LOS LLORONES

Olimpio Cotillo C.

         Casi siempre los hermanos menores se quedaban en casa cuidando al sobrino primerizo, a veces porque la mamá se iba al cine, a un compromiso social o sencillamente de compras. En esos casos, la casa quedaba casi abandonada a excepción de la presencia de los dos bebés.

            Pero resulta que el tío era casi de la misma edad que el sobrino o por lo mucho le llevaba un par de años.

            Bueno hubiera sido que el sobrino se quedara durmiendo todo el tiempo. Generalmente quería teta o cambio de pañal.

            Al principio, el cambio de pañal era dificultoso pero no imposible. En algún momento había visto a la hermana hacer esta tarea y parecía fácil. Pero en el campo de los hechos, resultaba penoso, húmedo y a veces de mal olor.

            Pero así y todo conseguía su propósito y a seguir en sus entretenimientos como todo niño de esa edad.

            Pero habían noches en que el tío tenía que pasárselas en vela, porque el sobrino no dejaba de llorar ni cuando le daba vida y color a sus juguetes, a los mimos más salameros, a las súplicas y ruegos más plañideros.

-Buuuuu…buuuaaaa

-Cállate yaaaa… Cállateee yaaaa…

            Y el sobrino seguía más caprichoso que nunca y su llanto llenaba la habitación que salía horrorosamente por las ventanas, por las rendijas escondidas, por la puerta…Era un dúo incomparable de lloro.

            Lo peor, que el tiempo se prolongaba infinitamente, los minutos eran siglos y el llanto era eterno y las súplicas para que cesara en su llorera no surtía efecto, hasta que tío y sobrino se ponían a llorar en dúo y a la competencia. El tío cargado al bebé no encontraba la fórmula de consuelo…hasta que al agotarse las lágrimas, ambos se quedaban dormidos.

            A media noche, crujía la puerta y entraba la mamá acompañada de las hermanas, hermanos con quienes habían participado de la fiesta y al ver a los dos niños dormidos se sorprendía:

-Hay que lindo, mi tesoro y su tío se han quedado dormiditos como dos angelitos.

¿Verdad que sí?.

                                                           Hz. 06:09:21

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