BALSAMO PARA EL ESPÍRITU

                                                      Cortesía: Walter Vidal T.

En la antigua Grecia, Sócrates, fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.

Un día, un conocido suyo se le acercó y le dijo:

-Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?.

-Espera un minuto, replicó Sócrates. Antes de decirme nada, quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.

-¿Triple filtro?, preguntó el otro.

-Correcto, cintinuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el «Examen del triple filtro»

El primer filtro es la VERDAD. ¿Estás absolutamente seguro de lo que vas a decirme es cierto?.

-No, dijo el hombre, realmente solo escuché sobre eso y…

-Bien, dijo Sócrates, entonces  realmente no sabes si es cierto o no.

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la BONDAD. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?.

-No, por el contrario…

-Entonces, deseas decirme algo malo de él, pero no estás seguro que sea cierto.

Pero aún podría querer escucharlo porque queda un filtro, el filtro de la UTILIDAD.

¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?.

-No, la verdad que no.

-Bien, concluyó Sócrates. Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno e incluso no me es útil…para qué querría yo saberlo?

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Usa este triple filtro cada vez que oigas comentarios sobre alguno de tus amig@ cercanos y queridos.

La amistad es algo invalorable, nunca pierdas a un amig@ por algún mal entendido o comentario sin fundamento. Pero si haz comprobado su maldad, déjalo que siga su camino.

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