JORGE ZAVALETA Y SU AMOR POR HUARAZ (*)

Por Nelly Villanueva Figueroa

         A lo largo del camino, encontramos el regalo de la presencia de Jorge Zavaleta Garnica. Ya nos dejó físicamente, pero su espíritu sigue con nosotros. Mientras vivamos siempre lo tendremos presente. No se ha ido del todo, porque queda el recuerdo de su voz, de su imagen de hombre servicial, generoso, optimista y sobre todo desinteresado y sencillo, pero a la vez, fuerte, haciendo uso de la ironía y del buen humor. Queda también su ejemplo como esposo digno y padre responsable, iniciando emprendimientos a favor de sus hijos.

            Pienso que no debemos recordarlo con pena,  sino con alegría, porque está en un mejor mundo, lejos de las tribulaciones cotidianas.

            Fue fructífero su trabajo en la Municipalidad, como Secretario General y como Presidente del Comité de Festejos del Sesquicentenario de Huaraz. Fue fabulosa la participación de todas las instituciones convocadas por él, para realizar un desfile colorido y multifacético y unas charlas académicas y exposiciones en la Catedral, por primera vez convertida en recinto cultural y artístico. Tampoco fue vana su actividad dentro del Centro Federado de Periodistas, desde donde hacía llegar el pronunciamiento del gremio, a favor de la justicia y de la libertad de expresión. Sus gestiones como ciudadano del Barrio de Belén, dieron como resultado tener una capilla remodelada, acorde a la modernidad y a la populosa congregación de los feligreses, fervorosos devotos de la “Virgen Belenita”

            La partida temprana de Jorge, nos ha dejado una gran lección: la caducidad de la vida, por lo que debemos aprovecharla al máximo, sin rencores y más bien gestionando muchos encuentros, muchas campañas a favor de causas justas, como lo hizo él. Por eso, le decimos gracias, por tantas actividades que desarrollamos juntos. Gracias por su compañía y por su amistad, ya sea como periodista mordaz o como maestro de ceremonias, dinámico y locuaz: como político polémico y conciliador a la vez. Por todo ello merece nuestro reconocimiento y por qué no, nuestro aplauso.

            Querido Jorge, desde donde estés, sé nuestro faro y guía para trabajar por Huaraz, que, sin ser tu tierra natal, la amaste entrañablemente.

(*) Del libro, FULGORES, de Nelly Villanueva Figueroa, Pag. 72 al 74. Ediciones KATEQUILLA. Junio 2022.

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