REEESPETABLE PUBLICO……

Este era el inicio de maravillosas funciones del Circo en mis épocas infantiles. Generalmente llegaban para Fiestas Patrias, armaban su carpa y se anunciaban con desfiles por las calles de la ciudad. Comenzaba el cosquilleo y las negociaciones: “mamá, ¿puedo ir? ¿Quién me va llevar?”…y por ahí. Y llegaba el día. Carpa colorida, afiches, personajes típicos como trapecistas, domadores, magos, payasos y, como no, el jefe de pista, quien comenzaba: “¡Reeespetable publico! El Circo Internacional [todos los circos eran internacionales] Caballini”…y comenzaba el espectáculo ¡qué maravilla!. Una característica del circo que siempre aprecié era el trabajo en equipo y la multiplicidad de papeles que todos cumplían; no tenía problema en identificar a la asistente del mago en la muchacha que subía las graderías vendiendo turrón, o canchita, o al Toni Rocotito, ahora sin nariz postiza, al que fabricaba el algodón dulce; de otro lado la programación era única y se cumplía rigurosamente dentro de los tiempos previstos, pero también era parte del espectáculo la improvisación, siendo los payasos elemento esencial de esas improvisaciones, pues eran ellos que capturaban la atención del respetable publico mientras en el escenario central se montaba el próximo número.

En estos días en Terra Brasilis me siento como en el circo, pero no tiene nada de encantador.

En la escena superficial, comandados por la prensa corporativa, actores conocidos capturan la atención del respetable, bajo la apariencia declarada que apenas cumplen con su función de “informar”; en cuyo propósito no consiguen establecer el límite de lo que es necesario y lo que es redundante mostrar. Veamos; en tesis la prensa corporativa rechaza el comportamiento incivilizado, oscurantista y frecuentemente grosero del presidente y critican ácidamente su desdén por la normas técnicas de aislamiento social en sus visitas “sorpresa” a panaderías, mercados o en la entrevistas colectivas, donde aparece sin mascarilla, abraza a quien esté cerca; ¿rechazo real?, ni tanto, si aparece en las noticias y es siempre el foco de las cámaras, el rechazo es formal, supuesto, no real. Y, además, la paradoja evidente: los reporteros también están apiñados y sin mascarillas. Es decir, son mostrados falsos enfrentamientos; como el caso del presidente que no cree en la pandemia versus el ministro [Mandetta] que asume comportamientos técnicos de aislamiento social, “olvidando” que su trayectoria muestra una acción consistente para desestructurar el Sistema Único de Salud (cuyo chaleco viste ahora) y el fin del Programa más Médicos; o el caso de su participación en una movilización de sus apoyadores frente al Cuartel general del Ejercito que pide el cierre del Congreso y del Supremo Tribunal Federal, dándole su aval, lo que

lo enfrentaría con esos poderes de Estado; o el caso más reciente del presidente versus su ahora ex ministro de Justicia, Sergio Moro, donde el primero estaría intentando blindar sus hijos y el segundo estaría insatisfecho con el cambio del director general de la Policia Federal, y donde Moro renuncia haciendo denuncias contra el presidente, que responde con otras contra su nuevo desafecto. En realidad, todas ellas acciones de distracción, utilizando el paño de fondo de un fenómeno real, la pandemia.

Si estas acciones son de distracción, ¿qué es lo que corre en el canal principal?

El supuestamente enfrentado Congreso aprueba las medidas financieras clave:

Tramita rápidamente la Propuesta de Enmienda Constitucional, llamada “Presupuesto de Guerra”, que autoriza al Ejecutivo, durante el estado de calamidad pública nacional: “Régimen Extraordinario Fiscal, Financiero y de Contrataciones para atender las necesidades de ella derivadas, solo en aquello que la urgencia fuera incompatible con el régimen regular…”

Aprobó el paquete de 750 billones de reales a ser inyectados en la economía para garantizar la renta y el crédito durante la crisis del coronavirus; de ese total 200 billones de reales repasados para los bancos privados, a título de liberación de depósitos obligatorios por el Banco Central; es decir, el apoyo a empresas y familias será en forma de crédito, donde ganan los bancos y se crea más endeudamiento

Para apoyo de emergencia asistencial a los sectores más vulnerables el volumen es significativamente menor, 98,2 billones a nivel familiar, con una logística confusa que crea aglomeraciones en los bancos y casas de lotería (que sirven como cajas de pago auxiliares del banco oficial), en contra del aislamiento social preconizado.

Los Estados, Municipios y el Distrito federal, juntos, reciben 16 billones para atenuar dificultades financieras derivadas de la calamidad pública.

Para las empresas pequeñas y medias, 5,6 billones para atenuar los impactos del aislamiento social y la reducción de la actividad económica así como el pago de perdidas salariales con recursos públicos: suspensión de contratos de trabajo, reducción negociada de la jornada de trabajo y de salarios, retirando la opción de la intervención sindical en esa negociación, anticipación de vacaciones, banco de horas, ampliación del teletrabajo y otros.

Resumiendo, el beneficiario financiero de la pandemia son los bancos, que ya estaban entrando en crisis antes de esta aparecer.

Pero también se verifica, a través de la prensa alternativa y/o de la prensa internacional, el avance de la deforestación y los incendios forestales, bien como la invasión y apropiación ilegal de tierras indígenas, a lo que se suma la creación del Programa de Conversión de Multas Ambientales – PCMA, por el ministerio del Medio Ambiente.

Todo ello con una acción de desinformación permanente de la prensa corporativa y de acción masiva en las redes sociales, con informaciones contradictorias que van desde la teoría que no existe el tal virus (no explican cómo mueren tantos), a estudios serios sobre el tema, los menos, pasando por la tesis de tratarse de un “complot comunista”; de tal manera que se mantiene las masas bajo control con base en la inseguridad, el miedo y hasta el pánico. Así, volvemos a la utilidad de la pandemia como coartada para la eceleración y la profundización de procesos que le anteceden.

El otro factor del carril principal es el de la destrucción de lo que resta de derechos laborales; una vez más se puede verificar que el enfrentamiento entre el presidente y los otros poderes del Estado es movimiento de distracción cuando es tramitada rápidamente la Medida Provisional conocida como “contrato de trabajo verde y amarillo” destinado, oficialmente, al estímulo de la contratación de jóvenes en el primer empleo, pero que observado con detenimiento es un caballo de troya para convertir la fuerza de trabajo mas barata, mediante la reducción de conquistas laborales, usando como coartada la recuperación económica pos pandemia…!aleluya!

Pero la pandemia existe independiente del querer de nadie; su uso como coartada se traduce en performances lamentables para la población: la estructura de salud del estado de Amazonas ya colapsó, se aproximan de esa situación los estados de São Paulo, Rio de Janeiro y Ceará; lo que no impide que varios estados, entre ellos Goias, Santa Catarina y el Distrito Federal anuncien relajamiento del aislamiento social sin indicadores que la curva de infecciones muestre cambios…Así, el índice de letalidad del Brasil (6,79%) continua cercano al mundial (6,91%) con datos de la OPS.

¡Hasta breve!

Un abrazo

Enrique Tinoco

Salvador, 28 de abril de 2020.

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