VÍA AÉREA

Felicitaciones Olimpio, tanto por tus notas propias, como por la narración de “Capulí” que resalta tu coraje y tus dotes de gran organizador.

 

                            Lic. Nelly Villanueva Figueroa

 

Quisiera hoy cincelar en rocas de los andes
los nombres universales de las mujeres
que en la vida marcaron nuestras almas;
y agradecimiento que crearon estos versos
pidiendo gloria eterna a nuestras madres

 

                            Juan Rodríguez Jara

 

OLIMPIO!!!, viejo  hermano mío, sabio amauta:

 

Vas a tener que enviarme tus escritos de TIRO AL BULL cada vez que publiques, a mi correo. De casualidad, porque me mencionas, me han comunicado su contenido. Y vaya que me gustó, me encantó, el vuelo que le has conferido a mi poema es un regalo más de tu parte y eso merece celebrar la oportunidad de difundir nuestros pensamientos, sentimientos, advertencias, sugerencias, etc. Tal como haces tú en tus semanales envíos, que a propósito yo ya no los recibo nunca. Y no estoy exagerando. Es la realidad.

 

Admiro tanto tu personalísimo estilo de hacer periodismo que me agrada mucho leer tus textos, plenos de humor, no exentos de cierto candor y una suerte de picardía que rezuma inteligencia o mejor dicho sabiduría, la huella del sabio se muestra en todos los contextos que abordas. Por ello te felicito constantemente.

No obstante, querido Olimpio, debo decirte que, lo escrito a partir del caso PUMAKAYÁN,  en ningún momento se trató de una reprimenda. Fue más bien un fraterno memorándum, un recordaris, el cual en realidad va dirigido a todos los que lo leen, a los peruanos. Ya que es un hecho conocido por todos, que en cada uno de nuestros pueblos podemos enorgullecernos que existen decenas, cientos y hasta miles de sitios arqueológicos, restos históricos, siendo investigados ya en plena vigencia o por descubrir (cada día las noticias dan cuenta de nuevos descubrimientos en diferentes partes del territorio patrio).

 

Tú lo sabes mejor que yo, lo que le aconteció a nuestro querido hermano JACO, JAVIER COTILLO CABALLERO, connotado escritor, autor de varios libros y actual profesor universitario cuando le tocó trabajar en Ancash, como profesor primario en JANCU. Un hecho prodigioso, un singular hallazgo, al iniciar la construcción de cimientos de la nueva escuela, de una tumba ancestral que ha dado lugar a un estupendo libro que narra toda la historia ( y que aún estoy en deuda de reseñar).

 

Por ello, todos los peruanos, absolutamente todos, debemos, es nuestra obligación y constituye nuestra responsabilidad, velar por lo nuestro. Ya que constituye PATRIMONIO COMÚN, al cual debemos amar y cuidar, por sentar las bases de nuestra identidad, la de nuestra amada patria: PERÚ !!!

 

OLIMPIO, recibe un fraterno abrazo,

 

LUIS IDELSO ALBITRES MENDO

También te podría gustar...