CADA UNO CON SU MAL

En los lugares donde hay conglomerado de gente surgen diálogos, a veces inentendibles, capciosos, jalado de los cabellos, aunque muchos de ellos son calvos de remate.

            En esas circunstancias, una amiga le dice a la otra:

-Oe, aquel blancón de nariz de pinocho, cada vez que me ve se queda mirándome por horas ¡No sé qué querrá!.

-Ja,ja…No te hagas la despeinada. Te apostaría que piensa que tú eres su “briz”

-Ya`poooo, ¿y qué quiere decir “briz”?

-Que tú eres su “lombriz”, pue…

-Ajá, y ¿tú no serás su “enia”????

-´!Me hagarrastre chola!…¿Y por qué seré su “enia?

-Su “tenia” pooo¡¡¡

-¿Y tú te quedarías pa`vestir santos?

-“Nica”…Yo también tengo mi sopa avinagrada…y es chulo como un “ila”.

-No te puedo creer…¿Y a qué llamas “ila?

-Ja, ja, ja…a un “gorila” pueeeee…

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