CUIDADO CON LOS OÍDOS (*)

Cortesía: Alexandra N. Cotillo H.

            ¿Con qué se limpian los oídos?

            El oído comienza de afuera para adentro: Con la oreja o pabellón. Luego sigue el conducto auditivo, un tubo recubierto por una piel muy delgada, apoyada directamente sobre el hueso, y por lo tanto, muy delicada.

Y la parte más interna, es la membrana timpánica. Es una cubierta tan delgada, que hasta es transparente. Es como la cubierta de un tambor. Se encuentra a tensión y vibra con los sonidos.

            El oído tiene unas estructuras llamadas glándulas, que producen cerumen o cerilla, o masilla, como quiera llamarle. Es una sustancia de defensa. La cerilla es una masa pegajosa, que puede atrapar polvo o pequeñas partículas y evitar que estas entren al oído.

            La cerilla se produce en pequeñas cantidades y el oído como parte de la maquinaria perfecta diseñada por Dios, tiene un sistema automático para limpiarse SOLO.

            Normalmente se produce la cerilla en pequeñas cantidades. La piel del oído tiene unos pequeños vellos llamados CILIOS que se mueven ordenadamente hacia fuera y expulsan esa escasa cerilla.

            ¿Pero qué pasa si se limpian los oídos con hisopos?

            Los hisopos, aplicadores, palillos, cotonetes, Q-tips, limpiadores, o como quiera llamarlos, solamente compactan la cerilla.

            No sirven para limpiar el oído. No pueden extraer la cerilla. Sólo la empujan hacia adentro formando un tapón que disminuye la capacidad para oír.

            Pero eso no es todo. El tapón de cerumen no es algo tan grave. Si se extrae, puede volver a oír. Pero, y la membrana timpánica?.

            Dijimos si la vemos de frente, hasta es transparente. Podemos ver lo que hay detrás de ella.

            Si la pudiéramos ver de perfil, notaríamos lo delgada que es y apoyada sólo alrededor, en la pared del oído. Pues si es tan delgada, delicada y transparente, con un hisopo puede llegar a la membrana y hacer un orificio (Perforarla).

            Cada año, miles de niños (Y alguno que otro adulto despistado) se perforan los oídos al intentar limpiarlos.

            Tan solo en 2007 y tan sólo en nuestro Instituto, se atendieron 1,100 perforaciones timpánicas ¿No se han percatado? No es un asunto tan simple (*)

FUENTE: Instituto Canario del Oído y del equilibrio S.L.

            Y después operarse con tantos aparatos y cosas muy caras, no hay seguridad que queden bien. Por eso, si quieren limpiarse los oídos (que de todos modos ellos se iban a limpiar solos), solo dejen que ingrese agua en la ducha y luego dé unas sacudidas para que se salga.

                        RECUERDA:

            No metas, ni dejes que te introduzcan nada en los oídos.

(*) Dr. José María Blanco Jiménez. Dra. María de la Nieves Ribadesella Almonte.

            Instituto Canario del Oído y del Equilibrio.

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