COINCIDENCIAS DE BUENA FE

Para suerte nuestra hay quienes coinciden con nuestros pensamientos o quizás viceversa. Pero el orden de los pensamientos no altera la buena fe.

            En muchos de nuestros comentarios, hemos invocado, tratándose de elecciones, que se postula o para ganar o para perder.

            El que gana, tiene que cumplir con sus ofertas pre electorales en su totalidad si es posible o por lo menos en la mayoría de ellos. Así la fe de los seguidores no serán defraudados.

            El que pierde, tendrá que someterse al veredicto de la mayoría porque si se opone “por oponer”, restará el optimismo de sus seguidores y será sepultado en unas nuevas elecciones por más que haga promesas grandilocuentes.

            Los electores, a veces aparentan no conocer los principios éticos y morales y si al principio aplaude las peleas y majaderías entre triunfador y perdedor, con el tiempo sufrirá decepciones porque verá que con enconos y rencillas no hay progreso y cada vez le acosa la pobreza.

            Los elegidos no pueden ni deben pensar que con el triunfo el  pueblo le dio “carta blanca” para que haga lo que quiere en el poder, porque tiene que comprender que el poder le ha entregado el pueblo para su sostén y custodia y no para que abuce de el en ideologías e intereses particulares.

            Y esto se mide por los logros a favor del pueblo y no por sus relinchos y posturas de baja estofa.

            En el Perú, en estos graves momentos políticos por el que atraviesa ¿se puede pedir cordura, raciocinio y algo de sacrificio por el bien del país?

            Ya es muy tarde. Todo se conoce y todo está dicho de mil maneras. No hay propósito de enmienda, especialmente de los del congreso que cada día destilan más hiel y pisotean la bandera blanca.

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