VOX POPULI VOX DEI

Las transformaciones en el Perú, se están produciendo sin llegar a cuestiones de fuerza ni derramamiento de sangre, ni encarcelamientos.

            Aquí se ve la mano e inteligencia de quien encabeza la administración nacional.

            Agotadas todas las normas de convivencia pacífica, puestas al tapete los pro y los contra de las circunstancias e inclusive sopesando el clamor y la exigencia del pueblo de disolver el Congreso que hacía imposible la gobernabilidad del país, el mandatario de la nación en actitud prudente y sin oponerse a ella, esperó hasta el último minuto, la reflexión y el tino de la oposición.

            Pero esta se mantenía irreductible contagiados por la grita ensordecedora de la chusma que al no tener argumentos, recurrían al grito y la ofensa.

            Mientras que, fuera del hemiciclo, el pueblo clamaba por el cierre del Congreso, y razón no le faltaba, El pueblo estaba frente a personas desquiciadas y ebrias de poder al negar por segunda vez la “Cuestión de confianza” planteada por el Premier del Solar. Y minutos más tarde y desde sus curules y por los medios de comunicación, ese grupúsculo de congresistas y la nación entera, escuchaban al Presidente Vizcarra la decisión de “DISOLVER” el Congreso. Medida extrema pero necesaria.

            Ocurrieron muchos trances que ya son harto conocidos y el desenlace final del pasado 14 de Enero,. Fecha histórica en que el Tribunal Constitucional (TC) por mayoría de votos, declaró “Infundada la demanda competencial” presentada por Pedro Olaechea, presidente de la Comisión Permanente del Congreso contra el Presidente Vizcarra por la “disolución del Legislativo”.

            Lo que persigue este comentario, es dejar en claro y para las nuevas generaciones es que en el TC existen dos grupos:

            1.-Un primer grupo integrado por los magistrados: José Luis Sardón, Ernesto Blume y Augusto Ferrero que desde un principio se inclinaban a favor de los caprichos del Congreso y como tal no evaluaban la fuerza irresistible del Pueblo que pedía en calles y plazas la disolución del Congreso.

            2.-Un segundo grupo integrado por los tribunos: Carlos Ramos Núñez, Eloy Espinoza Saldaña, Manuel Miranda y Marianella Ledesma (Presidenta del TC), quienes evaluaron en su justa medida la constitucionalidad de la medida de disolver el Congreso concordante con el clamor del pueblo peruano.

            Ahora nos preguntamos ¿Qué hubiera sucedido en estos momentos en el Perú, si ganaba la propuesta del primer grupo de abogar por la no disolución del Congreso?

            El Perú entero sería un caos total, los más de 40 decretos leyes de urgencia emitidos por el Ejecutivo irían al tacho, se anularán los procesos de las elecciones congresales…es decir reinaría el pandemónium.

            Felizmente el pueblo estuvo acertado en sus exigencias y esta primera vez hay que recordarlo por siempre, se ha escuchado, tanto la voz del pueblo, hecho voz de Dios. 

         Ahora que hayan grupos de izquierda, los llamados caviares, los “blanquitos de Miraflores” y otros grupos que quieran aprovecharse de la coyuntura, a nadie interesa. Que sigan gozando de su verano, porque en las urnas solo encontrarán amargos resultados. Amén.

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