WÁLTER VIDAL TARAZONA: FRUCTÍFERA Y PRODUCTIVA EXISTENCIA.

Por LUIS ALBITRES MENDO

Wálter Arsenio Vidal Tarazona (Llamellín, Ancash, 1937), escritor ancashino ya presentado en anterior reseña. Sumamente jovial no obstante los males que padece, se violenta a sí mismo y reinventa su salud a cada instante.

 

Y eso tiene su causa y razón: A punta de creación tras creación e investigación constante en su biblioteca personal, dedicando todas sus energías a la escritura.

 

Actualmente está finalizando una voluminosa novela con grandes rasgos autobiográficos, tal como es su característica principal en poemas, narraciones y ensayos.

 

Siempre salen a luz resquicios de su fructífera y productiva existencia. Por ellos nos enteramos de sus momentos felices y tristes, en suma, el transitar por la vida de un hombre sensible e inteligente.

 

Como todo auténtico maestro, de inclinación política progresista y eminente atención por la problemática de su pueblo. Siente verdadera pasión por los asuntos históricos y educativos de Llamellín, con visión cuasi perfeccionista por abarcar y captarlo todo, sin que se le escape detalle alguno, preocupándose especialmente por el agro y la educación de Ancash, su entrañable región.

 

Después de publicar muchas obras de texto, orientadas a los estudiantes de la Universidad Nacional del Callao, donde era un destacado profesor universitario, sorprende con obras experimentales en poesía y narración, sobresaliendo su libro “MI PUEBLO QUERIDO, en prosa y en verso” (ya reseñado), célebre por su proclividad a investigar a fondo la historia completa de Llamellín, una de las claves de su producción literaria.

También fue relevante un libro colectivo de poesía, narraciones y ensayo publicado por Walter Vidal Tarazona y cuatro amigos codepartamentanos más, todos escritores muy conocidos: Antonino Vidal, Elmer Neira, Juan Rodríguez Jara y Carlos Garay Veramendi. La presentación de este libro se realizó en el ilustre Club Ancash.

 

EL DERECHO DE INDIGNARNOS

 

He aquí sus propias palabras, en las concisas, sabias, proteicas y  sagaces respuestas a la siguiente entrevista:

 

– Tu espíritu jovial, con un estupendo humor, te salva por suerte, de las melancolías y depresión que podrían traerte las limitaciones del cuerpo, pero exactamente, Walter, ¿Cuál es tu secreto para mantener ese espíritu jubiloso y a la vez crítico, que te caracteriza, ya en las redes sociales, en revistas culturales, en tus libros o en reunión de amigos?

 

– Hemos nacido no para sufrir siempre, ni estar deprimidos toda la vida. Estamos en este mundo para estar alegres de lo que somos y tenemos. Sin embargo, el cotidiano vivir no es fácil, más cuando quieres vivir en paz sin molestar, ni sin que te molesten, o cuando no puedes evitar que los encargados de cumplir y hacer cumplir las normas de convivencia social son los primeros en infringirlas. Es que el(los) otro(s) no piensan como uno; es cuando te nace la indignación. Así como se nos ha dado el derecho/obligación de vivir en paz y feliz, también tenemos la obligación/derecho de indignarnos: la indignación es pues un arma que se nos ha dado en forma natural y tenemos que usarla para exigir el respeto mutuo para la buena convivencia social y humana.

 

La indignación tiende a desbordarse cuando se echa de cabeza todo valor humano. Nos indignamos también porque no está a nuestro alcance superar las limitaciones personales físicas, mentales como espirituales.

 

Es en este contexto socio psíquico que tengo que equilibrar, buscando el justo medio aristotélico: mi preocupación, a veces melancólica y hasta depresiva, con mi necesidad de rabia (resultado de mi espíritu crítico- reflexivo y atento a la indignación); o sea, equilibrar la alegría de vivir y la indignación natural. Pienso que no necesariamente tenemos que estar acompañados de la melancolía por nuestras limitaciones y otros motivos; aunque necesitamos  una pizca de melancolía para  hacer que nuestra indignación no se violente tanto, o sencillamente para seguir produciendo.

 

EL DESARRAIGO PARA EL SER HUMANO, UNA FRUSTRACIÓN

RETORNAMOS SIEMPRE ASÍ SEA SOLO PARA CONTEMPLARLA Y ENCENDER  CON ELLO LA  EUFORIA

 

 

-Esa actitud festiva que seguramente te viene de tu linda tierra, de tus ancestros andinos… ¿No crees que también ayuda para mantener a raya las limitaciones corporales que podrían aquejarte?

 

– Creo que tiene razón Neruda cuando dice: “[…] el desarraigo es para el ser humano una frustración que, de una u otra manera, atrofia la claridad de su espíritu.” Así como los tallos maduros alimentan de su sabia las ramas, flores y frutos, también la  tierra alimenta nuestra mente con su espacio físico, su aire, sus seres en sus tres reinos, incluyendo al hombre: nuestros ancestros que nacieron, vivieron y murieron allí. Por eso nunca nos olvidamos de nuestra tierra, retornamos siempre así sea para contemplarla.

 

 

CONTRA EL OLVIDO: RECONOCER Y ENSALZAR A LOS QUE AMARON A LA PATRIA CHICA

 

– Se nota, con albricias, al leer tus brillantes reseñas,  que en ti bulle el amor a la tierra y por ello elogias con muchísima razón a los pioneros de tu ubérrima tierra que la han exaltado o brillan con luz propia en los diferentes campos, como educación, política, economía, cultura, arte, etc.

 

– Una forma de amarla, seguramente, es reconociendo y ensalzando a los que entregaron su vida al servicio de su patria chica. Por eso abrigo el deseo de que las autoridades locales perennicen sus nombres dándoles a las calles y sitios del lugar donde  nacieron. Antes de que el pueblo se olvide de ellos.

 

MIENTRAS SIGAS CREANDO JAMÁS ESPERES LANGUIDECER

POR SUPUESTO EL SISTEMA DEBE CAMBIAR

 

 

-Leyendo algunos de tus sesudos comentarios en las redes sociales se nota a las claras las reflexiones del catedrático universitario que nunca dejas de ser. ¿Esperas algo bueno de la sociedad y de este sistema que nos oprime?

 

-La docencia como medio de vida –desde primaria a niveles de postgrado- y las ciencias económicas como conocimiento, son aspectos a los cuales tengo que agradecer. Mis lecturas, mis reflexiones críticas sobre ellas, y mis aprendizajes que recibo en las reuniones con amigos, a quienes sé escucharlos felizmente, han sido y son muy útiles en las aulas y hoy fuera de ellas para expresarme y seguir reflexionando hasta que se apaguen   mis facultades mentales.

 

Como no hay nada que no cambie, y esta sociedad y este sistema que, en teoría, se basa en la democracia, pretende no evolucionar o mejorar continuamente, como parece suceder por temporadas, entonces yo no espero nada bueno, al contrario me pongo en determinadas circunstancias al lado de los que están con el antisistema.

 

LA EDUCACIÓN, ÚNICA TABLA SALVADORA

 

 

-Siendo un maestro como tú, en breves palabras, ¿Cuál es el planteamiento para mejorar la educación en el Perú, rubro tan venido a menos últimamente por causas políticas que no tienen nombre, siendo la educación tan esencial para el desarrollo y prosperidad de un país?

 

-No me canso en afirmar que la educación es la única tabla salvadora que le queda al hombre para supervivir, si así quiere hacerlo. La educación implica mejorar integralmente al hombre, y se deberá empezar por el docente,  de todos los niveles. La calidad total u óptima calidad  de la educación va a depender básicamente del maestro. Hagamos primero del docente un líder de primera calidad. (No “profesor de calidad”: término ambiguo que está de moda en la boca hasta del ministro de educación). Después diseñemos los currículos para todos los niveles y regiones  con contenidos sabios, finalmente dotemos de la infraestructura física como se merecen los docentes, los alumnos y padres de familia.

 

ÉTICA Y LIDERAZGO, AUSENTES EN LA POLÍTICA PERUANA

 

-Me parece que uno de los puntos débiles de la izquierda peruana es el hecho que viene repitiéndose a través de los años: la auto división, los infinitos liderazgos autoproclamados. ¿Por qué están ausentes la unión y la disciplina, factores de tanta trascendencia en la construcción de la democracia y el cambio social?

 

Lo que hay es la ausencia de la moral y la ética. En este sentido no hay mucha diferencia, salvo en grado de culpabilidad, con otras agrupaciones de derecha. Jamás habrá unión mientras prevalezcan los apetitos de poder personal, y para que haya disciplina se necesita un liderazgo (no en la cabeza del grupo político sino al medio) y normas de cumplimiento obligatorio.

 

 

BUSCAR LA EXCELENCIA EN UNO MISMO, ES LO PRIMERO

 

-Para ti, Walter, a tus ochenta y tantos, ¿Ya has descubierto el verdadero sentido de la existencia?

 

-Creo que el verdadero sentido de la vida nos dan: la educación, la filosofía, las ciencias, pero básicamente la fe; pues pedir estos conocimientos sistematizados, para el 90% de la población humana en el mundo, es utópico; pero sí se puede pedir la fe, tal vez también, los valores axiológicos, estéticos, sociales. Entonces: El desarrollo  y la formación, al buscar esa calidad de excelencia en uno mismo, primero,  son elementos que te ayudan a hacerte feliz y hacer feliz a los demás. Creo que allí está el verdadero sentido de la vida.—.

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