LA SOMBRA DEL POROTO

Eran los primeros días del mes de enero de 1974 en que la ciudadanía huaracina vibró de entusiasmo al ver erigido el monumento a “La Libertad”, obra entregada luego de un trabajo conjunto entre los artistas plásticos y a la sazón ex alumnos del Colegio.

            En aquel entonces, publicamos esta nota en el diario La Prensa, del que éramos corresponsal. Aquí textualmente el escrito:

 HUARAZ CON UN MARAVILLOOSO ESPECTÁCULO INAUGURÓ EL MONUMENTO A “LA LIBERTAD”

                                               Por Olimpìo Cotillo

            Huaraz 4 (LA PRENSA) Una gran fiesta vivió la población de Huaraz, el día de la inauguración del monumento a LA LIBERTAD, levantado en una plazuela ubicada en la alameda Grau.

            Después de las ceremonias de inauguración y bendición del monumento, realizadas hace poco, más de 15 grupos folclóricos venidos de diversos pueblos del Callejón de Huaylas, ofrecieron un maravilloso espectáculo a los huaracinos.

            Los bailarines vinieron acompañados de sus respectivas bandas de músicos e interpretaron populares  piezas del folclore de esta zona.

            A la inauguración del monumento concurrieron las principales autoridades departamentales y funcionarios de las diversas dependencias estatales de Huaraz.

            Hicieron uso de la palabra, el Director de la Zonal  Nº 84 Napoleón Chumbe Vilcaromero, Waldo Carreño en representación de la Orams III, Hilario Chávez, Presidente de la Federación Agraria Departamental de Ancash y el Coronel Jorge Baca Astete, a nombre de Ordeza.

            El monumento a La Libertad está ubicado en la Alameda Grau, muy cerca al nuevo local del Centenario Colegio que lleva el mismo nombre. Justamente dos ex alumnos del Colegio de “La Libertad”, han sido los que han ejecutado esa obra.

            La base del monumento y el jardín donde está ubicado, fueron construidos con la ayuda del Sinamos y los alumnos del plantel mencionado.-  

DAÑAN ÁRBOL AÑOSO EN HUARAZ

                            Por: Olimpio Cotillo

Huaraz 28 (Enero 1977) LA PRENSA.- Un añoso árbol, conocido aquí como “poroto” corre el riesgo de perecer por causa de la irresponsabilidad de algunos vecinos, quien4es quienes están quitándole la corteza.

            Ese árbol para muchos es símbolo y timbre de orgullo para la ciudad ya que su origen se remonta a la época a la época de la creación del centenario Colegio de La Libertad de Huaraz fundado hace 149 años.

            Hace poco precisamente se abrió una interesante polémica sobre la existencia del árbol, que es un símbolo de fe y esperanza, en un pasado de esplendor y de un porvenir venturoso para el pueblo huaracino.

            Sobre la acción contra ese árbolo hay varias hipótesis. Se dice que se está usando la corteza como elemento curativo. Sin embargo se presume que sean palomillas quienes lo están destruyendo.-

VIDA Y MUERTE DE UN POROTO

Nota de Redacción.- El presente artículo fue publicado en la revista Alma Libertada Nº 04 en julio del 2009 y pertenece a la pluma de Olimpio Cotillo. Transcribimos un fragmento relacionado al poroto que para los libertanos era un símbolo:

            Nadie sabía con certeza a los cuántos años de haber dado sombra y de haber sido el símbolo de fecundidad, murió el árbol de poroto que majestuoso convivía con las nubes, rasgaba compases solemnes a los vientos y veía pasar junto a sus raíces a muchas generaciones de estudiantes del Colegio Nacional de “La Libertad” luego de afincarse por casi un siglo en la Alameda Grau, como quien cuida las puertas del “Salón de Actos”.

            ¿A cuántos dio sombra en días soleados? ¿A cuántos guareció en tardes lluviosas?. Solo saben las noches tristes o los días alegres, porque el poroto hasta dio sus frutos para endulzar el paladar hambriento de algún niño que no tomó desayuno.

            Algunos dicen que hab{ia sido sembrado por Santo Toribio de Mogrovejo en uno de sus viajes al Callejón de Huaylas y no faltaron quienes aseguraban que había sido el Obispo Fidel Olivas Escudero. Es que su crecimiento desde muy joven no conocía paternidad, fue hecho tal vez por cosas del destino. En sus últimos años de tanto envejecer, se cubrió  de otras plantas parasitarias que le succionaban la savia y no faltaron manos crueles que le arrancaban la corteza en noches solitarias para curarse de algún mal. Es que el poroto era generoso al punto de ofrendar su vida misma.

            Alguien dio la voz de alarma: el poroto de La Libertad se caer{a en cualquier momento. Estaba desahuciado. Los signos de vida se extinguían lentamente, hasta que un fuerte viento enviado por la muerte lo arrancó de cuajo una tarde triste para el barrio de San Francisco y como es costumbre en los hombres, hicieron leña del árbol caído. Pero no murió solo, sino que se llevó a la tumba el monumento a La Libertad erigido a pocos pasos de su raíz. Pobre poroto, pobre monumento, sin duda Atlas se habría cansado de tenerlo en sus hombros y dejó que las tardes grises de vientos huracanados gritara como el cura Valverde en Cajamarca “El poroto por los suelos”, “La libertad por los suelos”. Ahora, solo queda el pedestal de granito

            ¿Y los Libertanos silenciarán sus voces? Menos mal, en una ceremonia, ya plantaron al sustituto del poroto, solo falta que alguien diga “mantengamos el fuego sagrado que encendiera José de La Mar”, reconstruyamos el monumento a La Libertad.-

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