Categoría: Remedio

OJOS LOCOS

Latidos Los ojos no mienten jamás:      *Si eres feliz, brillan.           *Si estás triste, se apagan.                *Si estás enojado, se enturbian.                     *Si estás enamorado, se iluminan. Porque los ojos son el...

DEVALUADOS

Los peruanos estamos cada vez más devaluados. Empezamos con caramelos arrojados al aire, luego cajitas de fósforo, pasamos a recibir a cambio de nuestro voto, almanaques. Más tarde cambiamos nuestra fe por un kilo...

CADA UNO CON SU MAL

En los lugares donde hay conglomerado de gente surgen diálogos, a veces inentendibles, capciosos, jalado de los cabellos, aunque muchos de ellos son calvos de remate.             En esas circunstancias, una amiga le dice...

HUMOR del BUENO

Una mañana, el marido vuelve a su cabaña después de varias horas de pesca y decide dormir una siesta. Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la lancha. Se mete...

VOTANTE DE ULTRATUMBA

Un anciano de 90 años se acerca a una mesa de sufragio y con cierto temor pregunta al presidente de mesa: -¿Puedo averiguar si mi esposa ya votó? -¿Cuál es el nombre de su...

EL “TRAMPOLÍN”

Un sujeto que tenía desarreglada su vida, para un taxi y sube.             -¿A dónde le llevo, señor?, le pregunta el conductor.             -Llévame a donde hayan mujeres que quieran salir…             -Con mucho...

LA CLEPTÓMANA

No era ni tan vieja, ni tan joven; ni tan bonita ni tan fea; ni tan rica ni tan pobre. Lo único que la adornaba era que era mujer.             En la ciudad de...

SANTO REMEDIO

En esta vida no faltan los malos vecinos.             Resulta que en un jirón de la ciudad había una familia desarrapada y de malas costumbres que se debatían en la pobreza, pero no porque...

SILENCIO EN LA NOCHE

Era una esposa “muy cargocita” y a cada rato llamaba al esposo por algún motivo. Esta vez, sucedió lo siguiente: -ESPOSA: (Envía un mensaje por whatsapp), “cariño por favor no olvides comprar pan  cuando...

INOCENTE CÓMPLICE

Faltaba pocos minutos para partir rumbo a la Capital. El inmenso bus se iba llenando de pasajeros atolondrados poco a poco.             Yo ya había tomado asiento casi en la cola del vehículo, porque...