Fuxico

Se pronuncia “fushico” y tiene varias acepciones: la primera es Chisme. La otra es artesanía a partir de restos de tejido, una técnica que se remonta a más 150 años en el Noreste brasileño, consiste en pequeños elementos circulares que cosidas entre ellas o sobre un paño, en una inmensa variedad de opciones, pueden ser convertidas en colchas, forros, manteles, bolsas, bijuterias y muchas otras opciones. Se dice que el nombre le viene de la costumbre de realizar su elaboración en reuniones de trabajo en las que las mujeres aprovechaban para chismear y hacer intrigas.

Bueno, había pensado dedicar esta Crónica a la Copa América, pero la coyuntura brasileña pesó más; el resultado es que en lugar de una Crónica formal esta vez será una pieza de fuxico, algo como una colcha de retazos.

El ministro de Justicia y Seguridad Social, Sergio Moro, que actuó como juez en el proceso de la Lava Jato, aceptó la invitación del Senado (19/06) para deliberar sobre la publicación de mensajes entre los actores de ese proceso, que lo incluyen, realizado por el site The Intercept Brasil; la reunión duró ocho horas y hubo de todo, básicamente el ministro construyó su participación en un trípode: el material es ilegal / no recuerdo / lo que hay está dentro de lo normal.

Hoy, (20/06), el periódico El Globo, editorializa afirmando que la acción del The Intercept Brasil fue un “crimen contra las instituciones”; en su sección Mundo, La Republica, Lima (20/06), pone el titular: “Moro denuncia que un ‘grupo criminal’ ataca lucha anticorrupción”. Ilustrada con una foto de Lula. Los jueces brasileños tienen otra opinión, sigue la traducción libre de su comunicado.

La Asociación de Jueces para la Democracia (ADJ), entidad no gubernamental, de ámbito nacional, sin fines corporativos, que tiene como uno de sus objetivos

estatutarios la defensa de los derechos y garantías fundamentales y el mantenimiento del Estado Democrático de Derecho, viene a publico externar su más vehemente repudio a las declaraciones del Ministro de Justicia y Seguridad Publica, que, en repetidos pronunciamientos públicos, ha clasificado como “absolutamente normal” y “muy común” el contacto privado de jueces con procuradores para tratar de cuestiones y estrategias procesuales en hechos bajo su responsabilidad, ampliándose para actuaciones fuera del propio ámbito del proceso, conforme se verifica en el contenido de los mensajes divulgados por el site The Intercept Brasil (https://theintercept.com/2019/06/18/lava-jato-fingiuinvestigar-fhc-apenas-para-criar-percepcao-publica-de-imparcialidademas-moro-repreendeu-melindra-alguem-cujo-apoio-e-importante/).

Tales prácticas no reflejan, en absoluto, la conducta de las magistrados y de los magistrados brasileños que cumplen su deber funcional. Al defenderlas, el Ministro promueve una inaceptable banalización del ejercicio distorsionado de la actividad adjudicativa, ofensiva a su dignidad, seriedad y respetabilidad, que es también incompatible con la dignidad, el honor, el decoro y la transparencia exigidos por el Código de Ética de la Magistratura, cuyo artículo 8º. Es claro al establecer que “el magistrado imparcial es aquel que busca en las pruebas la verdad de los hechos, con objetividad y fundamento, manteniendo a lo largo de todo el proceso una distancia equivalente de las partes, y evita todo tipo de comportamiento que pueda reflejar favoritismo, predisposición o prejuicio”. Es inaceptable que el Ministro confunda la urbanidad en la interacción entre jueces y miembros del Ministerio Publico, con la fusión de sus distintos papeles procesuales, bien delineados en nuestra Constitución. Es aún más deplorable que el Ministro tenga la pretensión de subordinar la perene dignidad institucional de la Magistratura al sabor de estrategias vinculadas a meros intereses individuales coyunturales. No aceptaremos, pues, que, para justificar su conducta inapropiada, el Ministro intente imputar a toda la magistratura nacional la práctica de las mismas ilegalidades.

Brasil, 19 de junio de 2019.”

Eso en el campo jurídico, en el periodístico seleccioné un artículo de Wilson Roberto Vieira Ferreira, del blog Cinema Secreto, Cinegnose, que aborda con competencia el tema, traduje la parte inicial, que funciona como resumen del artículo.

Esperando Glenn Greenwald: un réquiem para el periodismo brasileño.

El terremoto provocado por la filtración de conversaciones comprometedoras entre el entonces juez Sergio Moro y autoridades de la Lava Jato y Policía Federal está cercado de ironías. El The Intercept Brasil, del premiado periodista Glenn Greenwald, reveló relaciones promiscuas de Moro irónicamente días después del caso Neymar, otro caso de relaciones peligrosas. Pero Greenwald no reveló apenas la parcialidad de la Justicia. Expuso internacionalmente el provincianismo y parálisis del periodismo brasileño – fue necesario un ‘gringo’ para remecer la paz de cementerio mantenida por periodistas detectivescos con redes y anteojeras mantenidas por las ‘famiglias’ de propietarios midiaticos. Ahora, Greenwald se convirtió en el ‘Señor del Tiempo’, con las prometidas filtraciones a cuenta gotas, trayendo pánico para empresarios, políticos y,

porque no, para los promiscuos periodistas que se enseban por años con las filtraciones de las fuentes en la Justicia y Policía Federal.

Y sigue:

En un soñoliento final de domingo (como de costumbre), después de una tediosa goleada del Brasil sobre el equipo de Honduras en un amistoso, es que la paz de cementerio brasileña es interrumpida por un terremoto: el site The Intercept Brasil puso en el aire los primeros reportajes con base en enorme cantidad de archivos provenientes de una fuente anónima – una serie de datos filtrados del Telegram presentando conversaciones comprometedoras del entonces juez Sergio Moro con autoridades de la fuerza tarea de la Lava Jato.

Comprometedoras, porque los chats revelan colaboración prohibida de Moro con Deltan Dallagnol. Conversaciones privadas inéditas que revelan que el juez hizo mucho más que juzgar casos de la Lava Jato – sugirió que cambiasen las fases de la Lava Jato, cobró agilidad en las operaciones, dio consejos estratégicos, pistas informales de investigación, anticipó una decisión suya a los procuradores, además de dar broncas como si fuese un superior jerárquico de los procuradores y de la Policía Federal.

Según el premiado periodista Glenn Greenwald, uno de los fundadores del The Intercept Brasil, lo que fue publicado es apenas una ínfima parte de un conjunto de archivos (chats, audio, videos etc.) aún más extenso de que el caso Snowden. Y ciertamente su declaración, de que la familia Marinho [dueños de las organizaciones Globo] es ‘socia, agente y aliada de Moro y Lava Jato’, debe tener conocimiento de causa, haya vista de la dimensión de lo que aún va ser revelado.

Habrá mucho para fuxicar

Por: Enrique Tinoco.—

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