Por ratos se conforma de su suerte y cree que es voluntad de Dios JOVENCITA INVOCA AYUDA PARA EXTIRP

Milene Chávez Bayona, es la jovencita nacida en Moche, Trujillo. Se vino desde muy niña con su familia a radicar a Barranca sin saber que el enorme lunar de su cara se iba a extender poco a poco en todo el rostro.

            A pesar de este defecto físico, ella por momentos invoca a la gente de buena voluntad y corazón generoso para que la ayuden a cambiar de rostro.

            Durante los cortos minutos del reportaje, le pregunto si alguien le quiso ayudar anteriormente. Es entonces que imperceptiblemente cambia sus palabras y los carga de dolor. Hubo una vez unos periodistas del Canal 7 que vinieron aquí a Barranca y me llevaron a Lima ofreciéndome hacer operar. Para entonces yo tenía unos ahorritos, fruto de mi trabajo. Les entregué todo lo que tenía y ellos se quedaron con toda mi plata, dice con voz quebrada.

            Y luego reacciona, soy así, quizás es voluntad de Dios.

            Vendo (en forma ambulatoria y en la puerta de un restaurante de Barranca) caramelos, galletas, maní y otras golosinas. Unos por ayudarme me compran y otros por escrúpulo me rechazan. Pero sin embargo yo persisto, a pesar de todo.

            Si me avergonzara, sin duda me moriría de hambre. Yo insisto a pesar de que muchos me tienen lástima.

            Tengo mamá, papá y hermanos pero somos pobres. Operar este tumor sin duda cuesta mucho, por eso a veces me conformo de mi suerte y en mis oraciones a Dios digo: “Así nací, así moriré”.

            A una de nuestras preguntas dice: Sé que hay instituciones caritativas como el Rotary, el Club de Leones, la Cruz Roja y en los municipios hay las regidurías de Asistencia Social y también en los gobiernos regionales y provinciales, a ellos les invoco un poco de compasión para que me den un nuevo rostro y para regalarles una nueva sonrisa de esperanza…Yo sé que Dios es grande y me va a conceder este milagro, dice casi enternecida.

            A Milene Chávez Bayona se le ubica rápidamente en el restaurante de Barranca, Provincia de Lima, donde los ómnibus de Huaras-Lima y viceversa paran para que sus pasajeros tomen sus alimentos.

            Nosotros creemos que muy pronto habrá respuestas positivas para que esta jovencita tenga una nueva vida plena de luz, fe y felicidad.

También te podría gustar...