Crónicas de mi pueblo: MARZO: ÉPOCA ESCOLAR

Suelen decir que en cierto lugar del Perú, hay una costumbre muy peculiar. Los vecinos tocan la puerta a medio día para pedir:

-Vecinita, préstame tu “mogcon tullu” para endulzar mi caldito…

En efecto, la vecina tiene un enorme hueso de res colgado de un hilo encima del fogón con el que da gusto a su alimento.

-Por favor vecinita…sólo una hervidita ¿ya?

En esos trances, un mal día de marzo la vecinita fue como de costumbre a prestarse la osamenta pero encontró a la dueña, que temblaba.

Asustada pasó donde la otra vecina y también temblaba. Pasó a la otra puerta y el vecino también temblaba y así, todos los del pueblo, temblaban.

-¿Tiene paludismo?, le preguntó al primer vecino. ¿Tiene mal de parkinson?, preguntó al segundo. ¿Haz visto al demonio en persona?, indagó al tercero. Y todos le contestaban con un “no” rotundo. Entonces ¿Qué mal oculto les ha dado a mis vecinos?, imploraba el buen hombre. No tienen paludismo, no tienen mal de parkinson, tampoco han visto al demonio. Entonces ¿Qué está pasando con los moradores del barrio y la ciudad entera?, se preguntaba.

Hasta que al fin logró reunirlos a todos para pedir una explicación. Fue cuando le contestaron al unísono:

-!!!Es usted inocente o se hace?¡¡¡ ¿No ve que es marzo, época escolar?. Estamos asustados por los derechos de matrícula, uniforme, útiles escolares, pasajes, propinas, cuotas, multas…

Uno de los vecinos añadió: a todo eso hay que agregar que soy “saco largo” porque no sólo me manda mi mujer, sino hasta mi suegra.

-¿Y cuántos hijos tiene?

-Diez…no más.

-Santa Barbara Centella…¿diez hijos en esta época?

-Es que es la única distracción del pobre, pues.

Dentro de mi pobreza intenté comprar para uno de mis hijos un par de zapatos de plástico, pero el muy malcriado protestó. Esta cochinada ¿quién quiere?. De cuero o hago huelga.

-¿Qué haz dicho mozalvete? !Me vas hacer huelga¡

-No papá -dijo al ver mi enojo- huelga, pero junto a mis profesores que ya han programado por lo menos dos huelgas al año.

El hombre se puso verde de cólera.

Y la gratificación será de 80 soles que no alcanza ni para uniformar a un solo hijo !Qué decepcionante¡

Y todos los vecinos de ese barrio seguían temblando sin saber qué hacer por la educación de sus hijos. Amenazados por la pesadilla de los precios, amenazados por las huelgas, amenazados por la crisis, amenazados por la cólera, la rabia, el paludismo y el mal de parkinson, hasta quedar con el bolsillo sin fundillo.

Pidiendo un hueso al vecino para endulzar su pobreza.

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Difundido por radio el 10 Maz. 93 y publicado en el libro TIRO AL BULL-Pag. 95-96 

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