DÍA DEL CAMPESINO

Nelly Villanueva Figueroa

El 24 de junio de 1969, el Presidente del Gobierno Militar, General Juan Velasco Alvarado, promulgó la Ley 17716 de Reforma Agraria y cambió la denominación “Día del Indio”, por “Día del Campesino”, para valorar la importancia del rol que desempeñan los hombres y mujeres del campo, en la vida nacional. Fue la segunda vez que se cambió el término despectivo de “indio”, ya que la primera vez fue cuando el Presidente de Huaylas (Ancash), Toribio de Luzuriaga y Mejía, decretó cambiar el trato humillante de “indio” por el trato de “ciudadano”, con los mismos derechos de los demás habitantes, ya que “todos pertenecemos a la gran familia americana”.

Los campesinos merecen nuestro homenaje y gratitud, porque trabajan arduamente para darnos seguridad alimentaria, con los productos básicos que cultiva. Son ejemplo de trabajo, de una vida pacífica, en permanente unión con la naturaleza. Están presentes en la Literatura y en el arte en general. Una muestra es el bello poema Pastorala de Mario Florián:

… “Para mirar los jardines de tu manta,

para sostener el hilo de tu ovillo,

por oler las manzanas de tu cara,

por derretir tu olvido; ¡Mis suspiros!

Pastorala

Pastorala. …

Otra muestra en la pintura es el cuadro “Angelus” del pintor francés, Jean F. Millet que deja plasmada la estampa de una pareja de campesinos que interrumpen su labor, para elevar sus oraciones, al atardecer.

Se dice que el campo sólo anida pobreza, atraso, primitivismo; pero el campo en el Perú es un prodigio de diversidad de recursos, que generan vida y desarrollo, como lo demuestra la grandeza del imperio incaico. Por el abandono del Estado, actualmente, existe crisis y pobreza, baja calidad de vida, deficiente salud y educación. Para salir de esta situación, muchos campesinos han optado alternativas negativas, como cultivos ilícitos, incorporación a las guerrillas, migración a las ciudades.

En nuestro territorio, las fuerzas geológicas están dispuestas para que no haya agricultura. No obstante los campesinos, en sus pequeñas parcelas, con trabajo colectivo y sencillas herramientas, abren surcos en la tierra, remueven el suelo, echan la semilla y surge el milagro: Cosecha frutos para matar el hambre.

El campesino requiere tecnología, capacitación para enfrentar el cambio climático, los desastres naturales, los efectos de la pandemia; infraestructura de riego y de transporte, semillas mejoradas, acceso al crédito blando, estímulos para la asociatividad que pueda facilitar la adquisición de insumos, el trabajo agrícola en mejores condiciones y el salto a una agricultura de mayor escala.

Es necesario reconocer el esfuerzo del campesino, heredero y depositario de una cultura milenaria, productiva y creativa; revalorar los productos andinos, favorables a la salud colectiva y al orgullo nacional. Honor y gloria a los hombres y mujeres que viven en el mundo rural, fecundo y bello, injustamente marginado.

SAN PEDRO Y SAN PABLO

Nelly Villanueva Figueroa

Simón Pedro y Pablo de Tarso son las columnas de la naciente iglesia de Jerusalén, los pilares fundamentales para el avance del cristianismo. Ambos recibieron la misión de difundir la prédica de Cristo.

Pedro se convirtió en “Pescador de Hombres” y recibió las llaves del reino de los cielos. Se comprometió a apacentar el rebaño, como Buen Pastor. Es el “Príncipe de los Apóstoles”, primer Obispo de Roma y primer Papa. Por eso también es el “DÏA DEL PAPA” y el día en que se recoge el óbolo para hacer caridad a los pobres de diferentes países.

San Pedro es patrón de los pescadores y por eso se le rinde homenaje en muchos puertos, con una procesión en el mar y otras actividades como ferias, veladas culturales, desfiles, festivales y otras. El 29 de junio es la fiesta de San Pedrito en Chimbote, en Chorrillos, en el Callao, en Paita. También en la fecha, se rinde homenaje al mártir de la Independencia, JOSË OLAYA.

San Pedro fue crucificado en Roma, durante el reinado de Nerón. Pidió ser colocado de cabeza, en respeto a su Maestro Jesús que también murió en la cruz.

San Pablo nació en Tarso, actual Turquía. Era un perseguidor de los cristianos; pero se convirtió al tener una visión divina que lo cegó; pero recuperó la vista cuando se bautizó en Damasco. Inició su tarea de evangelizar a los gentiles. Fue perseguido y decapitado en Roma, también durante el reinado de NERÓN.

Ambos Santos tienen estas similitudes:

1. Son fundadores de la Iglesia de Roma.

2. Son la columna espiritual de la Iglesia. El Papa Francisco dice que son “Nuestros compañeros de viaje, en la búsqueda de Dios”.

3. Ambos padecieron en Roma. La Basílica de San Pedro fue construida sobre su tumba. Pablo está enterrado en la Basílica de San Pablo.

4. Son patronos de Roma y representantes del Evangelio.

5. Son la versión contraria de Caín y Abel. Son un nuevo modo de ser hermanos, auténticos, complementarios.

Honremos a San Pedro y San Pablo que nos llaman a la santidad, a pesar de nuestras debilidades humanas.—

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