MÁS ALLÁ DEL INFIERNO

Olimpio Cotillo C.

       El contingente de soldados se había retirado del escenario bélico, en que lucharon con el enemigo con coraje y decisión hasta lograr aniquilarlos. La selva calló unos instantes, los disparos se silenciaron. Solo una ráfaga de viento meció la copa de los gigantescos árboles.

            Todo volvió a la calma. Uno que otro pájaro lanzó su canto.

            Derrepente, el soldado José Francisco, extraviado en la tupida selva continuó dando sus pasos haciendo crujir las hojas secas caídas al piso. A lo lejos una voz lastimera pedía auxilio por piedad y por Dios.

            José Francisco se orientó hacia donde venía el eco de compasión y se sorprendió al ver a un soldado que se debatía entre la vida y la muerte. No tenía ni brazos ni piernas y las huellas de ellas estaban trituradas.

            José Francisco se sobrepuso al dolor de ver en ese estado a su compatriota e intentó cargarlo en sus espaldas sudorosas, pero era inútil, con el movimiento, el herido sentía más dolor.

            El soldado moribundo musitó: ¡Hermano! –le dijo – por favor, ten compasión de mí. Ya no pienses salvarme la vida…más bien, toma la bayoneta y dame muerte…ya no tengo valor para seguir viviendo. Toma mi escapulario y cuando te encuentres con mi madre, dile que ya soy “Cabo” y mando un ejército en “Más allá del infierno”. Dile que voy a ir a visitarle…

            Los ojos de José Francisco, se cubrieron de lágrimas al ver sufrir a su compatriota, pero ¿darle la muerte?.

            Las convulsiones del soldado herido eran cada vez más dolorosas y temblaba su cuerpo de dolor.

            ¡Ten piedad, hermano!…dame la muerte, le repetía su compatriota herido.

            José Francisco, pidió perdón a Dios y caló su bayoneta y le atravesó el corazón.

            -Gra…cias…her…ma…no, dijo al expirar y su alma se fue de este mundo.

            -Perdón, Dios mío…Perdón, exclamó, José Francisco y los árboles fueron los únicos que le escucharon…

                                                           Huaraz, 28:07:2022

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