VII.-EL MUNDO SE SOLIDARIZA CON LA ZAS

.1.  NACIONES DEL MUNDO…!PRESENTE!

A poco tiempo de ocurrido el sismo-alud del 31 de Mayo de 1970, las naciones del mundo empezaron a solidarizarse con los pueblos afectados por tan grande tragedia en que miles de damnificados luchaban por sobrevivir, pues habían quedado sin vivienda, sin los servicios básicos como la alimentación, agua, luz, vestido al haber quedado con lo que llevaban puesto en el momento del fenómeno telúrico.

            Y a nivel de Zona Afectada por el Sismo (ZAS), se había cortado la hidroeléctrica del Cañón del Pato, el agua potable. No existían los mercados y en las noches de intenso frío se improvisaron fogatas con las maderas de los techos de las casas destruidas. Los niños tenían que dormir en las faldas de sus padres que amanecían sentados debajo de una precaria “carpa” construida con sábanas o cualquier manta para menguar el intenso frío reinante.

            Las réplicas eran constantes y ponían en sobresaltos a los sobrevivientes que permanecían sentados.

            La vida de un damnificado fue angustiosa. El varón tenía que afrontar las primordiales necesidades de los integrantes de su familia e improvisar ollas comunes con lo que se conseguía de comer.

            Ante esta situación, el primer avión que soltó víveres ante los ojos anhelantes de los sobrevivientes, fue un aeroplano chileno, pero con tan mala suerte que con el impacto al caer a tierra se hacía trizas.

            Al promediar el cuarto día en la tarde, comenzaron a llegar los muchachos estudiantes de Lima en busca de sus familiares. Al encontrar vivos a algunos de ellos, la emoción era indescriptible llegando al límite del llanto y los abrazos.

             Los aviones y barcos traían hospital de campaña con camas, alimentos, medicinas, médicos enfermeras, equipos completos de Rayos X, pabellones de  cirugía y anestesia clínicas y dental, plantas purificadoras de agua, evaluado en millones de soles. La solidaridad mundial tuvo eco en los pueblos y los empleados y obreros donaban sus sueldos de un día, hasta los CANILLITAS y LUSTRABOTAS depositaron sus monedas en las alcancías, Los niños de las escuelas daban sus propinas. Los estibadores de puertos y aeropuertos, no cobraron por cargar los bultos de apoyo.

            Las Iglesias también se sumaron a esta campaña de ayuda enviando casas prefabricadas como “Las casas rusas” que como modelo, 2 fueron instaladas en Huaraz y 98 en Yungay totalmente equipadas.

Llegaban a Lima, cientos de frazadas, tractores, aviones, helicópteros, hospitales de campaña, botiquines de emergencia. Y tomaron exámenes médicos a cientos de estudiantes y pobladores para comprobar el estado de salud

Más, así como ofrecieron generosamente su contingente, también hubo héroes  como  los que cayeron en el avión Ruso en el Mar del Norte en circunstancias que traía ayuda para los damnificados del sismo. Otro hecho trágico que anualmente lo recuerdan sus compatriotas en Mayo, es que un grupo de andinistas checos fallecieron en el  Huascarán en momentos que retornaban luego de cumbrarlo al producirse el sismo y alud de Yungay.

No hay que olvidarnos a Cuba que creó el Banco de Sangre y el primero en donar, fue Fidel Castro. Luego creó un equipo médico de voluntarios, y obsequió seis hospitales Materno Infantil que fueron instalados en Recuay, Carhuaz, Yungay, Supe, Otusco, Santiago de Chuco cuyo valor era de 33 millones de soles. El de Yungay y Recuay, hasta hace poco han seguido prestando sus servicios. Se donó a la Zona Afectada por el Sismo (ZAS) equipos de radio para control de lagunas y carreteras. No faltó personas, artistas y hasta una torera como Conchita sin Tronco, que ofrecieron funciones de beneficio, recaudando millones de soles que entregaron a la JAN y qué diremos de la donación en efectivo para la reconstrucción de los pueblos afectados.

En suma, todo el mundo se solidarizó en aquella época con los pueblos que sufrieron los desastres de la naturaleza y de la misma manera, los damnificados y hasta hoy, el pueblo peruano agradece infinitamente con lo más simple, pero rendido sentimiento de decir; ¡Gracias Pueblos del Mundo por la generosidad que demostraron cuando estuvimos en desgracia.

VIII:- EL CANTO DE LAS MUSAS

Lira (instrumento musical) - Wikipedia, la enciclopedia libre

CANTO A HUARAZ, LA SIEMPRE VIVA

                            Nelly Villanueva Figueroa

Érase una ciudad en calma

generosa a raudales,

tierra de libertadores.

Princesa del Ande, llena de encantos,

con la magia de su risa

y la frescura de su aliento,

albergaba, chaposa serranita,

a cuántos venían a verla

y a cuántos saboreaban su pan .

De pronto tembló aterida

y con ella, tembló su pueblo.

Disipado el polvo de su rostro

sólo dejó ver escombros rodeándole.

Ahí se quedó mi alma aprisionada

y por muy lejos que me vaya

vuelvo a ella y me mojo en su recuerdo.

Cómo dejarla desolada y triste,

la alcé y cuidé, herida avecilla.

Ahora ha tomado vuelo.

Tiene nuevo rostro y ropaje nuevo.

Aunque añoro sus apretadas calles,

sus alegres plazas y coloridas retretas,

he aprendido a querer su renovada presencia.

HUARAZ DE MIS AMORES:

Me he quedado aquí para volar contigo,

paisana hermosa y presuntuosa,

gorrioncito travieso y piador.

Cubre amorosa a tus hijos caídos,

cuyos latidos llegan a nosotros,

en cada aurora, en cada canto, en cada oración.

¡levántate, levántate y vive para siempre!

4.- A LAS MADRES FALLECIDAS, TRAS EL TERREMOTO DEL 31 DE MAYO DE 1970

                            Violeta Ardiles Poma

Bien, sé que jamás retornarás madre Ancashina,

mártir inocente del terremoto del 31 de Mayo de 1970,

más tu amor sublime quedará latente

en el altar sangrante de nuestros pechos.

Sí, madres de los cinco barrios de Huaraz

Y madres del departamento de Ancash,

sí emprendisteis el inesperado viaje

fue impelidas violentamente por el sismo,

unas llevando en brazo a vuestros hijos

Otras, dejándonos desesperados, clamando,

por eso les ruego me concedáis

solo un momento de nuestra paz.

Madres benditas, las que dejaron este suelo

asfixiadas por el polvo, aplastadas por vigas y adobes

por proteger en su regazo al fruto de sus entrañas,

ustedes que sintieron el crujir de sus huesos

y huir su sangre despavorida, de sus rotas arterias,

y tuvieron aun el valor de hurgar entre los escombros

al hijo ausente, enmudecido o herido,

pero se iban en alas del dolor de siglos

se fueron en rauda bandada de almas

escuchando el urgente llamado del creador.

A ustedes madres del amor abnegado, no las olvidaremos,

aún sentimos su presencia dándonos fortaleza

cerrando nuestros ojos, de dónde huyó el sueño.

La pena nos anula y oprime el corazón,

la mente está nublada y no sabemos qué hacer,

entonces recordamos tus sabios consejos

que en su momento no supimos valorar

y maldecimos aquella tarde de domingo

31 de Mayo de 1970, día funesto,

que jamás, jamás, debió existir, jamás.

¡oh dolor! De aquellos malhadados días

cuando muchas se fueron a la eternidad

sin una palabra, sin un abrazo, sin un adiós,

dejándonos huérfanos de amor y presencia

con eterna herida en el cuerpo y el alma.

Dolor sin nombre de aquellos días

en que dejaron su hogar, madres queridas,

madres mártires de cruenta desgracia,

vuestros hijos, desde este desolado suelo

levantan en coro, su oración en este día

que Dios Uno y Trino y nuestra Madre María

las tengan en la paz eterna, que merecen,

recibid nuestro amor, no con la flor roja

como en otros años felices,

Sino esta flor blanca regada con lágrimas.

¡Oh Madres! Eternas heroínas del dolor y el sacrificio

y las que estáis aun en nuestra tierra, perdonadme,

perdonadme por la tristeza de mis expresiones

lo único que me impulsa es mi amor filial,

también habéis sido hijas amadas

perdonadme por este dolor que me desgarra

por haberla perdido y con ella mi alegría y paz.

Vosotras, madres vivas, heroínas de nuestros tiempos

les ruego unir sus voces a esta pobre inspiración

y sean nuestras voces una oración que se eleve

hasta los pies de Dios, nuestro único consuelo.

Violeta Ardiles Poma

                   LAS CUATRO PALMERAS

                      Adolfo Escudero Ángeles

 Doblados ante el peso de la desgracia y del crespón

cuatro palmeras verdes nos dejan ver sus palmas

a su alrededor se pasearán hoy las almas

de los que antes fueron yungainos de alma y corazón

            Las cuatro solitas en un mar de oscuro lodo.

            tiesas como cirios prendidos al contorno

            de un ataúd  llamado ¡Yungay Eterno!

            donde tan hermoso y bello parecía todo.

El barro se trepó hasta sus senos desnudos,

pero no pudo tumbarlas. Seguís enhiestas

como raigambre de sus costumbres y fiestas,

de suis gentes y paisajes hoy muertos y mudos.

            Las cuatro simbolizan la fe de un pueblo valiente.

            Soís la semilla de donde crecerá,

            el Yungay querido que siempre será:

            palpitar de corazón, ideal de nuestra mente.

                                   A YUNGAY

                   ROMÁN OBREGÓN FIGUEROA

Era bella Yungay. Tenía el viento

la gracia de los niños desnudos

y la risa  perenne trenza que trenza

flores trino azul.

            Con sus pies de agua triscadora

            con sus labios de rosas blancas,

            con sus brazos ver des,

            con su ala indomable de cercana nieve,

            con su aliento de estrellas,

            con su voz de aguacero y travieso,

            con su traje de arcoíris constante.

                        Yungay hermosura.

Para amarte inevitablemente

había que soltar en corazón

como un pájaro de luz.

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