**UN ANGEL EN LA TIERRA: NUESTRO PADRE, INCANSABLE GUIA Y FARO DE LUZ

Por: Nelly Villanueva Figueroa

El tercer domingo de junio está dedicado al padre, no sólo al padre biológico, sino a todo hombre que cumple las funciones paternales de proteger y dar seguridad a los seres que ama o que lo necesitan.

El Día del Padre fue instituido por el Presidente de EEUU Lyndon B, Jhonson, en 1966, gracias a la campaña de Sonora Smart, en homenaje a su padre Henry Jackson Smart que, al quedar viudo, crió y educó con esmero a sus seis hijos. Desde Washington, la fecha de homenaje al padre, se extendió a varios países; homenaje al ser que genera vida, que sabe orientar y exigir, y al mismo tiempo, sabe amar.

El padre es una combinación de razón y sentimiento. Refleja la imagen de Dios Padre, generoso hacedor que da vida y libertad, para disfrutarla como queremos.

El padre es el director de orquesta, el constructor de un nido, el maestro en la escuela de la vida; pero ante todo, es el hombre de corazón que sabe señalar el horizonte, con optimismo y confianza. Tiene la sabiduría de un maestro y la sinceridad de un amigo. Incansable guía, faro que alumbra nuestro caminar y también fuente de alivio constante que da consuelo cuando caemos. Su sola presencia nos da seguridad.

En nuestro mundo caótico, es difícil encontrar modelos de paternidad. Sin embargo, podemos hallar hombres, del Antiguo y Nuevo Testamento, con estas cualidades:

– Hombre íntegro, firme en sus convicciones, honesto y recto, coherente entre lo que dice y lo que hace.

– Hombre de visión que no busca satisfacciones inmediatas, sino que prepara el futuro de su familia.

– Hombre con autoridad, no para oprimir, sino para hacer crecer a sus hijos, física, intelectual, moral y socialmente.

– Hombre con paciencia e inteligencia, que no se deja llevar por la ira y sabe encontrar la forma correcta de usar el castigo, como consecuencia natural y proporcional de los actos y no como negación de cariño; que también sabe reconocer y elogiar los progresos y buenos actos.

– Hombre que da un lugar preponderante a Dios, dentro de su familia.

– Hombre que sienta cátedra, que da lecciones de humanidad.

Fatalmente, hoy se ve natural que los padres sean violentos, que griten, beban y agredan y luego queremos jóvenes respetuosos y solidarios; padres que se desatienden de la educación de sus hijos, delegando su responsabilidad a los profesores, cuando ellos sólo complementan la formación diaria que debe darse en el hogar

El mejor legado de un padre a sus hijos, es un poco de su tiempo, cada día.

Nuestro saludo especial a nuestro Director, Olimpio Cotillo, padre ejemplar; al padre campesino que trabaja de sol a sol para el sustento de su familia; al padre sabio que no se queja, qué sabe qué tiene, qué quiere y qué puede lograr; al padre que enseña, no a partir de carencias, sino a partir de lo que posee: La riqueza de su dignidad y de sus valores.

Padres nuestros, benditos sean. Como ofrenda de amor lleguen a Ustedes nuestras palabras, en señal de reconocimiento, por su Día.

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