CRONICAS BAHIANAS

EL HIMNO DE LAS AMÉRICAS Y LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

Por  Jesús Enrique Tinoco Gómez

                                          (Desde el Brasil)

En la escuela y en el colegio, cuando por ellos pasé, se cantaba todos los días; el himno nacional, una estrofa por día, el himno del colegio y músicas relativas a la efeméride del día. Uno de los himnos que se repetían con frecuencia era el Himno de la Américas (sigue enlace para recordarlo <https://youtu.be/0uErp6UwStk>).

No recuerdo si los profesores nos informaron el origen y alcances de este himno, probablemente sí, no lo guardé en mi memoria; el himno fue para celebrar el Día de las Américas, instituido en 1931, estableciendo el 14 de abril como símbolo de su soberanía y de su unión voluntaria en una comunidad continental. Históricamente comenzó en 1980 con la Primera Conferencia Internacional Americana, creándose la Unión de Repúblicas Americanas que tenía como secretaria permanente la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas. Con el correr del tiempo estas organizaciones dieron paso a la Unión Panamericana y finalmente a la actual Organización de los Estados Americanos (OEA) en 1948.

Comienza con “Un canto de amistad de buena vecindad / Unidos nos tendrá eternamente” y concluye con el estribillo: “Son hermanos soberanos de la libertad / Son hermanos soberanos de la libertad”. El autor, Letra y música, es del argentino Rodolfo Sciamarella; quien incluyó 21 países, entre los cuales Cuba que, en 1969, fue retirado del texto original porque este país fue expulsado de la OEA. ¡Ah! Y falta incorporar los 14 países que fueron incorporándose en el transcurso; hoy son 35.

La 1ª. Cumbre de las Américas ocurrió en 1994, en Miami, Florida, actuando como anfitrión el presidente Bill Clinton; ahora, nuevamente los Estados Unidos de Norteamérica actúan como presidente del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres (Gric), órgano deliberativo de la Cumbre. Por ello la convocatoria a esta 9ª. Cumbre lo hace el presidente Joe Biden, definiendo como sede Los Angeles, California. Este encuentro incluye otros tres foros oficiales de partes interesadas: el Noveno Foro de la Sociedad Civil, el Sexto Foro de Jóvenes de las Américas y la Cuarta Cumbre de CEO de las Américas; bajo el lema Construyendo un futuro sostenible, resiliente  y equitativo.

Según los organizadores, cada foro fomentará un mayor diálogo entre los jefes de gobierno y las personas y empresas de las Américas para abordar los desafíos y oportunidades hemisféricas, incluida la inclusión social, la recuperación económica, el cambio climático, la transformación digital y la democracia.

Al hacer la invitación el anfitrión excluyó a Cuba, Venezuela y Nicaragua, por juzgarlos regímenes dictatoriales y autoritarios. Diferente de otras oportunidades, las reacciones fueron desaprobatorias e inmediatas: el presidente de Méjico, Manuel López Obrador informó que su país no concurriría si se mantenía el veto a esos tres países; Bolivia se posicionó de manera semejante, así como los países del CARICOM, e inclusive el presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, informó que no asistiría.

También se pronunciaron, a inicios de mayo, el Grupo de Puebla y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en el sentido que la Cumbre de las Américas no debe excluir a ninguna nación, en un claro mensaje a sus organizadores. «El Grupo Puebla invita al gobierno de [el presidente de Estados Unidos, Joe] Biden a realizar la próxima Cumbre de las Américas en Los Ángeles en junio, sin excluir a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua», dijo el grupo político en un comunicado. La CELAC insistió en que «es fundamental superar las barreras ideológicas y enfocarse en la búsqueda de consensos», debido a las graves consecuencias que la pandemia del coronavirus ha traído a la región.

Abril y mayo fueron de intensas actividades diplomáticas de los organizadores, llevando en consideración que si Fernández y Bolsonaro, Argentina y Brasil respectivamente, no se hicieran presentes en la Cumbre, habiendo se reunido con el presidente ruso Vladimir Putin poco antes del conflicto de Ucrania, sería un desgaste muy alto para el gobierno liderado por Biden; fue escalado el senador demócrata Chris Dodd, quien consiguió convencer a Fernández y Bolsonaro pero no a López Obrador.

Ambos estuvieron presentes, pero los percances continuaron: de 35 países tres no se hicieron presentes por no aceptar la discriminación con Cuba, Venezuela y Nicaragua, ellos fueron Méjico, Bolivia y Honduras; por motivos diversos tampoco se hicieron presentes los presidentes de Guatemala, Uruguay y El Salvador.

Y este terminó siendo, en realidad, el tema central de la Cumbre: la legitimidad de Estados Unidos para liderar las Américas; la decisión de Biden de dejar fuera a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua se mostró altamente negativa; la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, explicó: «(Biden) cree que debe atenerse a sus principios y no invitar a dictadores»; ese mismo día cometió una gafe monumental, confundió Brasil con Venezuela durante una rueda de prensa. El presidente López Obrador confirmó que faltaría a la cita y enviaría en su lugar a su canciller Marcelo Ebrard.

Karine Jean-Pierre no fue la única en quedar mal; también el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, tuvo un contratiempo durante la apertura del Foro de la Sociedad Civil, 06 de junio, donde destacó que la celebración de este encuentro regional refleja «el compromiso de Estados Unidos de renovar su alianza hemisférica», en la entrevista con periodistas fue interrumpido por uno de ellos encarándolo por la participación de la OEA en las elecciones de Bolivia, sin conseguir dar una explicación satisfactoria.

El discurso del presidente argentino culminó el sentido de la Cumbre. Siguen algunos trechos:

“Quiero empezar estas palabras estimando los esfuerzos realizados en la organización de esta Novena Cumbre de las Américas. Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que debíamos estar, en este ámbito tan propicio para el debate.

Hoy me toca hablar en mi condición de presidente pro tempore de la CELAC. Somos la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe. Allí convivimos en la diversidad y nos respetamos. Tenemos miradas distintas, pero compartimos preocupaciones semejantes en este presente tan complejo.”

………………………………………………………………..

“Definitivamente hubiésemos querido otra Cumbre de las Américas. El silencio de los ausentes nos interpela. Para que esto no vuelva a suceder, quisiera dejar sentado para el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la Cumbre no otorga la capacidad de imponer un “derecho de admisión” sobre los países miembros del continente. El diálogo en la diversidad es el mejor instrumento para promover la democracia, la modernización y la lucha contra la desigualdad.”

………………………………………………………………….

“Presidente Biden. Estoy aquí tratando de construir puentes y derribar muros. Como presidente de la CELAC quiero invitarlo a participar de nuestra próxima reunión plenaria. Sueño que en una América fraternalmente unida, nos comprometamos a que todos los seres humanos que habitan nuestro continente tengan derecho al pan, a la tierra, al techo y a un trabajo digno.” (El texto completo pueden encontrarlo en: (<https://www.tiempoar.com.ar/politica/el-discurso-completo-de-alberto-fernandez-en-la-cumbre-de-las-americas/>)

Parece evidente que el espíritu del Himno está comprometido, es difícil hablar de buena vecindad y, principalmente, de soberanía cuando la injerencia y dominación se materializan con tanta intensidad. Lo mismo se puede decir de la Cumbre. Tal parece que los “usos y costumbres” de alguien definir las reglas y los otros cumplirlas o atenerse a las consecuencias ya no funciona; la propuesta explicita es que las reglas son establecidas en consensos o no son válidas.

La institución integradora continental, la OEA, también fue puesta en jaque, de la forma que ahora existe y funciona muestra que ya no responde a las necesidades de la Región. Es decir, una buena oportunidad para reestructurarlo todo.

Hasta breve

Jesús Enrique Tinoco Gómez

Salvador, 14 de junio de 2022.

También te podría gustar...