CRONICAS BAHIANAS

¡BANG!!!!

Pasó el 7 de setiembre, Día de la Independencia del Brasil y la sensación que tengo después de las expectativas creadas para esta fecha, se pueden graficar con la imagen que da inicio a esta Crónica. En efecto, desde hace casi dos meses el presidente Bolsonaro viene, con su estilo característico, engrosando su discurso contra los otros Poderes del Estado y, ante la llegada de la celebración del 7 de Setiembre, convocó a sus seguidores a movilizarse para mostrar al Supremo Tribunal Federal y al Legislativo que “el pueblo” está con él y que es mejor dejarle el espacio libre para sus acciones.

La antesala fue el juego Brasil – Argentina por la eliminatorias de la Copa del Mundo, 05 de setiembre en São Paulo: De repente, a los cinco minutos de juego, ingresaron al campo funcionarios de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria ANVISA y de la Policía Federal para retirar cuatro jugadores que habrían entregado informaciones falsas a las autoridades sanitarias…parecía que iban capturar algún líder del narcotráfico continental, tal el despliegue de efectivos, carros, motos, sirenas y otros etcéteras.

“¡Mira la policía allí afuera! El ómnibus de la de Choque, ¡la policía militar, la policía federal! …los carros entraron al garaje del Estadio…” propalaba un canal de TV; en el otro un ex futbolista, ahora comentarista, reconocidamente bolsonarista se desgañitaba: “¡marrocas, tienen que enmarrocarlos y llevarlos a la cárcel! Mientras el funcionario de la ANVISA, con un chaleco de la Agencia que tenía escrito: “Health Autority” (¿?), plancheta en manos, iba atrás de los jugadores infractores.

El periodista Moises Mendes, del portal 247, canta la bola: “La Anvisa, la Policía Federal y todos los sabuesos comprometidos en la farsa de la invasión del campo, para agarrar en evidencia los jugadores argentinos, no estaban preocupados con un episodio que vendría a convertirse en un escándalo internacional. El mayor negacionista del mundo, el sujeto consagrado como genocida, empujó la Anvisa y la Policía Federal para la farsa del gran teatro del gobierno que de una hora para otra defiende la salud pública”.

Tenía razón, la selección argentina ya estaba en São Paulo desde el viernes (03/09), entró por el Aeropuerto (donde hay equipo de la Anvisa), entró y salió del hotel, entrenó en el estadio del Club Corinthians y solo el día del juego se dieron cuenta que había cuatro casos irregulares; así, resulta patético que el médico y contralmirante ( ¡Ops! Otro militar en la línea) Antonio Barra Torres, presidente de la Anvisa, haga pose de victima porque “creyó en la buena fé de los argentinos”.

El profesor Wilson Roberto Vieira Ferreira analiza el caso (06/09); se trata de un acontecimiento comunicacional generado a propósito y que cumple varias funciones simultáneas:

· Su significado atiende todas las posiciones del espectro político; para la extrema derecha, el Gobierno venció porque “le dio el vuelto a la Globo”; para la derecha, “los argentinos no deberían ni haber entrado al Brasil, se burlaron del Brasil”; y, para la izquierda, “fue una derrota de Bolsonaro”; es decir, control total del espectro;

· Novedad: no en el sentido periodístico, sino por el impacto del sensacionalismo – ¿después de más de 600 mil muertos y de todo el negacionismo sanitario, ahora el Gobierno resolvió hacer valer los protocolos sanitarios?;

· Transitorio: surge como una rápida estocada, pero suficiente para iniciar un efecto exponencial narrativo;

· Simultaneidad: esta forma de comunicación ocurre en secuencias nómades, por ejemplo este crió links en vivo entre Brasilia y Buenos Aires;

· Imprevisible: como se puede deducir del tono perplejo de varios periodistas…”pensaba que ya había visto todo como periodista y ahora estamos viendo esto”, o sea, no avisa que va ocurrir.

Todo ello construido sobre un elemento presente en el imaginario brasileño: la matonería y ajusticiamiento propios del poder, heredado desde la dictadura militar. ¿El objetivo? Crear caos y miedo. Por lo tanto, este fue el movimiento preparatorio para lo que sería la gran demostración de fuerza de Bolsonaro; ¡Ah! Si, las Fuerzas Armadas cancelaron el tradicional Desfile de Fiestas Patrias (que el año pasado, en condiciones sanitarias más precarias, fue mantenido).

Bueno, y llegó el 7 de setiembre, dos movilizaciones fueron a las calles: las de apoyo a Bolsonaro y el tradicional Grito de los Excluidos de los grupos de izquierda. El Grito de los Excluidos mantuvo la performance de otros años. Ya la de apoyo a Bolsonaro…

El Portal 247 registra que los organizadores reconocen haber llegado, optimistamente, al 6% de lo esperado; esperaban entre 1,5 y 2 millones de personas. La Secretaria de Seguridad Pública estima que los participantes llegaron a 125 mil.

Pifio resultado para la finalidad de mostrar poder y donde los organizadores realizaron inversiones pesadas que incluye distribución de camisas, transporte y 100 reales por participante, conforme se puede apreciar en un video obtenido por el Portal Midia Ninja en uno de los ómnibus que transportaba “apoyadores”, propietarios de empresas de transportes envían sus vehículos a las manifestaciones, los gremios de choferes divulgan que ellos no hacen parte del movimiento…y así por adelante.

“¿Dónde está el mar de gente? Flopou”, registran las redes sociales (no conocía ese neologismo “flopó” para significar fracasó) y, por lo visto es así. Lo que no significa que acabó; Bolsonaro agredió en su discurso al Congreso y al Supremo Tribunal Federal, particularmente al ministro Alexandre de Morães y repitió sus bravatas acostumbradas; la prensa corporativa inclusive lo criticó, lo que no quiere decir que no continúe en el consorcio de derecha que gobierna el Brasil.

Por ello, la noticia del campo de Albacora solo aparece en páginas interiores. Explicando: el campo de Albacora es la nueva parcela de la Petrobras puesta a subasta, explicado por el profesor Francismar Cunha Ferreira de la Universidad Federal de Espirito Santo, en una publicación de la prensa alternativa: “La división en parcelas de la Petrobras sigue a ritmo acelerado desde el golpe de 2016…el caso del Campo de Albacora es importante porque (1) son activos de alta producción – 16º. y 17º campos con mayor producción de petróleo en el Brasil en julio de 2021 – y aun poseen grandes reservas a producir; (2) los recientes descubrimientos en el pre-sal suponen el aumento de productividad de estos campos; y, (3) debido a su localización en el interior del polígono del pre-sal no se puede desconsiderar la posibilidad de nuevos descubrimientos importantes, vendidos en rodadas aun en régimen de concesión.

!Bang!

Hasta breve.

Jesus Enrique Tinoco Gómez

Salvador, 09 de setiembre de 2021.

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