CULTURA EMPRESARIAL JAPONESA – 3ra. Parte

ACTITUD ANTE LA VIDA

A ese elefentito de pequeño, lo tenían atado con una cuerda de la patita y el quería ser libre y jalaba y jalaba, quería ser libre. Se lastimó la piernita, le sangró y después le salió un callo y no sólo en la pierna, sino también en la cabeza, de que “yo no puedo”, y…ya no puede.

Y así hay muchos jóvenes que llegan a tener 20 años y que ya son adultos y “ya no pueden”. ¿Por qué desgraciadamente no pueden? Porque desde chiquitos estuvieron escuchando todos los días: eres un bruto, eres un flojo, eres la vergüenza de la familia, eres un malcriado, siempre te reprueban…

Entonces ese joven llega a ser grande y como el elefante, a determinada hora nada más sale a trabajar, da las vueltas que tiene que dar, ni una más ni una menos, mueve la trompita, terminan y se lo llevan al establo y alguien le trae de comer.

Y así hay muchos empleados que nada más hacen que lo esencial. ¿Qué deben hacer? El objetivo de hoy es ser felices y disfrutar de lo que hacen, prepararse para que su objetivo de vida sea, que den las cinco de la tarde, para salirse del trabajo.

!Qué triste¡ Sabe mi equipo de diseño que lo que diseñan en esta nación no lo había, que gracias a su ingenio está saliendo un producto nuevo en México.

Así hay padres de familia, maestros, empresarios y jefes, que todos los días están creando triunfadores.

Es muy diferente, créanme, trabajar así.

Tenemos que cambiar la mentalidad de la gente y de los jóvenes universitarios que tuvieron la dicha de poder ingresar a la “U” y que son sólo el tres por ciento de la elite mexicana.

Tenemos una obligación con nuestra Nación.

¿Por qué no crean sus propias empresas? Pero no se imaginen su primera empresa con dos hectáreas de largo !No¡ !no¡ ¿Cómo empezamos todos los empresarios? Pues tenían capital, tampoco es cierto.

Yo conozco a muchos árabes, israelitas, españoles, que llegaron a estos países con una mano adelante y la otra atrás; sin amigos, sin conocer el idioma y las costumbres, pero con una fe en sí mismos y en estos países y trabajaron mucho y ahora son empresarios de estas naciones. ¿Pero qué pasa con el pueblo autóctono?…

Continuará

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