de las elecciones, teniendo las pesquisas de opinión como indicador de las diferentes fases de la Operación. Es destacable la acción de la revista Veja que anticipa dos días su edición semanal en vísperas de la votación del segundo turno, con una caratula contra Lula y Dilma supuestamente con base en delación del cambista Alberto Youssef, que provoca la caída brusca de las intenciones de voto de Dilma y favorecen su concurrente Aecio Neves, con el resultado de una votación extremamente ajustada y solo definida cuando el escrutinio alcanza el 98% de los votos válidos. El abogado de Youssef desmiente la información, pero la elección ya aconteció, nadie cuestiona como se filtró la información (solo tiene tres fuentes posibles: el juzgado, el Ministerio Publico vía fuerza-tarea o la Policía Federa). Dilma se re elige ajustadamente y con serios problemas para estructurar su “base de apoyo”, al punto que es electo presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, del PMDB, partido aliado al cual pertenece el vicepresidente, Michel Temer; Cunha explicita: “mi partido es de la base aliada, pero yo soy oposición a la presidente Dilma.

Comienza la nueva etapa de la Lava Jato, con foco en derribar el gobierno Dilma, para lo cual dispone de dos posibilidades: el Tribunal Superior Electoral donde se tramitan cuatro impugnaciones y el impechment con base en el artificio de las “pedaladas fiscales” (el carrusel en el Perú) que, básicamente consiste en cubrir emergencias financieras con dinero de rubricas diferentes de las específicas, las que son repuestas mas adelante, lo que en la legislación brasileña es calificada como falta administrativa, no como crimen de responsabilidad.

El ritmo es ajustado a la nueva etapa y aproximadamente consiste en presentar la Lava Jato como la punta de lanza para erradicar la corrupción encabezada por el PT, lo que implica en blindar en la prensa y en el poder judicial todos los otros implicados, entre los cuales Aecio Neves, pero el caso más relevante es el de Eduardo Cunha, con cuentas millonarias en Suiza y Andorra mantenido en “baño maría” mientras conduce, con competencia y eficiencia, el impechment de Dilma, después será denunciado, juzgado y condenado y actualmente está preso. La prensa no se limita a manipular la información más se dedica a construir en la opinión publica un sentimiento de rechazo por la política y los valores ciudadanos, alimentando la reacción emocional contra “todo eso que está ahí”. La retirada de Dilma sin crimen de responsabilidad, con connivencia del Poder Judicial, cuyo presidente presidió la sesión del Senado que aprueba la medida, marca el fin de esta etapa.

Comienza el gobierno Michel Temer, donde él propio y ocho de sus ministros son sospechosos, con pruebas visibles, de crímenes de corrupción, además de 12 senadores y un montón de diputados federales; nuevamente, el Poder Judicial y el Congreso los blindan, mientras la prensa sigue en ritmo de batalla contra la corrupción que, parecen haber conseguido hacerla sinónimo de PT (Como ya señalamos antes existen casos de corrupción donde el PT está involucrado), la

Operación Lava Jato continua siendo el ariete principal de esta estrategia que, según analistas diversos, sobre todo del área jurídica, conlleva un conjunto de atropellos al ordenamiento jurídico nacional que “después de la Lava Jato la justicia no será la misma”, como diagnostica el jurista Lenio Streck.. En ese clima se arrastra el gobierno Temer con efectos seriamente negativos en la economía y prestación de servicios sociales; entre los cuales la llamada reforma laboral, la virtual salida del Brasil del BRICS, la venta de gran parte de las reservas petroleras nacionales…y por ahí va. De manera semejante Temer y sus ministros fueron blindados por ambos poderes: Judicial y Legislativo; al concluir su mandato el Ministerio Publico hizo la denuncia donde, explícitamente, menciona que es jefe de organización criminosa hace por lo menos 40 años (sic).

La Lava Jato continua activa, parece que no sabe cómo terminar; Helena Chagas, experimentada periodista, diagnostica: “Quieren Lula”. Y consiguen Lula, sentenciado por corrupción, dice la información oficial; pero el centro de la sentencia (250 paginas) dice que se trata de “crímenes difusos” (sic) cometidos en largo periodo de tiempo. En ese trayecto, el juez Moro actuó como acusador y no como juez, coordinando con la fuerza-tarea y mucho más; como fue el caso del Habeas corpus de soltura que el juez de turno de segunda instancia (estaba en el periodo de receso judicial) otorga a Lula, la policía que debería ejecutar la soltura, primero consulta con Moro que estaba de vacaciones en Portugal, este suspende sus vacaciones y dispone que la orden no sea ejecutada y se arma la pampa….Lula permanece preso. El juez será, una vez más, blindado en una acción claramente ilegal.

Y llega el tiempo de nuevas elecciones, y ahí está la Lava Jato, con toda la estructura institucional que esta por detrás que permeará la elección de Jair Bolsonaro, quien negocia con Sergio Moro dos productos: hacerlo ministro (lo que cumple) e indicarlo para el Supremo Tribunal Federal, lo que está pendiente que se produzca una vacante.

La primera entrega de The Intercept corresponde a las conversaciones de Sergio Moro con Deltan Dallagnol para coordinar como conducir el proceso, lo que es vedado por ley, porque uno tiene el papel de acusar y el otro de juzgar; esto es, confirma lo que se venía denunciando, pero lo hace rompiendo el blindaje de la prensa. Esta tentó minimizar el caso: el dia de las revelaciones sus titulares y tiempos de TV estuvieron centrados en la selección de futbol, Neymar y otras cositas; al segundo dia, con la prensa internacional a todo vapor sobre el tema, le están dedicando atención, parsimoniosamente, ensayando débilmente la defensa de Moro.

Pero como dijimos antes, Moro es solo el mascaron de proa, así, ayer, la 2ª. Sala del Supremo, que podría haber terminado con las irregularidades en torno de Lula, no terminó el trabajo y envió el caso a la Sala Plena, sin fecha para acontecer.

La reina y los alfiles están movilizados, el lado popular debe mover su caballo y su torre el 14 en la huelga nacional convocada….

Hasta pronto.

Un abrazo.

Enrique Tinoco

Salvador, 12 de junio de 2019.

También te podría gustar...