SEÑOR DE LA SOLEDAD, BESO TUS PIES Y CAIGO DE HINOJOS

 

Hay hechos en Huaraz que son únicas comparado a otras costumbres de otras latitudes.

Luego del desenfreno y de las representaciones paganas exhibidas durante los carnavales, el pueblo huaracino y ancashino talvez, hoy “Jueves Mutzakí”, miles de fieles se han volcado hacia el templo consagrado del Señor de La Soledad ha mostrar su arrepentimiento y hasta quizás pidiendo perdón por los pecados cometidos durante el devenir de la vida.

Y las cuatro imágenes, muy veneradas que conforman la alegoría del Señor de La Soledad. Cristo en la Cruz, la Virgen Dolorosa, San Juan y María Magdalena han bajado de sus urnas y han permanecido al costado sureste del enorme templo, recibiendo los besos en los pies o el manto, de los fieles que en cuatro filas interminables han pugnado por expresar su fe ante las santas imágenes.

Eran las 8.30 de la noche en que habíamos retornado del templo y la gente seguía haciendo cola protegidos por un paraguas en toda la plazuela de la Soledad a pesar de la fuerte lluvia. A la salida, la lluvia había cesado y en el interior del templo, los fieles aún entonaban canciones religiosas, especialmente el “Yo te adoro santa cruz”, que parece que entonara ánimas en el purgatorio.

Por su parte los integrantes de la Sociedad de Auxilios Mutuos del Señor de La Soledad, vestidos de impecable terno negro, guardaban el orden en las colas, otros conformaban el coro y los más, entregaban pedazos de algodón con el que limpiaban los pies de la sagrada imagen del Patrón de Huaraz.

Por otro lado las bancas de las tres naves del templo, estaba repleto de fieles: niños, jóvenes, adultos y ancianos rezaban oraciones y mostraban arrepentimiento o sencillamente exteriorizaban su fe cristiana.

DIOS ES DE AZÚCAR

La profesora, buscando más respuestas, fue más lejos: “¿Cómo saben qué Dios existe, si nunca lo vieron?”… Todo el salón quedó en silencio… Pedro, un niñito muy tímido, levantó sus manos y dijo: ““Mi madre dice que, Dios es como el azúcar en mi leche que me hace todas las mañanas, y yo no veo el azúcar que está dentro de la taza mezclada con la leche, pero, si no la tuviera no tendría sabor… *Dios existe, Él está siempre en medio de nosotros, sólo que no lo vemos, pero si se fuera, nuestra vida quedaría sin sabor.”” La profesora sonrió y dijo: Muy bien Pedro, yo les enseño muchas cosas a ustedes, hoy tú me enseñaste algo más profundo que todo lo que yo sabía. Ahora sé que ¡Dios es nuestro azúcar y que está todos los días endulzando nuestra vida! Le dio un beso en la frente y salió sorprendida por la respuesta de aquel niño.

La sabiduría no está en el conocimiento, sino en la vivencia de Dios en nuestras vidas.

Teorías existen muchas, pero dulzura como la de Dios, aún no existe ni en los mejores azúcares.

No olvides colocar azúcar en tu vida. De ésta azúcar NO DA DIABETES, NO HAY LIMITES, NO ENGORDA, MÁS QUE EL ALMA Y EL ESPÍRITU, Y ENDULZA LOS MOMENTOS MAS AMARGOS DE TU VIDA

Tenla siempre a mano, y que nunca te falte esa buena azúcar que es Dios.

?!DIOS te Bendiga siempre!?

 

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