CUANTO MÁS CONOZCO A LOS HOMBRES…

Foto: Internet

         Para ser sincero, no hace mucho un amigo lanzó una frase que lo gravé en mi mente: “Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro”

            Ya echado en mi almohada, quice analizar el significado de tan pródigas palabras o ra un simple decir de algún bohemio soltado en plaza.

            Pero estaba claro. A veces mucho se confía en los amigos y este con sus actitudes nos da una patada…

            En cambio el perro, nuestro fiel amigo, pocas veces nos gruñe y casi siempre ante nuestra seriedad, se humilla y opta por lo más sano. Se va a un rincón hasta que te pase la cólera. Vuelve a tu lado, batiendo la cola en señal de amistad o quizás pidiendo perdón por algo que no te gusto que lo hiciera.

            Una mascota en casa es necesario y hasta terapeútico.

            “Pero”, varias mascotas son agentes de invasoras pulgas, vicos, y trasmisoras de enfermedades a la piel y al aparato digestivo.

            Por eso, no hace mucho, cuando en una emisora local, una señora quería dar su vida por los perros, que en algún punto de la ciudad habían amanecido muertos misteriosamente y protestaba por este inhumano proceder de “algún humano inhumano”.

            A la verdad, la dama tenía razón. Pero por otro lado, no se habrá dado cuenta que por toda la ciudad recorren jaurías de perros y en las calles los peatones están expuestos a ser mordidos y trasmitir la rabia?. Quizás sí, quizás no.

            Lo cierto es que nuestra ciudad, y otras de nuestra patria, están pobladas de perros vagos cuya cantidad supera al número de habitantes, muchos de ellos exhiben enfermedades, otros muestran heridas y los más están desnutridos.

            ¿Y esta señora, no se habrá dado cuenta del mal olor en las calles, parques y jardines que están llenos de excremento?

            ¿Y esa señora no se habrá preguntado si Huaraz es una ciudad turística, cree que nuestros visitantes ven con buenos ojos esta lacra canina?.

EL MEJOR REMEDIO

            Matar a estos animalitos, claro que está mal. Dejar que sigan multiplicándose, también está mal.

            Lo que con buen juicio se debe hacer es concertar entre: La sociedad protectora de animales (que no hace nada por remediar este asunto), las municipalidades (Provincial y distritales), el sector Salud y el Colegio de Veterinarios, para que haciendo causa común procedan a esterilizar a las hembras y castrar a los machos como lo hizo una señora puneña en todo el trayecto de Huaraz a la urbanización El Pinar que tuvo buenos resultados, aunque su trabajo voluntario fue muy coco difundido.             El que diga que no, que arroje la primera piedra. 

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