NABOR MELÉNDEZ…Y SU HUELLA IMBORRABLE

Nabor Olimpio Meléndez Huayaney, un empresario cabal; el hombre que nunca hizo daño a nadie y mantenía buenas relaciones con todo el mundo y más bien procuraba ayudar a los desposeídos. Jacarandoso y de respuestas precisas llenas de un fino humor.

            No hace mucho había cumplido 80 años y como era su costumbre y de su familia, lo festejó en grande y dio motivo para contar anécdotas de hechos sucedidos después del sismo en que cinco familias se juntaron para formar “El Quinteto de la Muerte” dedicado a festejar los cumpleaños de igual número de jefes de familia, pero subió a 10 al no marginar el día de las esposas.

            A pesar de no tener casa, se improvisaba las fiestas en el mejor lugar de la “ramada” para acoger a los invitados. Así, se olvidaron las penas, de lo contrario existirían “locos por lo doloroso de la tragedia”, como había pronosticado un médico ruso.

DIRIGENTE DEPORTIVO

Meléndez Huayaney, desde muy joven practicó el deporte y cuando la fortuna comenzó a favorecerle, fundó el “Club Deportivo José Olaya” porque vivía en ese jirón, al Este de la ciudad de Huaraz y porque admiraba al héroe Olaya Balandra. Mantuvo al equipo durante 7 años con su propio peculio, 5 años en segunda división y 2 en primera uniformando con chaquetas, chimpunes, estadía y alimentación de los jugadores que venían de otros lugares y una propina mensual.

            Actualmente la zapatería donde comercializa las calzaturas lleva el nombre de “Olaya” donde los clientes pueden encontrar los últimos modelos a bajos precios.

PRESIDENTE IRREMPLAZABLE

            Nabor Olimpio, matriculó a dos de sus últimos hijos en lo que fue “Escuela Pedro Pablo Atusparia”, cuando solo era de primaria y desde el primer año los padres de familia lo eligieron como Presidente de la Asociación  durante 6 años consecutivos. Al respecto los padres decían cuando quería que lo reemplacen: “Usted señor Olaya seguirá como Presidente hasta la muerte”, pero cuando sus niños acabaron la primaria se trasladó a los colegios donde había secundaria, de lo contrario hubiera seguido como Presidente “hasta la muerte”

GRANDES SORTEOS

            Como Presidente de la APAFA, Atusparia, logró establecer una “alianza estratégica con el Sr. Luis Taxa Guevara, un caballero a carta cabal, Agente de “Mil Millas” en cuya representación proporcionaba zapatos para ser sorteados en el Día de la Madre y Navidad. A veces se sorteaban los zapatos y en otras obsequiaba el equivalente en efectivo que servía para la compra de artefactos y otros objetos que era bien recibido por los beneficiarios.

            Meléndez Huayaney, con su contagiante entusiasmo, fue pieza fundamental para las obras de la nueva infraestructura del Plantel, que con la participación de los padres de familia, profesores, alumnos dejó de ser “Escuelita de Cartón”, para ser el mejor de Huaraz en la década del 90.

            Aún, Huaraz no se reconstruía después del sismo del 70, y la gente que conocía al señor “OIaya” lo eligieron como Vicepresidente de la Asociación del Mercado Central de la ciudad de Huaraz, donde dio muestras de su sentido empresarial a favor de sus asociados.

            En aquellos buenos tiempos, las fábricas de calzados premiaban a los comerciantes que más vendían en el Perú y como era de suponer, Nabor Meléndez estaba en primera fila con el puntaje más alto que le hacía merecedor a los premios para viajar a los Estados Unidos, Cuba, otros países y en el territorio nacional todas las ciudades más importantes, encontrando en cada una de ellas, grandes amigos por su locuacidad.

CINTA DORADA

            La Asociación Civil de Huaraz con el periodista Jorge Zavaleta Garnica (QEPD) como su máximo exponente, cumplió con el calificativo de la Comisión que opinaba a que merecía el Premio Cinta Dorada, que fue entregada una noche de gala en el Hotel Turistas de Huaraz junto a los más calificados empresarios de la ciudad.

            Y como socio de la Cámara de Comercio y Turismo de Ancash, era muy apreciado y merecía los mayores respetos.

            Hasta su muerte, el pasado 18 de Julio del 2019, mantuvo un hogar feliz junto a su esposa Aurora Ortiz de Meléndez con quien tuvo cinco hijos: Sonia, Orlando, Jaime, Edith y Wilfredo. En el Perú radican Sonia y Orlando, mientras que Jaime, Edith y Wilfredo radican en los Estados Unidos como ciudadanos ejemplares.

            Cuando sus ojos se cerraron, aquella madrugada de Julio, mucha gente lloró su pase a la eternidad, aunque la Zapatería “Olaya” seguirá hasta la muerte.

MEJOR QUE DEMÓSTENES

            Después de la misa de cuerpo presente en el templo Consagrado del Señor de La Soledad, los restos mortales de Nabor Meléndez fueron trasladados al Cementerio General Presbítero Villón, donde el amigo más fiel que siempre está presente en los momentos más difíciles de la Vida, el señor Máximo Araujo Zelada, le dio una sentida despedida usando el verbo de Demóstenes. Comparó la tierra y el cielo como última morada de los mortales e  hizo una remembranza biográfica de su amigo más.

            Al final del discurso del señor Araujo Zelada, fue comentado por alguien como que había superado a Demóstenes.

También te podría gustar...