CRÓNICAS BAHIANAS

Fecha de conmemoración y estrategia de comunicación.

Tantos años fuera del terruño habían hecho que algunos datos pasen al casi olvido, así, me sorprendí cuando me llegó la información que la fundación española de Huaraz fue un 20 de enero. Pero ocurre que celebramos el aniversario de nuestra ciudad el 25 de julio, ¿por qué?

El dato histórico es correcto, el 20 de enero de 1547, en la confluencia de los ríos Santa y Quilcay, el capitán Alonso de Santoyo y Valverde fundó la ciudad de San Sebastián de Huaraz en territorio de la encomienda que en 1538 Francisco Pizarro había entregado a Sebastián de Torres. Fue, básicamente, un asentamiento minero. Bueno, era eso lo que los españoles querían, oro y plata. Aquí se quebró un estilo de vida, el papel de la minería desde antes de los incas hasta la llegada de los españoles era integrada en la cosmovisión de los pueblos que la habitaban; a partir de los españoles la minería responde a intereses externos sin respeto por los intereses locales y las explotaciones posteriores acentúan esa característica que se traduce en situaciones de nivel predador extremo, como la contaminación actual del Rio Santa por la acción de la minería, por ejemplo. Los datos históricos anteriores y posteriores a esta fundación son precarios, tal parece que no nos gusta hablar de ello.

Fue cuando sentí la necesidad de leer nuevamente Apu Kolki Hirka – Dios Montaña de plata, de Macedonio Villafan Broncano. Con que fuerza y clareza explica este tránsito en la voz del Apu y que apelo significa para la necesidad de llevar esta historia a sus otras versiones: antropológica, política, económica, histórica. Regresando a las fechas. Más tarde, en 1857, durante el gobierno de Ramón Castilla, fue instaurada por ley del 25 de julio de 1857, la provincia de Huaraz, esta es la fecha que actualmente se celebra. ¿Cuál sería la mejor opción? ¿20 de enero o 25 de julio? La pregunta que precede la anterior es: ¿celebrar qué? Y esta es, a mi ver, la cuestión central, la fecha es simple consecuencia.

En la Terra Brasilis lo más notable en este periodo es la publicación de una pesquisa de opinión de alcance nacional realizada entre el 15 y el 18 de enero por el instituto MDA, por encargo de la Confederación Nacional de Transportes – CNT. La (aparente) sorpresa es el crecimiento de la aprobación tanto del desempeño personal del presidente Jair Bolsonaro, de 41% para 48%, al mismo tiempo que cae el rechazo, de 54% para 47%, tomando como referencia la pesquisa de agosto de 2019. Y no solamente eso, también mejora la aprobación del gobierno: en el mismo periodo, juntando Óptimo, Bueno y

Regular, pasa de 58,5% a 66,6% y en las calificaciones de Malo y Pésimo juntos pasa de 39,5% a 31,0%.

Lo que también es interesante es el trato que esta noticia recibe de la prensa. La prensa corporativa le da un trato que se puede decir normal, sin mucho destaque. La prensa alternativa, básicamente de izquierda, prácticamente la ignora; solo el blog O Cafezinho (El cafecito) le dedica un artículo de análisis, días después aparece un artículo suelto en el Portal 247, de un colaborador eventual. ¿Están copiando el estilo de la prensa que critican? ¿Ignorar la noticia resuelve el asunto? ¿Quién sabe?

Podría ser que la pesquisa hubiera sido manipulada, no sería nada especial, pero nadie se ha atrevido siquiera a insinuarlo; entonces no hay más que aceptarlo: la pesquisa recoge la opinión de la población con relación a temas centrales como política, economía, cultura y todos los asuntos que tienen que ver con el interés público. Como la pesquisa registra un punto, en este caso entre el 15 y el 18 de enero, ella registra la opinión sobre los ajustes ocurridos en el periodo anterior. Opinión formada por lo que cada uno sabe a partir de su experiencia directa y por lo que le es informado. Este, me parece, es el punto clave: que información reciben las masas.

Siguiendo la estela de la pesquisa, el sujeto identificado como masa está formado por gente que se las arregla como puede para sobrevivir: hace cachuelos, pedalea una bicicleta con su mochila de tecnoport Uber Eats, vende comida vegetariana a sus colegas en la universidad, cafecito en los paraderos de ómnibus o canta en esos mismos ómnibus por algún sencillo, si es un poco más afortunado encara dos empleos sin seguridad social y así por delante.

La prensa corporativa, radio, TV, periódicos escritos y digitales y redes sociales, informa, puede manipular la información, como machacar que la “recuperación económica” ya comenzó, que es lenta pero firme (sic); además, ofrece clichés, sofismas, frases listas sobre cualquier tema; el gobierno, por su parte, crea situaciones de dispersión, conflictos artificiales como las declaraciones filo nazistas del Secretario de Cultura, Roberto Alvim, que serán substituidas por el “noviazgo” del gobierno con la próxima secretaria, declaraciones de menosprecio del presidente sobre su ministro Sergio Moro, la campaña de abstinencia sexual propuesta por la ministra Damares, la declaración del presidente que los indios parecen cada día más gente y por ahí adelante. La prensa alternativa se esfuerza por ofrecer informaciones correctas y oportunas y, aspecto clave, responde todas las disonancias que el gobierno crea, con notas y aclaraciones inmediatas, artículos muy bien fundamentados, análisis esclarecedores; es decir, completa el circulo.

Si a eso se agrega el efecto de otros instrumentos como programas de reality show, campañas localizadas, según la coyuntura, y otras; no es de extrañar que para ese sujeto identificado como masa, denunciar Bolsonaro y su circo familiar y de ministros como fascistas y dictadores no quiere decir nada; opina que esas denuncias no pasan de “politiquería”, porque no habrán leído los artículos y análisis de la prensa alternativa o, para ser más exactos, pocos lo habrán hecho. Pero, como se puede ver, la cuestión no es apenas el volumen de masa alcanzado sino el contenido de la agenda de comunicación, por ahora a revoque del adversario. La agenda propositiva está ausente.

Esto significa que la izquierda, en lo central, no habla para las masas, lo hace para los iniciados, los entendidos. La derecha habla para las masas, con la eficiencia que la pesquisa muestra.

¡Hasta breve!

Un abrazo

Enrique Tinoco

Salvador, enero de 2020.

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