TURBULENCIA QUE AGOBIA

Lo estamos pagando y con creces.

            La soga que nos pusimos por propia voluntad y a nuestro riesgo, cada día que pasa nos ajusta el cuello.

            El costo de vida sube como la espuma, pero una espuma mortificante y no placentera. A cada aguijón de los dos contrincantes electorales, un punto más en la escala ascendente del dólar que da dolor.

            Y los fanáticos están allí queriendo que se apruebe la sinrazón. Ellos son los únicos en encontrar la llave maestra de sus propias voluntades: Hay justicia si me da la razón y me encumbra, pero no hay justicia si me es adversa.

            Es un juego maquiavélico en el que buscan, a como dé lugar, ser el triunfador.

            Quiero que todos vean como yo, que el negro sea negro así la verdad demuestre que es blanco.

            Esta apetencia, no es nueva en la política de los últimos días, se arrastra desde hace varios años, en que me mimen en mis caprichos y gustos o según la cara que ponga, a veces de diablo arrepentido y en otras de hiena al acecho.

            Tanto ha ido el cántaro por agua que al fin regresó con las asas rotas. Primero amenazó con pedir la nulidad de las elecciones (se dio cuenta que era un disparate) y cambió por impugnar 802 actas, pero en eso el Fiscal Pérez pidió prisión preventiva para la señora K. Allí tembló y conoció la verdad de sus males. Pero no, volvió a sus andanzas y volvió a sacar sus armas secretas: El pedido de prisión preventiva no va a distraer en absoluto nuestra atención (a las elecciones), enfatizó.

            No es para menos, aparte de las elecciones está su prestigio como profesional graduado en los EEUU al verse confrontado con un “profesor rural”, profesión al que todos menosprecian, pero éste ha resultado un gallo de pelea muy peligroso y aunque por la mínima cuenta, parece ser el elegido.

            ¡Un primarioso sacachispas…! En el escenario de la política nacional, nunca se había visto y ahora es el terror de los más pintaditos políticos que pusieron presidentes a su gusto y antojo en el pasado. Hoy, estos inquilinos de palacio de gobierno, del congreso y los ministerios, no quieren dejar sus privilegios.

NO HAY PRIMERA SIN SEGUNDA

            Algo más, cualquiera de los dos finalistas que al fin y al cabo asumirán la Presidencia de la República, no podrá gobernar, porque el perdedor hará “ingobernable su gobierno” porque uno de ellos ya escribió su estilo en el pasado y el otro, tiene fama de ser extremista.

            Los idus de julio, así lo predestinan y si esto se agravara, podríamos esperar, sin temor a equivocarnos, una guerra sin cuartel y de plena dictadura.

            Que la muerte nos alcance confesados…

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