CRONICAS BAHIANAS: LA COCINA DE LOS ÁNGELES

ENRIQUE TINOCO (Desde el Brasil)

En la Universidad Agraria de La Molina (Lima), en los años 60, había los Jueves Culturales, en uno de ellos asistí a La cocina de los ángeles, de Albert Husson, escenificado por el grupo Histrión, teatro de Arte, que contaba con Carlos Gassols, Lucía Irurita, Haydée Orihuela, Michel Morante, los hermanos Tulio, José, Carlos y Mario Velásquez, entre otros. La narrativa de La cocina de los ángeles, divertidísima comedia, gira en torno de tres presidiarios confinados por tremendas culpas en el presidio de Cayena, isla penal francesa, que aparecen en una noche de Navidad a acabar con el mal, a poner algunas cuentas en orden, y a despertar el amor, todo porque sí, sencillamente porque es Navidad, porque los tres condenados por crímenes monstruosos son tres buenísimas personas, tres verdaderos ángeles.

Bueno, la coyuntura actual me produce una sensación semejante a la de haber asistido La Cocina de los ángeles; veamos, en la crónica anterior registraba: “En este momento, 18 estados y el Distrito Federal están con más del 80% de sus lechos UCI para Covid-19 ocupados, el “record” de óbitos llegó a 1824 en 24 horas; los gobernadores pretenden comprar vacunas directamente, entre ellas la Sputnik V, para lo cual necesita el visto de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, la Medida Provisional que daba cinco días de plazo para este procedimiento fue vetado por Bolsonaro, y fue al Congreso para revertirlo…y”

Y, cuando el “record” subía para 1900 y luego pasaba de 2000, con toda la artillería de la prensa corporativa centralizada en este tema; el ministro Luiz Edson Fachin, del Supremo Tribunal Federal, anuló el lunes 8 de marzo las condenas de Lula en los casos del tríplex de Guarujá, de la chacra de Atibaia y de la sede del instituto Lula porque, en su evaluación jurídica, la 13ª Corte Federal de Curitiba, que tenía como titular el ex-juez Sergio Moro, no tenía competencia para procesar y juzgar Lula. Con esa decisión, el ex-presidente vuelve a tener derechos políticos y puede disputar elecciones.

¿El ministro Fachin? ¿Aquel que desde que substituyó al ministro Teori Savascki en la responsabilidad de la Lava Jato en el Supremo Tribunal Federal actuó contra Lula? ¿Aquel de quien Deltan Dallagnol, el jefe de la Fuerza Tarea, según las denuncias de The Intercept Brasil, dijo: “Aha, Uhu, Fachin es nuestro? Podría tratarse de un rumor, la noticia me llegó por un canal de prensa alternativa, fui verificar en los canales de prensa corporativa: en los canales abiertos, solo el registro del hecho, fui a los canales cerrados de la prensa corporativa, me recordaron los balbuceos de Martinez Morosini para anunciar que Barrantes Lingan había sido elegido alcalde de Lima, por lo visto, también fueron sorprendidos. Y comenzó “en vivo y en directo” una serie de ensayos de interpretación, comentaristas, analistas e invitados tejían

interpretaciones de todo tipo, siempre con un fondo con la imagen de Lula, de rojo, enérgico o colérico o, alternativamente, preso, siendo conducido a la reclusión, de repente surgió la información del reportero económico: ¡la bolsa cayó y el dólar disparo! Ahora se cristalizó el guion: el mercado reaccionaba negativamente.

Hasta entonces el eje de la agenda de comunicación tenía como coartada la pandemia: “todo estaba yendo bien, la política de recuperación económica de Guedes funcionaba, hasta que llegó la pandemia…”; solo que, un año después, ya se nota su inconsistencia; la decisión de Fachin actualiza esa coartada: “todo iba bien, agenda de reformas y privatizaciones, ahora ‘sueltan’ Lula…”. Bueno, llegó la hora de los noticieros de los canales abiertos, el mensaje clave estaba listo: Pandemia más Lula genera polarización; este es el mensaje homogéneo que sale, como noticia para el grueso del público.

Los indicadores de la pandemia, cada vez peores, pasan a segundo plano en la prensa corporativa, solo no la eliminan porque es demasiado evidente, pero el grueso de las materias ahora es de los juristas (impresionante la cantidad de expertos que surgen); los análisis de la sentencia menudean, los de la prensa corporativa argumentan que la decisión puede ser revertida porque en el juzgado efectivo los procesos pueden ser reabiertos, la prensa alternativa conmemora, “¡ Se hizo justicia!.

¡Ahí no más cae otra bomba! La 2ª Sala del Supremo Tribunal Federal, formada por los ministros Edson Fachin, Carmen Lucia, Ricardo Lewandowski, Gilmar Mendes y Kassio Nunes, informa que retomará otro Habeas Corpus de Lula, donde se juzga la supuesta parcialidad del ex juez Sergio Moro y que había sido suspendida hace dos años por pedido de vistas de Gilmar Mendes; dígase de paso que al momento del pedido de vistas ya habían votado los ministros Carmen Lucia y Edson Fachin por el no conocimiento del mérito; en este caso, de ser aprobado el HC, Lula quedaría libre de los procesos de la Lava Jato y Sergio Moro sufriría alguna pena. Un pronunciamiento de Lula en San Bernardo del Campo, São Paulo, es cancelado para esperar el juzgamiento de este segundo HC.

Esta vez la sesión fue transmitida, además de la TV Justicia, del STF, por la TV corporativa y la alternativa. Me obligué a asistirla. El ministro Gilmar Mendes utilizó más de hora y media para emitir su voto, en la fundamentación usó los resultados de la Operación Spoofi, de la Policia Federal, material presentado por la defensa de Lula y jurisprudencia del STF, la conclusión fue: Sergio Moro, en el papel de juez, fue parcial, con motivaciones políticas, por lo tanto todos los procesos contra Lula en la 13ª Corte de Curitiba deben ser anulados, Moro sancionado, entre otras cosas a pagar los costos procesales; el ministro Ricardo Lewandowski también votó por la parcialidad de Moro, produciéndose

un empate, con los votos ya emitidos hace dos años; el ministro Kassio Nunes, argumentó que siendo nuevo en la 2ª Sala necesita de tiempo para revisar el proceso, pidió vistas.

Ahora Lula hizo su colectiva de prensa, comenzando con un discurso a la altura de quien ya fue dos veces presidente. La prensa alternativa conmemora que inclusive la prensa corporativa reconozca que Lula tiene “estatura de estadista”; y para complementar, Bolsonaro, por primera vez en lo que va de pandemia aparezca en una colectiva de prensa con mascara, que tenga un globo terráqueo a su lado (imagino que para evitar la acusación de terraplanista) y, lo más importante, firme el instrumento legal que permite a Estados y Municipios comprar vacunas. Con este instrumento el Consorcio de Estados Nordestinos compra 39 millones de vacunas Sputnik V, que las compartirá con los estados de otras regiones.

Y bueno, en la realidad ¿qué cambió? Por lo que observo, prácticamente nada: la agenda neo liberal continúa ejecutándose “normalmente”, el desempleo sigue aumentando, las privatizaciones continúan, la economía está estancada, el desmonte de los derechos de la población continua, la gasolina alcanzó 0,98 de dólar por litro, el gas de cocina subió y no hay pueblo en las calles ni camioneros parando el transporte, inclusive la compra de vacunas solo tendrá algún efecto mitigador en algunas semanas, pero el país sigue sin un plan de combate al covid-19; y casi todas las figuritas del álbum continúan las mismas; aquí hay dos cambios: los militares, activos y retirados, ocupan la maquina publica en una proporción a la cual cuando era dictadura militar no llegaron, el control total del ejecutivo y el legislativo por Bolsonaro quien eligió los presidentes de la Cámara y el Senado al costo de dos ministerios y algunos billones de enmiendas parlamentares y, ahora, Lula, retorna que a la escena, manteniendo la espada de Damocles jurídica sobre su cabeza.

Sobre ese fondo real, trágico, me parece evidente que los todos los partidos políticos, los de derecha y los de izquierda, los de arriba y los de abajo, en general todos, actúan ignorando el universo real, reproduciéndose según una narrativa cuyo libreto es ajustable siempre; y también en este escenario es, desde hace un tiempo, la derecha que define ese libreto, los otros funcionan a remolque, reactivamente; el apuntador (como en el teatro), es la prensa y el mérito de esta coyuntura es que puso en evidencia uno de sus mecanismos de ajuste del libreto, actualizando o creando las imágenes adecuadas para el consumo del público. Estos ajustes continúan “cocinándose”.

Hasta breve

Enrique Tinoco

Salvador, 16 de marzo del 2021

También te podría gustar...