Homenaje a Marcos Yauri Montero (1930)

Aula CAPULÍ VALLEJO Y SU TIERRA

Por: Javier Cotillo Caballero (JACO)

 

 
I.       GENERALIDADES

Licenciado en historia, prestigioso profesor universitario, inagotable escritor de poemas, narraciones y ensayos; crítico e investigador literario de nota, y por añadidura, compilador-analista de la tradición oral-quechua.

Premio Nacional de Novela (INC, 1968), Galardón de fomento a la cultura peruana Ricardo Palma 1969 por su obra La sal amarga de la tierra. Premio Casa de las Américas 1975 por su obra En otoño después de mil años. Premio José Gálvez Barrenechea de poesía (1977). Mención Honrosa en el Premio Vicente Blasco Ibáñez (España, 1978). Premio extraordinario Gaviota Roja (1985) por su trabajo Así que pasen los años.

            Autor de una treintena de libros, entre los que destacan las novelas Piedra y nieve (1961), El regreso del paraíso (1971), En otoño, después de mil años (1975), María Colón (1981), Mañana volveré (1983), No preguntes quién ha muerto (1989); El Señor de la Soledad de Huarás. Discurso de la Abundancia y Carencia (1994). El hombre de la gabardina (1995), Reina del viento (1996). El séptimo sello (1998), Leyendas ancashinas, Lima (1961) 2000; Eurídice, el amor (2002); Puerta de la Alegría. Canciones Religiosas Quechuas de Ancash (2006); Laberintos de la Memoria. Reinterpretación de relatos orales y mitos andinos (2006); Tiempo de amar, tiempo de morir (2007) y, recientemente, El misterio de la Calle Loreto (2010).

Cuentos

Las Leyendas Ancashinas, de Marcos Yauri Montero:
de la fantasía popular, son historias de la creación del mundo y del hombre, de las plantas y de los animales; de la fundación del pueblo y ciudades, de la formación de cordilleras, lagos y ríos. Estos acontecimientos se enraízan en los cuentos:

El mal del corazón
El Huandoy y el Huacharán

La mujer del puma
Origen del Huacharán

 

 

 
II. YAURI  HISTORICISTA

En la modalidad de Historia, Yauri Montero nos sorprende con su bien enterado trabajo ATUSPARIA, novela que origina controversias entre los estudiosos que quieren superar las heridas de la guerra del Pacífico y la posguerra que tiene la tarea de rescatar y recomponer las fracciones de la nación peruana del s. XIX. Este movimiento se inició el 3 de marzo de 1885 y tiene una duración aproximada de doscientos días, cuando concluye con la ejecución de Pedro C. Cochachin en setiembre del mismo año, pese a que Atusparia había firmad
o ya un armisticio el 11 de mayo.

            Pero es de entenderse que en esas circunstancias el material documental es muy escaso o nulo, lo que obliga a los investigadores a valerse de la tradición oral. Sin embargo, pese a las limitaciones descritas, Marcos Yauri Montero nos presenta su trabajo titulado La novela en la historia, que resulta de la ardua tarea de acopiar y recopilar las fuentes orales para contrastarlos con algunos registros y lógica secuencia de acontecimientos que confirmen la verosimilitud de los hechos; una proeza literaria escasamente vulnerada hasta entonces, que reconstruye el pasado mientras entreteje literatura.

… Nutrido de la mitología de su suelo natal, Marcos Yauri Montero transforma a los pueblos en receptáculo e instrumento de los dioses andinos, que se expresan en las cumbres de los Andes. En su relato hombres y dioses interactúan presagiando y construyendo el destino trágico de la rebelión. Pero fuera de la epopeya, lo que más cautiva al lector es el trato íntimo de sus personajes, la ternura que destilan los diálogos. Este juego de delicadeza y violencia, que también fuera evidente en José María Arguedas, hace de la gesta rebelde una narración que sume el lector en la perspectiva familiar. Aun en el relato de las batallas, Yauri es capaz de crear espacios para el afecto. En un capítulo, un testigo casual de la lucha, ve avanzar a tres combatientes de Cochachin. Su mente no puede registrar si es realidad o fantasía lo que está viendo. Los ve desplomarse a los disparos de los gendarmes: “Su asombro le hizo ver que caían en ritmo lento, como si estuvieran danzando en el Quispicóndor. Entonces vio que esos indios eran los mismos de sus sueños, solo que ahora, la dulzura de sus rostros se había trocado en pavor. Cuando cayeron advirtió que los gendarmes venían hacia él con los sables desenvainados y sus fusiles. ¡Ellos acababan de arrebatarle su felicidad y habían matado toda la felicidad del mundo!” (p.175).

Como en el danzaq de Rasu Ñiti, el Quispicóndor, bailarín vestido de plumas, preside con su magia a la muerte, mientras que las escenas de la infancia cierran el ciclo del personaje. La lectura de No preguntes quién ha muerto, captura sin remedio a quien abre sus páginas.

III.             YAURI NATURISTA

Marcos Yauri Montero también conoce sobre plantas alimenticias y que tienen un gran significado en el imaginario de la cultura andina. Pues en 1996, AFA Editores, Lima, publicó el texto de 254 pp. titulado Simbolismo de las Plantas Alimenticias Nativas en el imaginario andino, editado por el Fondo Editorial de la Universidad Ricardo Palma. Esta fuente insiste en demostrar que todas las plantas tienen propiedades medicinales y que son más usadas en los pueblos del interior del Perú… Las plantas tienen un especial valor en el lenguaje para componer canciones de amor en ritmo de huaynos, mulisas, marineras, coplas y yaravíes. Los enamorados hablan con flores y cada una de ellas tiene un significado.

Amarillo, te amo para siempre.

Rosado, estoy enamorado, etc., etc.

IV.              YAURI TRADICIONALISTA

La labor tradicionalista de Yauri Montero tiene sus raíces en su trabajo  Laberintos de la memoria. Mi labor de compilador de textos de literatura oral, ciertamente la inicié en mis años de estudiante secundario, época que se remonta a la década de los 40 del siglo pasado. Por entonces, debido a mi edad (tenía 16 años) y desconocimiento del trabajo científico de esta tarea, lo hice guiado por el amor a esos relatos, que escuchaba por igual de mis padres, de la gente popular, de mi ciudad y de los campesinos con quienes estaba en permanente contacto debido a que mi familia paterna se dedicaba a la agricultura.

Por entonces, nos dice Marcos Yauri Montero, no había instrumentos técnicos como la grabadora por ejemplo, por eso, todo relato que escuchaba, primero se quedaba en mi memoria, de la cual pasaba a la escritura antes que lo olvidara. Eso sucedió hasta 1960 en que frente a una pila de papeles me nació la idea de llevarlos a la imprenta y difundirlos, como en efecto sucedió; el sello P.L. Villanueva que inició la industria editorial en el país y era al mismo tiempo el más prestigioso, acogió el manuscrito y salió Ganchiscocha. Mitos, leyendas y cuentos de Ancash.

 Mi labor continuó y al poco tiempo tuve otra colección que salió en el sello Minerva con el título de Warakuy. En 1969 a propuesta de P. L. Villanueva (D. Pablo L. Villanueva era huarasino) los dos libros se juntaron y apareció uno nuevo titulado: Leyendas ancashinas, que es el que se ha difundido.

Debo indicar que mi tarea recolectora fue una labor, diríamos empírica, debido a que en nuestro país, el nivel académico de las ciencias sociales estaban en una etapa inicial. Los temas de etnoliteratura, análisis de mitos, representaciones simbólicas, etc., han nacido entre nosotros como consecuencia de la difusión de las ideas occidentales de vertientes diversas: estructuralismo, funcionalismo, semiótica, etc. Igualmente en el mundo de la literatura se usaba el método estilístico, la crítica impresionista y no las técnicas modernas que hoy se utilizan.

            Mi labor de estudioso es posterior y me nació como una urgencia, mis lecturas me llevaron por distintos rumbos, por la historia, la literatura, el arte, la filosofía, la
crítica, las ciencias sociales, en fin. La consecuencia de ese trato permanente con esos quehaceres me indujeron a escrutar la entraña de los textos orales para descubrir el “tesoro que ocultan” (Pierre Macherey) o cumplir lo que Foucault incita, dar la palabra al silencio que asedia a la escritura. Digo urgencia, porque pensaba en la necesidad de conocer el misterio de los mitos, pues a través de “la sabia ignorancia” que caracteriza a toda investigación, estaba convencido que en la inmensidad de esa literatura se ocultan datos, informes, ideas, que descubiertos serían útiles en el quehacer cultural, y sobre todo para saber qué hemos sido antes, cómo, y qué de útil podemos extraer para orientarnos en la vida e historia que nos ha tocado vivir.

            El estudio que he realizado de algunos mitos, reitera Marcos Yauri Montero, me ha dado la oportunidad de conocer temas relacionados con nuestro comportamiento ante acontecimientos traumáticos de nuestra historia. Nosotros somos un país poscolonial y esta realidad nos exige ser acuciosos para entender nuestra vida de ayer y la presente. Hay ideas que nos ayudan en esta tarea. Jean Franco y Mary Louise Pratt hablan de la “lucha por el poder interpretativo”, el mismo que, ante un apocalipsis como fue la conquista, el hombre trata de reinterpretar la nueva realidad para darle sentido a su existencia y sobrevivir dentro del caos. Edward W. Said habla del saqueo de las culturas nativas por los colonizadores y del rescate del exilio al que son arrastrados el corazón y el hogar, para reconstruir la identidad. El sociólogo Ackbar Abbas –citado por Serge Gruzinski- habla de la “cultura de la desaparición”. Estas ideas tan meridianas apuntan a procesos que hemos vivido pero que han sido sesgados o conscientemente sumidos en el olvido por nuestros intelectuales. El pueblo peruano no acusa culturalmente un estancamiento, sino un dinamismo. Es decir contra la absorción o el aniquilamiento cuya amenaza es la desaparición, el peruano colonial, poscolonial y el moderno ha aprendido a sobrevivir adoptando estrategias que convirtieron en útiles las mutaciones tempestuosas. Así han creado una nueva subjetividad y un nuevo imaginario, fuentes de una cultura, de un arte, de una mitología y artesanía mestizas de diversos matices. De este trabajo en la entraña misma de la desaparición dan cuenta los mitos que estamos llegando a conocer, cosa que ignoran o quieren ignorar muchos profesionales que nos han acostumbrado a hablar solo de masacres y destrucciones y de una etapa arcaica supuestamente incaica que ha generado culto y nostalgia por un pasado con múltiples posibles-irreales, culto del que no hemos salido. El mundo criollo en su negación y ocultamiento de la parte más grande del país sigue suspirando con los valses que sueñan con caballeros de fina estampa o mulatas adornadas de jazmines y cuando alude al mundo indio habla solo de la tristeza, como el vals de Alicia Maguiña: “indio triste, indio cautivo”. Los intelectuales de pensamiento excluyente, con matices racistas, nos presentan un universo andino que vive solo recordando al inca, es decir una colectividad inerme, cosificada; cosa irreal, que existe solo en la música o literatura pasadistas. Pues la colectividad andina posee una cosmovisión, maneras de interpretar y reinterpretar la realidad, recusar la injusticia o el abuso, sentir y gozar del arte y de la vida. ¿A qué nos conduce esta elucubración?… Tenemos que reajustar nuestras metodologías. Occidente se reconoce como el mundo creador de ideas y a los no occidentales nos consideran como quienes las usan y aplican. En este reajuste los saberes se complementan o auxilian; y por otra parte corresponde al estudioso ser creador de nuevas estrategias para penetrar en la reconditez de los mitos, que atesoran mucha historia, como asevera Lévi Strauss, para quien el mito trabaja con residuos y desechos de la historia, es decir, con el material que la historia escrita desde arriba ha olvidado u ocultado conscientemente, pero que la nueva historia lo recoge, porque es la que se escribe desde abajo. Tengamos presente el aserto del jesuita Michel de Certeau, para quien la historia es una fabricación hecha por el historiador de acuerdo a sus odios y amores.

III.             YAURI, PERSONAJE HOMENAJEADO POR LA UNFV

EN COLOQUIO INTERNACIONAL.

Entre
los días  miércoles 14 al viernes 16 de octubre de 2009, la Universidad Nacional  Federico  Villarreal rindió homenaje a  nuestro  personaje  a  través  del I Coloquio Internacional “Revisando los Discursos Andinos”: Homenaje a Marcos Yauri Montero, evento que tuvo lugar en el Salón de Grados “Antenor Orrego” (Paraninfito) Facultad de Humanidades.

Fue así que, a las 9:00 horas del miércoles 14 octubre, la Dra. Nora Fatacciolli Rubio, directora de la Escuela de Literatura y Lingüística de la Facultad de Humanidades  expuso los lineamientos académicos y literarios de ese magno evento, señalando a su vez, el significativo homenaje que rendía esa casa superior de estudios a uno de los más notables y conspicuos literatos de nuestro medio, dando por inaugurado el I Coloquio Internacional.

14 octubre 2009

En Mesa 2: se desarrolló el tema: Marcos Yauri Montero y la tradición oral, teniendo como expositores a:

– Gonzalo Espino (UNFV-UNMSM): Una lectura de Puerta de la Alegría.

– Dante González (UNMSM): Tradición oral de los Andes norcentrales: el trabajo de Marcos Yauri Montero.

– Raúl Jurado Párraga: (UNE “Enrique Guzmán y Valle”): Marco Yauri Montero: Entre la oralidad y la historia del dolor.

– Javier Morales (UNMSM) Marcos Yauri Montero: figuraciones de la crítica literaria.

Jueves 15 octubre 2009

Mesa 4: Marcos Yauri Montero: narrativa y poesía 1, siendo los temas y expositores los siguientes:

– Edith Pérez (UNFV): Aproximación a ‘Tiempos de amar’ de Yauri Montero.

– Carlos Castañeda (UNFV): Migración y modernidad en la poesía Marcos Yauri.

– Alejandro Mautino (UNASAM): Eurídice, el amor: El sentido mítico, la imaginación y el sótano de la memoria.

Viernes 16 de Octubre 2009

Mesa 6: Marcos Yauri Montero: narrativa y poesía 2.

– Segundo Castro (UNASAM): En otoño después de mil años desde el cronotopo.

– Nécker Salazar (UNFV). Una relectura de María Colón.

– Banessa Lazarte Romero (UNASAM): Eurídice bajo la nostalgia de la sábana.

– Jorge Terán (UNFV-UNMSM): No preguntes quién ha muerto: las representaciones en conflicto.
Mesa 7: Testimonios sobre Marcos Yauri Montero 1:

– Hildebrando Pérez (UNMSM): “Los tupas de Arguedas, Romualdo, Cisneros y Marcos Yauri Montero”.

– Omar Aramayo (UAP)

– José Hidalgo (UAP)

– Dimas Arrieta (UNFV)
Mesa 8: Testimonios sobre Marcos Yauri Montero 2:

– Nilo Espinoza

– Félix Huamán Cabrera

-Ricardo Ayllón

– Maynor Freire (UNFV)
Conferencia Magistral:
– Marcos Yauri Montero (Los niños y los zorros suben al cielo).
7:00 – 7:30 p.m.
Clausura

III.             COLOFÓN

Por especial encargo de Danilo Sánchez Lihón, presidente del Aula Capulí Vallejo y su Tierra, este breve perfil asume la finalidad de rendir reiterado y justo homenaje a nuestro laureado y apreciado escritor Marcos Yauri Montero, quien se ha convertido en un clásico ancashino; nuestra labor ha tenido como fuente los antecedentes acopiados por diversos autores.

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