NO TODOS ESTAMOS POLITIZADOS

En cualquier parte del mundo, no todos están politizados. No todos están enfermos del cáncer de la ambición y del poder.

            No todos están dispuestos a recibir consignas o dar órdenes para que los cumplan a pie juntillas.

            No todos están predispuestos a perder su libertad a cambio de dádivas o mendigar favores o pasar noches en vela pensando cómo eliminar a tal o cual enemigo político que se encumbra haciendo peligrar la gobernabilidad que está madurando entre manos a fuerza de cambalaches y alianzas de contranatura.

            ¿Por qué en cada elección, el ganador se cree dueño de la nación? El que puede hacer y deshacer lo que está instituido por mandato de la Constitución. EEUU tiene la Carta Magna más antigua del mundo, pues data de 1787, es decir tiene una antigüedad de 234 años y sigue vigente.

            Y en el Perú queremos cambiar nuestra ley de leyes cada cierto período de acuerdo a intereses subalternos de cada agrupación que llega al poder.

            Aberrante, inconsistente, amañado, violatorio…

            Hay quienes quieren una constitución de acuerdo a su medida con el cuento de querer favorecer a los pobres y necesitados. Cuento viejo con el que el lobo engañó varias veces a Capirucita, pero que hoy ha madurado como para seguir pasándoselo la píldora de la mentira y el engaño.

            Hoy en día, hasta se quiere hacer una constitución a la medida y capricho de un triste personaje como Bellido que ha dicho muy suelto de huesos “Con Castillo o sin Castillo, Perú Libre tendrá una nueva Constitución”.

            Esto es el colmo que en el linaje de lo insólito se diría “Es verdad, aunque usted no lo cree”.

            Algo más, Perú Libre y sus líderes encaramados en el VRAEM (Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro) o más conocido como el “Valle de la droga”, da mucho que pensar e invita a mucha reflexión por sus síntomas perniciosos de intentar fundar un “narcoestado”. Esto sería igual que un diluvio o un sismo peor que  del 70.

            No tenemos ningún interés a que tal o cual persona sea el mandatario de la nación, pero sí, aspiramos a que nuestros ciudadanos vivan mejor, prosperen, y luchan a que desaparezca el hambre y la miseria; a que la delincuencia sea solo una pesadilla y la corrupción un cuento del ayer.

            Señor Presidente Castillo, no permita a que lo utilicen, haga valer su principio de autoridad. No es Perú libre el que lo ha elegido, es la mayoría peruana que tuvo fe en un maestro primario. Maestro Primario que encarna la sublime ideología del bien en todas sus formas. El que para triunfar en la vida se levanta antes que el sol y se acuesta luego de haber cumplido su tarea de ver felices a sus niños y a su patria.

            Por otro lado, señor Castillo, es necesario que difunda su Plan de Gobierno, porque al no conocerlo a plenitud, estamos haciendo juicios falsos y antojadizos. Hay que tener bases seguros, para opinar, colaborar con un granito de arena por nuestra Patria, el Perú.

También te podría gustar...