CRONICAS BAHIANAS: A LOS 44 MINUTOS DEL SEGUNDO TIEMPO…

El tres de noviembre serán las elecciones para presidente en los Estados Unidos de América; proceso que ya comenzó y viene lleno de jugadas que crean un clima parecido al de los minutos finales de un campeonato importante. Ahora, en tiempos de pandemia, cuando no se puede ir a los estadios, recordé que muchos juegos los asistí por radio.

Radio Central trasmitía Pregón Deportivo, con un equipo de narradores encabezado por Oscar Artacho, un argentino que contratado por Universitario de Deportes, en realidad jugó brevemente por el Mariscal Sucre donde sufrió un accidente y, casualmente, terminó encontrando otra alternativa: la locución en el periodismo deportivo; el programa tenía como fondo musical el Himno de la Américas (sigue el enlace para la versión original: https://youtu.be/zABhPowcMzk )

Ahora es diferente, están las redes sociales, wahtsApp, TV, radio, etc. etc. Pero el clima es el mismo, incluyendo el cucurucho de maní confitado. De repente percibo que, en realidad el partido de fondo ya ha comenzado antes y, ciertamente, continuará mucho después: la caída del imperio USA y la ascensión de su substituto, que por ahora se presenta como una troika: China, Rusia, Iran.

Una rápida comparación de estos contendores puede ser a través de la relación deuda pública versus producto bruto interno. Desde 2015 la deuda pública USA es mayor que su PBI, es decir, está quebrado económicamente. Diferente de China, cuya deuda pública ha crecido pero no pasa del 50% de su PBI, Iran en 2016 llegó a comprometer 40,76 % de su PBI pero lo redujo a 37,9%, y Rusia en 2014 llegó a comprometer 14,4% de su PBI y actualmente bordea el 12%. [fuente: Traiding Economics].

Con ese proceso en curso llega la pandemia que funciona como catalizador de esos procesos; el más notorio en este momento es la evolución del PBI: según el Departamento de Comercio Americano, solo en el segundo trimestre de 2020 en los Estados Unidos hubo una contracción de 31,7%. El Banco Mundial amplia: “el alcance mundial sin precedentes de esta crisis obstaculiza las perspectivas de recuperación de las economías dependientes de las exportaciones y pone en peligro las perspectivas de convergencia de ingresos entre las economías en desarrollo y las avanzadas. Proyectamos una profunda desaceleración sincronizada en 2020 tanto para las economías avanzadas (-8 por ciento) como para las economías de mercados emergentes y en desarrollo (-3 por ciento; -5 por ciento si se excluye a China), y se proyecta que más del

95 por ciento de los países tendrán una tasa per capita negativa crecimiento de los ingresos en 2020. Se espera que el impacto acumulativo del crecimiento del PIB durante 2020-21 para las economías de mercados emergentes y en desarrollo, excluida China, supere al de las economías avanzadas”. Se decir, China es el único país cuyo PBI crece.

Esta contracción del PBI dentro de los Estados Unidos significa recesión y desempleo, fenómenos que acostumbran generar situaciones de tensión social que, en la actual coyuntura muestran en las movilizaciones racistas una punta del iceberg; o sea, el conflicto está dentro y su magnitud es de pronóstico reservado. En el otro lado, la estrategia de “Las nuevas rutas de la seda” son rápidamente ajustadas, una de ellas en curso es la desdolarización del comercio entre los miembros de la troika, otra entrando en escena es la vacuna.

Los lances en otras áreas del partido vienen ocurriendo a ritmo creciente: la visita de Mike Pompeo a América del Sur y después al Japon, Estados Unidos aprueba la venta de armas a Taiwan por valor de unos 1.800 millones de dólares, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China prometió una respuesta apropiada y necesaria de acuerdo con la evolución de la situación.

En América del Sur, que nos afecta directamente, se puede observar que, independientemente de quien gane las elecciones, un objetivo nacional USA es recuperar el control de América Latina, lo que significa aislar Argentina y disminuir el avance económico de China en la región. No es difícil observar los movimientos en ese sentido; manipulación de elecciones, provocación militar, principalmente contra Venezuela, donde cuenta con la complicidad inmediata de Colombia y Brasil, reiteradas tentativas de substituir la actual administración en el Perú, la embajada USA de repente se interesa por el patrimonio pesquero del Perú y denuncia la flota china, la Marina de Guerra aclara: están fuera de las 200 millas, persecución permanente a los seguidores de Correa en Ecuador y otros casos semejantes, donde se hace patente que Brasil y Colombia, junto con el llamado “Grupo de Lima” actúan alineados con la metrópoli.

Pero pierde el paso en Bolivia donde se elige Arce Cataccora, del MAS como nuevo presidente, desmoralizando el golpe del año anterior y la OEA, su fiadora; en Chile el plebiscito aprueba la formulación de una nueva Constitución, derrotando la influencia pinochetista y neoliberal aun en funcionamiento.

Bueno, es en ese panorama que gobernará el ganador de las elecciones en Estados Unidos. Recordando: la política de Estado apunta la necesidad que tiene USA de recuperar el control de América del Sur y la política de gobierno dirá la forma de conducir la anterior.

Las elecciones en “la mayor democracia del mundo” no son nada democráticas. La información oficial (https://www.usa.gov/espanol/proceso-electoral) dice: “Durante las elecciones generales, su voto ayuda a determinar los electores de su estado. Cuando vota por un candidato presidencial, en realidad no está votando por presidente. Le está diciendo a su Estado por qué candidato quiere que vote su Estado en la reunión de electores. Los estados utilizan estos resultados de las elecciones generales (también conocidos como voto popular) para nombrar a sus electores. El partido político estatal del candidato ganador selecciona a las personas que serán electores.”

De hecho, en las últimas elecciones, 2016, Hillary Clinton alcanzó 65,844,610 votos, contra 62,979,636 de Donald Trump; solo que Hillary solo consiguió 227 delegados en el Colegio Electoral, contra 304 de Trump; ¿arte de birlibirloque?, no, apenas una estructura elitista.

Nuevamente están en cancha los Republicanos y los Demócratas porque son los únicos que consiguen cumplir con las exigencias legales estaduales en el país entero. Otros como el Partido Comunista de los Estados Unidos, el Partido Verde, el Partido Libertario y otros de menor significación no consiguen llegar a las finales. En tesis los Demócratas están a la izquierda de los Republicanos; pero ninguno de los dos puede escapar a las políticas de Estado, en este caso: necesitan recuperar el control de América del Sur.

Otro factor importante es el financiamiento de la campaña, que suele superar los 12 meses, es el financiamiento: no hay ninguna limitación para las donaciones (inversiones en realidad) declaradas o anónimas; aquí es interesante registrar que en 1976 la Corte Suprema decidió que los gastos de campaña están relacionados con la “libertad de expresión” y por lo tanto no puede haber ninguna restricción pues afectaría la enmienda constitucional respectiva. Vamos aguardar.

En el intervalo aparece el siguiente anuncio en la página Facebook de Nelson Manrique: “Después de un largo periodo de preparación lanzamos a la circulación La Corriente, una revista de política y cultura que aspira a contribuir al debate en estos tiempos, tan cargados de riesgos y de posibilidades. Pueden compartirla y usar su material libremente, sólo les pedimos que citen la fuente.” ¡Bienvenidos!

Un abrazo

Enrique Tinoco

Salvador, 29 de octubre de 2020

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