QUE DIOS SE APIADE DE LOS PERUANOS

Para los peruanos, llegó la hora N con dos opciones: o nos hundimos o nos salvamos de esta borrasca llamada democracia.

            De antemano nos atrevemos a predecir que como se han manejado las encuestas y cómo piensa la gente del pueblo, incrédulo ante los ofrecimientos de los candidatos, en lontananza y para nuestro pesar, vendrá una segunda vuelta y luego de una zarandeada saldrá elegido “el menos malo”, cosa que se repite cada elección.

            Toda “repetición es una ofensa”, pero para los peruanos lo acostumbrado, lo cotidiano es “no hay primera sin segunda” y se sigue con la marinera, dale que dale, que yo te daré…lo que mereces, por necio y confiado.

            Y no será raro que luego de un corto tiempo a quien se eligió con bombos y platillos, también sea un “caserito” de la cárcel.

            Porque eso es lo que está sucediendo para nuestra pena y vergüenza como peruanos: Los hay en la cárcel, también los que tienen condena pero lo cumplen en libertad, no falta un prófugo y hay los enjuiciados “como cancha”.

            Y no podemos salir de este tonel sin fondo…!!!

            Más bien hay los seguidores de estos ejemplos y se desempeñan en cargos públicos de segunda y tercera con la esperanza de salir libres y gozar a plena luz del día con todo lo que han “ahorrado”.

            Y los casos emblemáticos de alcaldes que han delinquido hasta la saciedad?.

            Están denunciados, hay pruebas de los latrocinios cometidos cuando estaban en el cargo y las muestras de sus “obras” que son un desastre y sin embargo, la justicia es tan misericordiosa, que mejor ha sido “encarpetar” las acusaciones para que el delincuente “viva en paz”.

            ¡Así, cualquiera roba!…¿No es cierto…?

            En conclusión…!Qué siga la jarana…¡

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