A PROPÓSITO DE LA CHUSCADA

Por: Ergo Sifuentes

 A guisa de homenaje para mi recordado tío Jorge, por su cumpleaños 20 de Octubre.

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¡Ya llegó el Conjunto! – Entró chillando Antuco, uno de los más pequeños del gran grupo de primos, que en la calle hacía su propia fiesta. El “Conjunto” lo constituían cuatro personas, que traían dos guitarras, una mandolina y un violín. Venían caminando y hacían su ingreso a paso reposado, saludando a todos, pues a todos conocían.

Hoy andamos desperdigados por el mundo, Mis recuerdos son tan cristalinos, como si fueran de ayer y tan frescos, como si fueran de hoy. El “tronco” sólido, a la vez que cálido y filial, era mi abuelita paterna Ana Guío de Sifuentes y la celebración de su cumpleaños, que es a lo que quiero llegar, ante mis ojos, entonces se mostraba maravilloso, apoteósico, hoy su evocación tiene núcleo de entrañas y contornos de magia. Con la cuota de cooperación de sus cinco hijos, era ella misma quien durante todo el año, la organizaba y consumaba. La sala era despejada de todos sus cachivaches, para convertirla en pista de baile y afuera, en el patio, bajo una ramada de eucalipto, era instalado el comedor, aunque ya después solo fue un largo toldo de loneta impermeable. Allí una mesa contigua a la otra, conformaban una larga, cubierta con primorosos artesanales manteles que emergían de sus refugios, porque había llegado el día. A lo largo de ella, esparcidos, los panes que la misma homenajeada elaboraba para la ocasión y botellas de cerveza y gaseosas limeñas a discreción. A un costado, sobre el piso, al alcance de los más pequeños, tres grandes cántaros con sendas chichas, a la clásica de jora, se les unían, la de maní y la aloja, que es la chicha morada pero fermentada y curada.

Antes del almuerzo de tres platos: con entrada de jamón o cuchicanca*, llunca de gallina o caldo de carnero y el infaltable picante de cuy, un picáp* nos entretenía con música del conjunto Atusparia y de la Pastorita Huaracina. En la tarde, era que aparecía “el Conjunto”, que generalmente estaba compuesto por amigos músicos que se juntaban para el momento, eran tan buenos que no necesitaban de ensayos. Una vez vino con sus camaradas, el excepcional Jaime Rojo, que fue primera guitarra de Atusparia. Sin embargo a quienes recuerdo como consuetudinarios, es a don Juan Paredes, conocido como “Huanccash”, don Amancio Natividad, don Pedro Valverde Guío, que era hermano de ese otro eximio guitarrista “Coqui” Valverde Guío, que también y por mucho tiempo fue Primera guitarra de “Atusparia” y que junto a su tío Próspero Guillermo Guío y Victorino Colán, el cajamarquino, formaron ese insuperable trío de “Guitarras Huaracinas”. De hecho, Coqui Valverde es el creador de un estilo muy elegante y muy singular de punteo, que tiene muchos seguidores. Ellos traían a veces al Sr. Tamariz, gran acordeonista y a don César Palomino, que afirmaba ser el mejor arpista de Ancash.

-¡Eso está por verse! – le replicaba don Asunción Cano de Caraz.

Allí, en esa palestra se lucían mis tíos y tías bailando, los valsecitos con sabor a choclo con queso y rocoto con chinchu*, las marineras con pasos demás o de menos, pero con harto entusiasmo y las fantásticas chuscadas, con pañuelo y con elegancia, con travesura y piruetas. En una de esas, el invitado fue un fogueado violinista, amigo y condiscípulo de mi padre y varios de mis tíos:

– ¡Pasa, pasa Alicho! – le recibieron alborozados, era don Alejandro Collas Páucar. Venía con una pléyade de músicos consagrados. De entre ellos, lamentablemente solo podría dibujar la imagen del pequeño de estatura, pero gigante de la mandolina, don Juliancito Flores, los demás se difuminaron en mi frágil memoria. Lo que si recuerdo con nitidez, es el elegante estilo de Don Alejandro, para bailar la Chuscada. Sin brincos ni aparatosas zancadas. Un estilo mesurado y exquisito, que acariciaba el piso y la vista ¡Y el pañuelo! Era el instrumento del cortejo, insinuante pero respetuoso, expresivo pero delicado.

Esas memorables ocasiones, en la evocación aguijonean reflexiones.

El folclore es la expresión tradicional, costumbrista, genuina del sentir popular. De acuerdo a esta definición, es cultura del pueblo. Pero en este tan nuestro, tan íntimo fárrago social y político, que ufanos o inocentes llamamos “democracia”, la categoría “pueblo” tiene un fluctuante rasero. Es como el segmento social denominado “clase media”, que según los intereses, las expectativas, los apetitos o fobias y traumas del interesado, sus niveles se ubican o más arriba o más abajo en la estructura social, en el escalafón corporativo.

Dentro del folclore ancashino, especialmente del Callejón de Huaylas y los Conchucos, en su acervo vernacular, destaca esta antigua manifestación musical, que se denomina “Chuscada” que es un huayno, pero festivo, alborotador, travieso:

-♫ Que buena volada diste en busca de otro mejor, seguro que has encontrado quien te patee mejor.

La historia consigna también un “boom” de la Chuscada. Con una estupenda hornada de compositores e intérpretes. Entre los compositores, a modo de ejemplos, se puede enumerar a los yungainos Víctor Cordero Gonzales y el genial invidente Amadeo Molina Rojo, al aijino Jacinto Palacios Zaragoza, los huaracinos Julio Arguedas Maguiña, Maximiliano Rosario Shuán, Alejandro Collas Páucar, Moisés Castillo Villanueva, entre otros muchos otros, Y entre los intérpretes: El propio Jacinto Palacios, Maria Dictenia Alvarado Trujillo “la Pastorita Huaracina”, La Princesita de Yungay, el Jilguero del Huascarán, Gorrión Andino, La Pallasquinita, Estrellita de Pomabamba, Semilia Collas, la “Huaracinita”, Juan Rosales Alvarado, y un largo etcétera.

Un testimonio del escritor y periodista William Tamayo Angeles, compartido por Wikipedia, localiza el origen del nombre en una anécdota del General Simón Bolívar: “cuando viajaba de Caraz a Yungay a fines de 1824, encontró a varias parejas de campesinos en Punyán, bailando a la vera del camino. Al ver la gracia en los movimientos y la rítmica agitación de los pañuelos dijo: “¡Que bella chuscada!”, queriendo decir en expresión venezolana de su época; belleza con gracia y picardía”.

Pero Punyán es un barrio de Yungay y Tamayo Angeles es yungaíno ¿Qué dirán de esto los carhuacinos, los coronguinos, los recuaínos, o los propios huaracinos?… Creo que lo mismo que el maestro Cano: “Eso está por verse”

Hoy son pocos pero muy aguerridos los que dan batalla a la trituración mercantilista de la Chuscada. Las “fusiones”, que fomentadas por los monopolios cerveceros, son la coartada de verdaderos asesinatos y nos entregan canciones “usar y botar”, intrascendentes y descartables, la embisten por todos los flancos. Sus valedores, se atrincheran y resisten a la extinción de esta espontánea, auténtica y legítima expresión folclórica. Entre ellos, plenamente conscientes de la omisión de notables y relevantes nombres, podemos mencionar a los “Hermanos del Ande”, sobre todo porque hubo una época en los que nuestros universos y tiempos confluyeron, en una juventud tolvanera e idealista, época que estampilló con los hermanos José Antonio y Lucho Salazar Mejía, una amistad para toda la vida.

Hay versiones alegres del huayno, pero como la Chuscada ninguna, sobre todo porque en la fuga, tiene una alegría agitadora, irreverente, más dada a la mofa o el desaire, que a la queja, la reclamación, la aflicción o la amargura que caracterizan a las tonadas de otras regiones. Y en esa diferencia intuyo, tercian también los rasgos telúricos, topográficos y climáticos. En un escenario tan luminoso, jubiloso y feraz, como el del Callejón de Huaylas, mal podría asentarse una lastimera apelación por el amor denegado, o por un quebranto, por un menoscabo de cualquier laya. Radiante e irisado, ese escenario puede ser solo la fecunda simiente de risueñas y animadas odas a la alegría de vivir, una permanente e invariable ofrenda a su afabilidad y prodigalidad.

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*Cuchicanca……… lechón asado en horno de ladrillos, calentado con leña’

*Picáp……práctico gramófono, que tocaba discos de vinilo y era energizado por una batería automotriz.

*Chinchu o huacatay…….hierba aromática andina.- Tagetes minuta

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