COMENTARIO: QUISIERA NO HABER PASADO LOS 50 AÑOS…

Señores: Hablo en serio.

          Y para ser tan cortante y categórico, apoyo mi lírico afán de permanecer –por decir así- en el libre pensamiento que nadie ni nada, puede sujetarlo aunque tenga “plata como cancha”.

          Quisiera no haber pasado los cincuenta años, porque desde esta meta, comienza el declive de la vida, merma la energía, sofoca la respiración y corta el aliento ante los fracasos de no haber logrado  el milésimo de las aspiraciones juveniles.

          José Santos Chocano, en su inolvidable poema, Nostalgia, no tiene reparos en decir la verdad personal a la vez, universal:

          ¡He vivido poco! ¡Me he cansado mucho!           

        Quien vive de prisa no vive de veras

          quien no echa raíces no puede dar frutos…

        Sin, embargo este teorema de “cuales”, cae por otra vertiente, sube y baja por otra escalera, se pierde en la duda y revive en otra probeta, cuando hay un interés sublime, cuando renacen los recuerdos y perviven los verdaderos amigos, ¡Qué amigos!…mejor es decir ¡hermanos!.

          Pero no esos hermanos que pregona una secta religiosa, sino hermanos, condiscípulos, gemelos, confidentes, mellizos, víctimas de las vicisitudes y los malvados percances, pero siempre firmes, inamovibles.

          Hasta quisiéramos encontrar el rincón donde Dios guarda la llave para dar vueltas al mundo, a las estrellas y todos los cuerpos celestes del universo, solo por ver el rostro de mi MADRE, tan angelical, que nunca se enfada y disimula sus quebrantos con una sonrisa “de oreja a oreja” hasta cuando te cambia los pañales después que te has hecho la “pila” o la “tata”, momento en que todos abandonan el lugar asqueando y las más cándidas tratando de contener la vomitada. Solo mamá te hace la higiene con resignación y hasta con contento.

          Hay cosas que uno no puede comprender y se ha dejado en la vera del camino como una incógnita o una resignación. Veamos:

          LA HERMANA LUZ DEL CANDIL (*)

          ¿Recuerdas cuántas madrugadas,

          con tu hermana luz

          del candil

          volteaste las hojas de tus cuadernos

          buscando el faro que te guíe

          por los oscuros caminos

          de la azarosa vida?                                                         

        …………………………

        (*) Poema inédito

        Y cada vez que piensas, cuando llegan las primaveras, vez nuevas flores que alegran tu vida y perfuman tu espíritu. Es que nadie muere en la víspera, sino el día señalado por el destino.

          ¡Alegría…alegría, de natura que canta! (Vieja canción entonada por jóvenes). Tu piel estará arrugada, pero el espíritu está jovial, lozano, salta, brinca, vence obstáculos y los ojos marchitos, vuelven a ver esos paisajes de ensoñación por donde disfrutaste acompañado por tu “divino tesoro”, !!!!La juventud¡¡¡¡

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